viernes, 22 de marzo de 2013

¿Qué es la numismática?



¿Qué es la numismática? ¿En qué sentido decimos que es una disciplina o ciencia? ¿Cuál es su objeto de estudio? Son preguntas que recibo a menudo y a los que no es fácil dar una respuesta. A continuación presento un pequeño esbozo de mis reflexiones sobre este punto.

Las definiciones tradicionales

Según una concepción tradicional todavía en boga, la numismática es la disciplina que estudia las monedas y medallas producidas por distintos pueblos y culturas. Esta definición tiene una estrecha conexión con los orígenes de este campo de investigación. La numismática surgió del esfuerzo por comprender y clasificar lo que los coleccionistas europeos de los primeros siglos de la Edad Moderna calificaron como “medallas”. Este término designaba, por ese entonces, a todo tipo de objetos metálicos pequeños con inscripciones o dibujos, independientemente de su propósito original. Su agrupación como materia de una única disciplina se basaba en su aspecto exterior, no en su función. El fin perseguido era eminentemente descriptivo y taxonómico, pues se orientaba al ordenamiento de las primeras grandes colecciones de monedas. Como el coleccionismo de monedas es hoy en día una práctica muy difundida, esta idea tradicional de la disciplina conserva plena vigencia fuera del ámbito académico. El término “numismática” se sigue aplicando en muchos idiomas para referirse a todo un conjunto de actividades que van desde el coleccionismo al comercio con monedas.

Como una de las funciones principales de las "medallas" era económica, paulatinamente el ámbito de la numismática se ha extendido hasta abarcar todos los objetos más o menos portátiles utilizados como medio de intercambio, desde los caracoles y cuentas de las sociedades primitivas a los billetes de banco contemporáneos.

Otra definición tradicional es la que presenta a la numismática como una “ciencia auxiliar” de la historia y la arqueología, abocada al estudio de un tipo específico de materiales. Según esta visión, el numismático viene a ser un “ayudante” del historiador o arqueólogo que se dedica sólo a asistirlo en el análisis de cierto tipo de materiales pero que luego se retira para dejarle a aquél el trabajo más relevante de. Desde luego, se trata de una visión errónea que se encuentra a gran distancia de la realidad interdisciplinaria de la investigación actual. Lejos de ser una “ciencia auxiliar”, la numismática es una disciplina con identidad propia y existencia autónoma, que se encuentra en permanente diálogo con la historia y otras áreas de investigación. La relación entre ambos campos de estudio no es de jerarquía, como implica el concepto de “ciencia auxiliar”, sino de cooperación en beneficio mutuo.


La disciplina de los objetos monetarios

La definición tradicional citada más arriba también es demasiado estrecha en lo que se refiere al objeto de estudio de la numismática. Esta disciplina no sólo estudia monedas y medallas. Por el contrario, se aboca al análisis del “objeto monetario” concebido en su sentido más amplio, es decir a la “moneda” como artefacto cultural inmerso en un complejo contexto económico, social, político, ideológico, etc. del cual es inseparable y que debe ser incluido como factor en sus interpretaciones. Su objeto de estudio es, entonces, la moneda como artefacto cultural, capaz de asumir formas diversas, que se caracteriza por ser utilizado -en forma principal -pero no exclusiva- como medio de cálculo económico para expresar el valor de objetos, y como medio de pago para la realización de intercambios.

La numismática también incluye en su campo de estudio a los objetos pseudo-monetarios tales como medallas, medallones conmemorativos etc. Si bien su finalidad no es económica y por lo tanto no son el foco de la definición recién presentada, tienen, por lo general, una relación cercana con las monedas y, por lo tanto, esta disciplina es la que cuenta con las mejores herramientas de análisis para comprender sus especificidades. Por otra parte, si bien el estudio de medallas y medallones no es significativo para la economía, es de gran relevancia para la historia cultural, social, etc.