viernes, 14 de marzo de 2014

El emperador Probo y sus monedas – 2° parte

Continúo aquí la entrada que publicaba la semana pasada sobre las monedas del emperador Probo, pasando a tratar ahora los aspectos iconográficos de su producción monetaria.

El aspecto más llamativo de la producción monetaria de Probo es la enorme diversidad en los retratos imperiales utilizados como tipos de anverso de áureos y aurelinianos, que no tiene parangón con ningún otro reinado en la historia del Imperio Romano. A los típicos bustos a la derecha con corona de rayos o de laurel se añade ahora toda una panoplia de representaciones que incluye retratos heroicos con fantásticos yelmos, escudo, lanza a derecha e izquierda en las combinaciones más diversas. Una verdadera mise en scène del soberano que contrasta fuertemente con los adustos y repetitivos retratos monetarios de sus predecesores. Muchos retratos alcanzan un elevado nivel artístico que demuestra un fuerte énfasis en el proceso del grabado de los cuños y en la capacitación de los encargados con esta tarea.
En lo que se refiere a los tipos de reverso, uno de los aspectos más llamativos es la reaparición de sol invicto, que había sido dejado de lado por Tácito. Otro de los puntos en que parece haber un esfuerzo especial por resaltar la continuidad con el reinado de Aureliano. El resto de los tipos de reverso de Probo representa un conjunto más tradicional en el que encontramos los habituales tipos militares (CONCORDIA MILITVM, FIDES MILITVM, VICTORIA, VIRTVS, etc.) junto con los que exaltan la prosperidad general de su reinado (ABVNDANTIA, LAETITIA, PAX, PROVIDENTIA, SECVRITAS, etc.).

A pesar del gran volumen de emisión monetaria durante el reinado de Probo, la penetración de las denominaciones reformadas de Aureliano en las provincias occidentales del imperio siguió siendo reducida. Este déficit se palió con la continuidad en el uso de las viejas monedas de inferior calidad del imperio gálico y con el recurso a crudas piezas imitativas. Esta situación comienza a revertirse hacia finales del reinado de Probo pero no con una penetración profunda de las nuevas monedas sino con el traslado a la región, seguramente por parte de las mismas autoridades estatales, de grandes cantidades de los viejos antoninianos devaluados de Claudio y Galieno que habían sido retirados de circulación en otras partes.
A pesar de sus importantes éxitos militares, el reinado de Probo parece haber estado signado por un importante nivel de malestar entre considerables sectores del ejército, del que dan elocuente testimonio los diversos intentos de usurpación sofocados durante el mismo. Una medida de Probo que es destacada por las fuentes es el fomento de la viticultura en la Galia, Panonia y Moesia. En esta última provincia, de acuerdo con Eutropio, se le adjudicó a sus soldados la tarea de plantar las vides en las laderas. Los usó también en proyectos de drenaje en las provincias del Danubio. El hecho de que pudiera distraer fuerzas de la defensa de las fronteras para utilizarlas en estas tareas atestigua el éxito de las largas campañas de su reinado pero es posible que la imposición de estas cargas adicionales haya sido resentida por las tropas.

El prefecto del pretorio Marco Aurelio Caro, al mando de tropas en Recia y Nórico, se rebeló e finales del año 282 y las tropas enviadas para reprimir el alzamiento se unieron a los sublevados sin luchar. Poco tiempo después, Probo fue asesinado por sus propias tropas en Panonia.