Mostrando las entradas con la etiqueta Octaviano. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Octaviano. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de junio de 2013

Un áureo de Augusto y el nacimiento del Imperio Romano

Un excepcional áureo de Augusto descubierto recientemente nos ofrece la posibilidad única de acercarnos al momento en que se producía el nacimiento del sistema imperial en Roma. Aquí os dejo una pequeña aproximación a este fascinante tema

Octaviano

Tras su triunfo definitivo sobre Antonio y Cleopatra, Octaviano se había transformado en el soberano exclusivo del mundo romano. Su poder se basaba en el control de un enorme ejército (al que se habían sumado las legiones del bando derrotado) y de considerables recursos económicos. El botín de la última campaña había sido particularmente importante, pues incluía el tesoro de los lágidas. A partir de su victoria, Octaviano se enfrentó al mismo problema que su padre adoptivo no había logrado resolver: cómo dotar a su poder de una forma política capaz de respetar las tradiciones y la sensibilidad de los ciudadanos y la aristocracia romana.

El proceso de conformación de un nuevo orden político llevó algunos años. Desde que en el 33 a.C. hubieran vencido sus poderes triunvirales, la posición de Octaviano era claramente ilegal. En los años siguientes a la victoria de Accio, desempeñó de manera ininterrumpida el consulado pero era evidente que se necesitaba encontrar un esquema más duradero y efectivo. En el 28 a.C., compartió por primera vez las fasces con su colega (Agripa) y parece que su posición ya estaba lo suficientemente afianzada como para comenzar a poner en funcionamiento el nuevo sistema.




El áureo del 28 a.C.

Un áureo acuñado en este año presenta una expresiva referencia a la puesta en marcha del nuevo sistema. Esta moneda fue publicada por primera vez en el año 1999 y se conservan sólo dos ejemplares, uno en el museo británico y el otro en el museo Blackburn.

En el anverso de esta moneda vemos el busto laureado de Octaviano hacia la derecha, portando una corona de laureles de la que caen cintas hacia su espalda. Había recibido del Senado el privilegio de usarla en el 36 a.C. como reconocimiento por su victoria sobre Sexto Pompeyo. La corona es también sin duda una referencia al triple triunfo decretado en el 29 a.C. por las victorias sobre panonios y dálmatas, por la batalla de Actium y la conquista de Egipto. La leyenda es IMP (ERATOR) CAESAR DIVI F (Iius) CO (N) S (UL) VI: La referencia al sexto consulado permite la datación precisa en el 28 a.C.

En el reverso se representa al mismo Octaviano portando la toga y sentado en la silla curul. En su mano derecha sostiene un rollo y a sus pies, puede verse una capsa que contendría más volúmenes. Este motivo está acompañado de la leyenda “restableció al pueblo romano sus leyes y derechos” (LEGES ET IURA P.R. RESTITUIT). Se trata de una inconfundible señal de que comenzó a devolver sus facultades a las instituciones. El proceso terminó al año siguiente con una restauración formal de la república.

Augusto

En agradecimiento, el senado le confirió una serie de honores extraordinarios entre los cuales se encontraba la corona cívica, un escudo de oro que honraba sus virtudes y el nombre de Augusto, que revestía a su persona de un carácter sacro, pues ese era el título que se daba a lugares religiosos y consagrados. Augusto recibió del senado, además, el imperium proconsulare que le garantizaba el mando sobre el ejército y la responsabilidad sobre una enorme provincia conformada por Galia, Hispania, Siria y Egipto, donde se encontraban la gran mayoría de los contingentes legionarios. De esta forma nacía el poder imperial en Roma.

miércoles, 5 de junio de 2013

Las monedas de Sexto Pompeyo

monedas de Sexto Pompeyo


El breve período entre el asesinato de Julio César y el inicio del principado de Augusto (44 – 27 a.C.) es uno de los más interesantes de la historia de Roma, particularmente desde el punto de vista numismático. El destino de la república ya estaba, para ese entonces, definitivamente sellado. Sólo restaba dirimir quien se transformaría en el sucesor de César como nueva cabeza del mundo romano. Tras la derrota y muerte de Bruto y Casio, Marco Antonio y Octaviano se dividieron el mundo romano. Entre los pocos que les siguieron ofreciendo resistencia se encontraba Sexto Pompeyo, quien acuñaría algunas de las monedas más atractivas de esta convulsionada época.

Una herencia familiar


Para Sexto Pompeyo, la oposición a los cesarianos era una herencia de familia. El hijo de Pompeyo Magno había sobrevivido la derrota definitiva de las últimas fuerzas pompeyanas en Hispania en la batalla de Munda del 46 a.C. y continuado con unos pocos seguidores la resistencia contra César. Una serie de éxitos contra los lugartenientes harían crecer su fama y sus seguidores, de modo que en un par de años había reunido en ejército de seis legiones.

El asesinato de César cambió radicalmente la situación de Sexto Pompeyo. El senado le permitió recibir parte de su herencia y le confirió el estratégico mando sobre la flota como praefectus classis et orae maritimae. Pompeyo estableció su base en Marsella y utilizaría los nuevos recursos para hacerse del control de Sicilia y transformarla en su base de operaciones. Tras el establecimiento del triunvirato utilizaría la flota para hostigar el tráfico marítimo hacia Roma generando problemas de desabastecimiento y hambrunas en la ciudad que minaban la popularidad de Octaviano con la plebe romana.

denario de Sexto Pompeyo

En el 42 a. C. Octaviano envió a la isla a su legado Quinto Salvidieno Rufo con una flota pero éste fue derrotado de manera decisiva en el estrecho de Sicilia. Tras esta batalla, Octaviano tuvo que interrumpir las operaciones para concentrar la atención en la campaña contra Bruto y Casio en Oriente.

Dueño de los mares


Sexto Pompeyo se encontraba en la cima de su poder. Es de este período que proceden sus acuñaciones, notables por la originalidad y nivel artístico de sus motivos. Su atractivo diseño y su rareza las hacen muy codiciadas por los coleccionistas y pueden alcanzar valores elevados.

A diferencia de Bruto y Labieno, Sexto prefirió colocar el rostro de su padre en el anverso de sus monedas, apareciendo el suyo junto con el de aquél sólo en algunos reversos, como el del exquisito áureo cuya imagen encabeza esta entrada.

denario de Sexto Pompeyo


Especialmente atractivos son los diseños de los denarios acuñados para conmemorar el triunfo sobre la flota de Salvidieno Rufo, cuyas imágenes acompañan este texto. En uno de ellos vemos una galera adornada con el aquila, el cetro y el tridente delante del Faro de Mesina decorado con una estatua de Neptuno y en el reverso al monstruo Escila. En la otra a Neptuno y un trofeo marítimo.


El fin


En el año 39 a.C., Pompeyo llegó a un pacto con los triunviros que le permitió afianzar su base de poder autónoma en la isla de Sicilia. El acuerdo sería, sin embargo, breve. Octaviano dedicaría un par de años a reunir una flota y contingentes de tropa adecuados para enfrentar a Pompeyo. Las operaciones iniciaron en el verano del año 36 a.C. bajo el comando de M. Vipsanio Agripa, el brillante lugarteniente de Augusto, que obtendría la victoria definitiva en la batalla de Nauloco en septiembre de ese mismo año. Pompeyo lograría todavía huir a Oriente donde sería finalmente apresado y ejecutado por lugartenientes de Marco Antonio.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Las estrellas de la subasta 203 de Gorny & Mosch


El ritmo de publicación en el blog ha sido algo menor a lo habitual en el último par de semanas, porque estoy preparando una serie de entradas sobre las monedas de un reino poco conocido del mundo Antiguo. Espero comenzar pronto a publicarlas pero, entretanto,  no podía dejar de incluir una breve nota sobre el resultado de las ayer finalizadas subastas de la casa alemana Gorny & Mosch. Ya había destacado hace unas semanas un magnífico sestercio de Nerón que, tal como se preveía, fue una de las estrellas de la noche. Aquí os dejo el podio de las tres piezas que alcanzaron los valores más elevados.

 Lote 312 - Áureo, 43 a.C. (7.85gr.), acuñado en la Galia Cisalpina. Anverso: C CAESAR COS PONT AVG – Cabeza de Octaviano. Reverso C CAESAR DICT PERP PONT MAX - cabeza de C. Julio César con corona de laurel. 150.000 € (Valor estimado: 25.000 €). 

Lote 327 - Sestercio, 67 d.C (25,82gr.)Acuñado en Lyon. Anverso: IMP NERO CAESAR AVG P MAX TR PONT P P -  Cabeza de Nerón con corona de laureles. Reverso:   ADLOCVT(io) COH(ortium) - el emperador dirige un discurso a los pretorianos. 65.000 € (Valor estimado: 30.000 €). 

Lote 311 - Áureo, 40 a.C. (8.03g), ceca móvil con Octaviano. Anverso: ANTONIVS IMP- Cabeza de Marco Antonio. Reverso: CAESAR IMP – Cabeza de Octaviano. 44.000 € (Valor estimado: 25.000 €).