martes, 19 de junio de 2018

Fantástico sestercio de Tito



El reinado del emperador romano Tito fue muy breve. Poco más de dos años desde junio del 79 a septiembre del 81 d.C. A pesar de ello, es especialmente interesante desde el punto de vista numismático por algunas novedades y por la acuñación de algunos reversos de gran interés y atractivo.

Un ejemplo particularmente elocuente es el sestercio RIC 2 161, que presenta un reverso original y con un contundente mensaje político. Vemos allí a Vespasiano (a la izquierda) y Tito (a la derecha) de pie, vestidos con la toga ciudadana. El padre entrega al hijo el globo que simboliza el poder del emperador sobre el orbe y entre ellos descansa un timón que representa la función de liderazgo y conducción que el príncipe debe desempeñar ante la sociedad. Tito tiene, además, un rollo de papiro en su mano izquierda que lo muestra como un hombre de cultura, a la manera en que se hacían representar habitualmente los integrantes de las elites romanas.


El mensaje general es muy claro: Tito es el sucesor designado por Vespasiano y, por lo tanto, es la única persona que cuenta con la legitimidad para ser la nueva cabeza rectora del imperio. La leyenda que acompaña la escena PROVIDENT(ia) AVGVST(i) destaca la previsión del emperador fallecido al haber dejado un descendiente capacitado para seguir ejerciendo su mismo papel. La escena refuerza también la idea de que Tito será un continuador de las políticas de su padre.

El ejemplar cuya imagen acompaña esta entrada tiene un excepcional nivel de conservación que permite apreciar de manera muy clara todos los detalles de la escena, como los pliegues de las togas o, incluso, los rasgos de los emperadores. El retrato de Tito en el anverso también es excepcional y demuestra el gran nivel artístico del grabador de los cuños.

viernes, 8 de junio de 2018

Roma sobre las siete colinas en un sestercio de Vespasiano



Durante el período comprendido entre los reinados de Calígula y la guerra civil del 68-69 d.C., los sestercios de la ceca de Roma alcanzan un excepcional nivel artístico. En mi opinión, durante el reinado de Vespasiano vemos tipos de reverso que ya no alcanzan la excepcional calidad del período precedente. Sin embargo, encontramos algunos reversos de gran originalidad e interés histórico que merecen una especial atención. Uno de los más notables es el que se encuentra ilustrado sobre estas líneas, el reverso de Dea Roma sentada sobre las siete colinas.

Dea Roma, la representación divina de la ciudad, era un motivo habitual de las monedas romanas de sus orígenes. Este tipo de reverso, sin embargo, la muestra de una forma sumamente original que incluye en una sola escena los atributos históricos y geográficos más destacados de la capital imperial.

En el centro de la escena vemos a Dea Roma reclinando cómodamente su espalda sobre las proverbiales siete colinas de la ciudad. Un brazo sostiene su cabeza y el otro una espada en su vaina (en algunos textos aparece descrita como un cetro). A la derecha vemos al dios del río Tíber y a su izquierda a la loba amamantando a Rómulo y Remo. Acuñada a comienzos del reinado de Vespasiano en el 71 d.C., el mensaje que pretende transmitirse con esta moneda parece claro, Roma renace tras el caos de las guerras civiles y una vez más alcanza, con Vespasiano, una grandeza digna de su historia.

Por su contenido emblemático, este reverso despierta un enorme interés entre los coleccionistas. Cabe destacar que se trata de un tipo extremadamente raro del que se conoce un único cuño. El ejemplar ilustrado es uno de los mejores que existen y formó parte de la exquisita colección Luc Girard. Fue subastado en 2010 por 19.000 francos suizos.