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martes, 28 de junio de 2011

El Primer "Imperio Británico": las acuñaciones de Carausio y Alecto - por Damián Salgado (4° parte)

Antoniniano de Alecto

Aquí os dejo la cuarta y última parte del excelente estudio de Damián Salgado sobre las acuñaciones de los usurpadores Carausio y Alecto, que trata sobre el reinado de Alecto, el sucesor de Caruasio, y sobre el final del Imperio Romano-Birtánico. Siguiendo estos enlaces encontraréis la primera, segunda y tercera parte del trabajo.

El fin de Carausio y el ascenso de Alecto


Hacia 293 tiene lugar un exitoso contraataque del imperio central contra los separatistas, liderado por el flamante César Constancio, que libera la zona continental ocupada por Carausio, y en especial los vitales puertos de la costa franco-belga del Canal de la Mancha, que Carausio había ocupado sin duda como forma preventiva para evitar futuras operaciones navales de reconquista por parte de Maximiano y Constancio. Esta derrota debió minar también en buena medida el prestigio de Carausio entre sus propios seguidores, ya que poco después éste es asesinado por Alecto, quien según ciertas referencias, era el Rationalis Summae Rei ("ministro de finanzas") de Carausio (cf. la sigla RSR citada como marca de los denarios de plata y algunos raros antoninianos de vellón), y que usurpa el poder en su lugar (primavera o verano, 293 DC).

Quinario de Alecto - CNG

Alecto, segundo y último exponente en la brevísima línea de "emperadores británicos", debió ser un gobernante de capacidad y habilidad política muy inferior a su predecesor. Sus acuñaciones, integradas por oro y vellón bajo, de excelente estilo (similar a las series tardías de Carausio) son también menos pintorescas, aunque no están del todo privadas de interés, ya que en el último año de su reinado (de 295 a principios de 296), este último emperador parece haber impulsado una reforma monetaria destinada a aislar, monetariamente, al Imperio Británico, dotándolo de una moneda más liviana que el antoniniano, conocida por los numismáticos como "quinario", basándose en la lectura de las marcas de exergo de todas estas monedas: LQ y CQ (para Londres y Colchester, respectivamente). El tipo de reverso de estas monedas es único pero atractivo e históricamente relevante, mostrando una galera de guerra, sin dudas una clara referencia a la invencible Classis Britannica que custodiaba la independencia de la isla.

Medallón de Constancio I celebrando la toma de Londres 

El final: Constacio reconquista Britannia


Mientras tanto, Constancio, quien desde la reconquista del norte de las Galias en 293, había pasado dos años y medio construyendo dos enormes flotas, lanzó (probablemente a comienzos -invierno- de 296), un brillante ataque combinado por dos frentes: mientras que su prefecto del pretorio, Asclepiodoto, ocultándose en la densa niebla británica, logró eludir a la temible flota de Alecto desembarcando en lo que actualmente es la costa de Hampshire, al suroeste de la isla, Constancio en persona cruzó directamente a Kent ingresando por sorpresa en el estuario del río Thames, y tomando la indefensa capital cuando Alecto había movilizado el grueso de sus tropas para responder al primer ataque. 

Un enorme y famoso medallón de oro (múltiple de 10 áureos), procedente del célebre Tesoro de Beaurains (también llamado el Tesoro de Arras), y acuñado a nombre de Constancio César en la ceca de Tréveri ese mismo año (296) inmortaliza en su reverso el momento en que Constancio, a caballo, es recibido por la ciudad de Londres, liberada del régimen usurpador: Britannia ha sido reivindicada para el Imperio Romano.

Anexo:

Las marcas de control de los antoninianos del Imperio Británico acuñados en la isla, y su cronología (fuente: Casey, Carausius and Allectus: The British Usurpers, 1994, modificado ligeramente al comienzo del período por mis propias observaciones y simplificado). Tanto la reintroducción de la moneda de plata como el complejo sistema de marcas de control de emisión, como bien lo señala el citado autor, fueron innovaciones del régimen británico más tarde adoptadas por el Imperio Central y mantenidas en uso a lo largo de todo el siglo IV. La marca del año 293 comienza bajo Carausio y es continuada sin cambios en el período inicial del reinado de Alecto.

                                               Carausio                                  /         Alecto

Cecas:             286      287      288      289      290-1     292    293      294      295      295/6  

                                    │        L│        F│O     B│E        S│P     S│P       S│A       S│A            │
Londinium:     nihl      ML        ML        ML     MLXXI   MLXXI    ML       ML        MSL           LQ

                                   │               │              │                │         S│P     S│P      S│P       S│P              │          
Camulodunum:    -       C             MC          SMC           CXXI       C          C           C          CL            CQ
                                                                       ó MCXXI

martes, 3 de mayo de 2011

Otro fantástico medallón del tesoro de Beaurains

Ya he escrito en este blog sobre el sensacional hallazgo de un enorme tesoro de joyas y monedas romanas realizado el 21 de septiembre de 1922 en Beaurains (Pas-de-Calais), en Francia. Los descubridores ocultaron el hallazgo y vendieron parte del mismo en el mercado negro y parece, incluso, que fundieron algunas piezas. (Leer más sobre el tesoro de Beaurains). De lo recuperado del tesoro se destacan 30 masivos medallones de oro. El más famoso de ellos es el célebre medallón de Constancio Cloro conocido como el “medallón de Arras”. Menos conocido pero a mi juicio no menos espectacular es el que quiero presentaros en esta entrada.

El medallón de los tetrarcas

Al igual que el medallón de Arras, el que os presento es un múltiplo de 10 áureos con un peso de algo más de 55 gramos. Se trata de una verdadera obra maestra de la propaganda política de la tetrarquía. Fue acuñado en el año 294 para celebrar la introducción de este nuevo sistema político hecha por Diocleciano como intento de solucionar las recurrentes crisis originadas por las usurpaciones militares del trono en las décadas anteriores.

Diocleciano había llegado al poder en el 284 y había tenido éxito en poner fin a décadas de inestabilidad política y militar en el Imperio Romano. También fue un gran reformador, que creía que el imperio era demasiado grande para ser regido por un solo gobernante. En consecuencia, dividió el territorio del mismo en dos mitades, y nombró a Maximiano como emperador para gobernar con el título de Augusto en el oeste, mientras que él lo hacía como Augusto en el este. Dos emperadores subordinados fueron nombrados con el título de César para asistir a cada Augusto: Galerio y Constancio Cloro.

El medallón muestra en sus dos caras los bustos de los cuatro emperadores de la tetrarquía. Las dos parejas de un Augusto y un César que regían cada mitad del imperio: Diocleciano y Galerio en el anverso y Maximiano y Constancio Cloro en el reverso. Con gran detalle se representan en cada caso los símbolos del poder imperial, las coronas de laureles, las corazas y los mantos de púrpura. Se trata, sin duda, de un cabal ejemplo de la ideología de la tetrarquía y del esfuerzo de Diocleciano por establecer y consolidar este sistema político de múltiples emperadores aliados.

Con el objeto de difundir el ideal de la concordia entre los emperadores, que es uno de los componentes ideológicos centrales del nuevo régimen, se ha sacrificado en este medallón uno de los principios más comunes de las acuñaciones imperiales romanas: la representación de los retratos imperiales en una cara (el anverso) y la de diversos motivos propagandísticos en la otra (el reverso). En este medallón, anverso y reverso se vuelven casi idénticos como una forma de señalar la igualdad de rango entre ambas parejas de emperadores, y ello la hace una pieza sumamente original.

Este medallón forma parte actualmente de la colección de la American Numismatic Society y su valor es incalculable.