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sábado, 3 de diciembre de 2016

Un denario del emperador Macrino

denario del emperador Macrino
AR Denario 218 d.C. Anverso: IMP C M OPEL SEV - MACRINVS AVG, busto laureado y drapeado a la derecha de Macrino. Reverso: PROVIDENTIA DEORVM, la Diosa Providencia de pie a la izquierda, sosteniendo una vara sobre el globo a sus pies y portando una Cornucopia en el brazo izquierdo.

El emperador Macrino, llamado Marcus Opellius Macrinus, nació en 164 d.C. Fue criado en Cesarea, en África, por una familia rango ecustre. Gracias a una excelente educación y se convirtió en un renombrado abogado y jurista, lo que le permitió ascender al pináculo de la sociedad romana. Macrino se desempeñó como como funcionario durante el reinado Septimio Severo y también ocupó el cargo de Prefecto a la Guardia Pretoriana bajo el emperador Caracalla. Finalmente, llegaría a ocupar el trono imperial en la primavera de, 217, después del asesinato de Caracalla, en el que él mismo jugó un papel central.

Por su avanzada edad, una de las primeras medidas del nuevo emperador fue nombrar a su hijo Diadumeniano como César, asegurando así un heredero que le ayudara a afianzar su poder. Desafortunadamente, el reinado de Macrino y su hijo duraron sólo duraría 14 meses.

El denario cuya imagen encabeza esta entrada fue acuñado en Roma en el 218, durante los últimos dos meses de su reinado, coincidiendo con el ascenso del usurpador Heliogábalo, que fue aceptado como emperador en mayo del 218 por parte del ejército. El anverso representa un busto magníficamente grabado de Macrino que mira hacia la derecha con una larga barba, líneas de frente y cuello surcadas, y una corona de laurel atada tras su grueso cabello rizado.

El retrato de Macrino busca despertar en el espectador asociaciones con el del emperador filósofo Marco Aurelio, que para esta altura ya había alcanzado el rol del arquetipo del buen gobernante. El retrato realista y austero del avejentado soberano transmitía, también, una imagen de experiencia y sabiduría y representaba también una vuelta a un estilo realista de retrato romano que rompía con el más idealizado de las monedas de Caracalla.

El reverso de la moneda representa a la Diosa Providencia y transmite la idea de que el gobierno de Macrino traerá prosperidad al imperio. La promesa no se cumpliría, pues Macrino perdería una batalla contra las fuerzas de Heliogábalo y sería ejecutado poco después.

martes, 11 de septiembre de 2012

Un áureo de Macrino es la estrella en la subasta de la segunda parte de la colección Shoshana


La semana pasada Heritage llevó a cabo la esperada subasta de la segunda parte de la colección Shoshana de monedas del antiguo Israel. Sorpresivamente, la estrella no fue uno de los raros y codiciados siclos (shekel) del año 4 de la primera guerra judía (aunque uno de éstos alcanzó los 65.000 dólares), sino un magnífico áureo del emperador Macrino, acuñado en el 218 d.C., que superó con creces la estimación inicial de 40.000 dólares y encontró un nuevo dueño por 203.150. Se trata de un ejemplar de tal atractivo e interés histórico que no podía dejar de dedicarle una entrada.

Según lo indican las fuentes de la época, Macrino era de origen relativamente humilde y provenía de Mauritania. Desempeñó en Roma una exitosa carrera como jurista que lo llevó a alcanzar el importante puesto de prefecto del pretorio del emperador Caracalla. Cuando este soberano cayó víctima de un complot palaciego en medio de una campaña en Oriente contra los persas en abril del año 217 d.C., Macrino fue proclamado emperador por las tropas. Se convirtió, de esta manera, en el primer individuo en llegar al trono imperial sin pertenecer al rango senatorial, sino solamente al orden ecuestre. Su hijo Diadumeniano, de tan sólo nueve años, fue proclamado César.

El rey persa Artabano aprovechó la situación para intensificar sus ataques y, tras algunos reveses, el nuevo emperador buscó una paz negociada. Macrino logró este objetivo con algunos cambios en las fronteras y el pago de 200 millones de sestercios en indemnizaciones, una cifra enorme dada la penuria en que el gobierno de Caracalla había dejado el tesoro romano. Ante la necesidad de controlar los gastos, Macrino desconoció los últimos incrementos de salario concedidos por su predecesor a los soldados.

Las consecuencias de esta austeridad serían fatales, pues el descontento de los soldados decidiría a la influyente tía de Caracalla, Julia Maesa, a impulsar en abril del año 218 d.C. la proclamación de su nieto, quien pasaría a la historia con el apodo de Heliogábalo. La misma sería apoyada con entusiasmo por gran parte de las tropas, azuzadas por la promesa de un generoso donativo. Macrino intentó corregir su error ordenando donativos a los soldados y al pueblo de Roma. El áureo subastado fue acuñado en esa ciudad para ser distribuido en nombre del emperador.

En el anverso vemos un magnífico retrato -cuyos rasgos idealizados recuerdan a los de Marco Aurelio- acompañado de la leyenda IMP M OPEL SEV MACRINVS AVG. En el reverso, por su parte, podemos apreciar la escena misma de la distribución de monedas a los ciudadanos: Macrino y Diadumeniano aparecen sentados en sillas curules colocadas sobre una plataforma, detrás de ellos se encuentra un guardia y delante la representación divina de la liberalidad portando una cornucopia y un ábaco, mientras un ciudadano se prepara a subir para recibir su premio. La leyenda reza LIBERALITAS AVG. La nueva generosidad de Macrino no fue suficiente y, tras ser derrotados y huir, tanto él como su hijo serían apresados y ejecutados.

Las monedas de oro de Macrino son extremadamente raras y este reverso es uno de los más interesantes de su breve reinado por ser uno de los pocos que se refieren a un acontecimiento específico. Todo ello contribuye a explicar el valor alcanzado.