sábado, 1 de octubre de 2016

Cómo comenzar una colección de monedas antiguas

¿Te gustan las monedas antiguas? ¿Estás pensando en iniciar tu propia colección? En esta entrada te presento algunos consejos básicos antes de empezar


He escrito esta entrada pensando sobre todo en el coleccionismo de monedas griegas y romanas, pero lo que digo se aplica a colecciones enfocadas en cualquier período. Claro que uno puede también comenzar una colección con las monedas que tiene en su bolsillo y no guiarse más que por su propio interés y gusto, pero coleccionar monedas antiguas es un poco más difícil porque las mismas deben ser compradas de comerciantes especializados o adquiridas en subastas.

Coleccionar monedas antiguas ¿sólo para ricos?


Desde el Renacimiento, el coleccionismo de monedas del mundo antiguo, especialmente griegas y romanas, adquirió un importante prestigio como “hobby de príncipes”. Algo de esa fama sigue vigente hoy y muchos creen que se necesitan importantes sumas para iniciar una colección de este tipo, pero no es así.

Por supuesto, hay monedas que alcanzan valores siderales y están sólo al alcance de los superricos, pero existen también muchísimas piezas de gran belleza e interés numismático e histórico, de épocas y culturas muy diferentes, que pueden adquirirse por valores de, por mencionar sólo cifras muy aproximadas, de unas pocas decenas a unos pocos cientos de dólares. Es decir, que hay miles y miles de hermosas monedas dentro del alcance del presupuesto de una “persona normal” que quiera dedicarse al coleccionismo numismático. El coleccionismo de monedas antiguas es un hobby al alcance de (casi) todos.

Para poseer una pieza de cerámica o una escultura antigua hace falta desembolsar cifras enormes. Las monedas son los objetos antiguos más económicos que podemos adquirir, porque se acuñaron por decenas de millones y grandes cantidades se han conservado. Representan, en consecuencia, nuestra mejor oportunidad de tener un pedazo de historia en nuestras manos.

Otro dato importante es que las monedas antiguas, además de ser accesibles, son bienes fácilmente comercializables. Esto significa que lo invertido en una colección puede, generalmente, recuperarse, por lo menos en parte, vendiendo la colección en caso de ser necesario. Por lo tanto, a diferencia de lo que ocurre con otros hobbies y aficiones, el dinero que se destina a él no se pierde. En ocasiones, puede hasta ganarse dinero cuando una colección sube de valor a lo largo del tiempo.


¿Por dónde empezar?


Una de las preguntas que recibo más a menudo es qué moneda comprar primero para iniciar una colección de monedas antiguas. En realidad, todos los coleccionistas con experiencia siempre recomiendan lo mismo, “primero compra el libro, luego la moneda”. Es decir, primero hay que hacer algunas lecturas y aprender un poco, para que comencemos nuestra colección con el pie derecho. No es un consejo muy popular, muchos están ansiosos por comprar su primera moneda, pero estudiar un poco el tema siempre será provechoso y nos ayudará a disfrutar todavía más esta afición. El campo de las monedas antiguas es muy amplio, tenemos monedas griegas, romanas, hebreas, y de muchas otras culturas. Aprender algo de tods ellas nos resultará muy útil para nuestra colección.

Lamentablemente, no conozco buenos libros introductorios en castellano. Por ello, siempre recomiendo el pequeño texto en inglés de Wayne Sayles, Ancient Coin Collecting, que es el primer volumen de una serie que permite al lector interesado profundizar sus conocimientos de manera gradual sobre todas las monedas del mundo antiguo. Estos libros ofrecen un panorama general sobre las monedas antiguas que nos ayudará a decidirnos por una cultura y un período específico para nuestra colección. Otra serie de libros fundamentales son las guías de valores de monedas antiguas de David R. Sear, uno de los numismáticos más reconocidos en el mundo.

Una vez que uno ha leído un par de libros básicos, lo mejor es iniciarse de a poco e ir adquiriendo experiencia en el proceso. Más concretamente, ello significa comenzar comprando monedas de bajo valor para formar una primera colección que sirva como punto de partida y como base para juntar experiencia y conocimientos. Posteriormente, con más confianza, puede avanzarse hacia ejemplares más valiosos con la seguridad de no cometer errores costosos. Siempre es mejor comenzar comprando a vendedores reconocidos y establecidos, cuya reputación nos proporcione tranquilidad de que no nos engañarán con una moneda falsa o sobrevaluada. Comprar a particulares, en cambio, es para quienes ya cuentan con alguna experiencia.


Una buena opción inicial, las monedas del Bajo Imperio Romano


Las monedas de “vellón” del Bajo Imperio Romano constituyen un excelente punto de partida para coleccionistas principiantes. Se trata, en términos generales, de las más económicas de las monedas antiguas pues se acuñaron por millones y pueden hoy conseguirse fácilmente y a precios accesibles. Son, por otra parte, piezas de gran interés histórico, pues iluminan la última época de la larga historia del Estado romano hasta su caída a fines del siglo V. Un par de ejemplos de monedas de este período acompañan esta entrada a manera de ilustración.