martes, 11 de diciembre de 2012

La producción de cospeles monetarios durante el Imperio Romano


molde para la producción de cospeles monetarios
Molde para la producción de cospeles monetarios romanos
Hoy quiero dedicarme a un tema algo más técnico que de costumbre, la producción de los cospeles utilizados para acuñar monedas durante el Imperio Romano, y presentar un breve resumen introductorio al tema.

En primer lugar, cabe aclarar que llamamos cospel (o flan) al pequeño disco de metal que luego mediante el proceso de la acuñación en una ceca recibirá en sus caras los motivos correspondientes y se transformará en una moneda.

Una ceca romana del período imperial se encontraba habitualmente dividida en diversas officinae (que normalmente es mal traducido como “oficinas” y quiere decir “talleres”) y podía producir miles o, en las más grandes, decenas de miles de monedas por día. Semejante volumen de producción monetaria requería de una provisión eficiente de los diferentes tipos de cospeles para las distintas denominaciones. El primer paso en todos los métodos era la preparación previa del metal en la aleación correcta. El mismo se obtenía, principalmente, mediante la fundición de monedas acuñadas con anterioridad y recaudadas por el Estado como impuestos. Las monedas se fundían en barras de peso uniforme que luego eran utilizadas para la producción de los cospeles. También se añadían nuevos aportes de metal de diferentes minas y, en ocasiones, de la fundición de diversos objetos, especialmente en bienes obtenidos como botín en campañas militares.

Esquema de un molde de vertederas para la producción de cospeles monetarios

La forma más común de producción de cospeles era el vertido del metal en una gran pieza de arcilla con moldes para muchos cospeles conectados por pequeños canales (conocidos como vertederas o conductos de fusión) para que el metal circulara y los llenara a todos. De esta forma se obtenía, una vez enfriado el metal, una gran pieza con la estructura de un árbol. Los cospeles eran separados luego mediante un cincel. La gran ventaja de este método era la celeridad con que podían obtenerse numerosas piezas. La desventaja, la falta de uniformidad en forma y peso de los cospeles. El uso de esta técnica puede reconocerse todavía hoy en los restos del “canal de vertedera” en el canto de algunas monedas.

Molde para la producción de cospeles monetarios
Molde de vertedera

Otra forma era el vertido del metal fundido en moldes individuales en los que  el metal se derramaba de uno a uno. Un método más lento, pero que era, probablemente, el procedimiento utilizado sobre todo para la producción de cospeles de oro, en los que, por el alto valor del metal, el control del peso era especialmente importante.

Barra para la producción de cospeles monetarios
Barra para la producción de cospeles mediante corte


Más tiempo y trabajo demandaba el corte de los cospeles a partir de una pequeña barra cilíndrica de metal. Para ello se utilizaba normalmente un cincel o una tijera. Las porciones obtenidas eran terminadas a martillo hasta alcanzar el grosor y forma deseados. Este método generaba, es de suponer, cospeles más irregulares.

Finalmente, un cuarto método, era el corte de los cospeles a partir de una plancha de metal con un sacabocados de forma circular.

La evidencia arqueológica sobre el funcionamiento de cecas romanas es escasa. Muy interesantes son los datos proporcionados por las excavaciones de la ceca de Châteaubleau activa durante el siglo III d.C. en Francia, que revelan que en diferentes officinae de la misma se utilizaban métodos distintos para la producción de los cospeles.