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lunes, 23 de enero de 2017

Los billetes más hermosos del mundo: el faro en los 250 gulden de 1986

billete 250 gulden faro

Hace mucho tiempo que publico en este blog una serie regular de entradas sobre las monedas antiguas más hermosas. En esta ocasión quiero variar un poco el tema y tratar sobre los que considero unos los billetes más hermosos de todos los tiempos, los holandeses de 250 gulden de 1986, que circularon en ese país hasta la introducción del euro en 2002.

El billete tiene unas dimensiones de 160 por 74mm. Impreso en el anverso se encuentra el texto "De Nederlandsche Bank". El color violeta predomina en los motivos que se caracterizan por su diseño horizontal en el reverso y vertical en el anverso, siendo aparentemente uno de los primeros en el mundo en combinar esas dos orientaciones.

billete 250 gulden faro

El anverso muestra un dibujo esquemático del faro de West Schouwen, en una de las islas de la provincia de Zelanda, mientras que el reverso presenta otra imagen de un faro, en este caso el de Ameland, que se funde con un mapa de Holanda en bellos marcos con forma de rombo resaltados por colores ligeramente contrastantes.

El billete fue diseñado por R.D.E. Oxenaar, un reconocido diseñador holandés, que se tomó la libertad de esconder tres nombres de personas importantes para él en el diseño. Por sus características, fue uno de los menos falsificados en la historia de Holanda.


El billete de 250 gulden rápidamente se hizo muy popular entre el público holandés, lo que es una clara prueba de su atractivo visual. Por la misma razón es hoy un billete muy demandado por los coleccionistas.


domingo, 20 de marzo de 2016

Los billetes de 100.000 dólares


El billete de 100.000 dólares fue emitido por los Estados Unidos sólo por un muy breve período de tiempo (sólo unas tres semanas) entre finales de 1934 y comienzos de 1935. Es la pieza de mayor denominación jamás producida por los Estados Unidos. Porta en su anverso el rostro del presidente Wodrow Wilson. Si bien no circuló entre el público y su posesión privada es hoy ilegal, todavía preserva, por lo menos técnicamente, su condición de moneda de curso legal.

Estos súper billetes fueron utilizados solamente para las transacciones oficiales entre bancos de la reserva federal, y el Tesoro de los Estados Unidos y sólo podían recibirlos los bancos que tuvieran un depósito de oro de valor equivalente en el tesoro. Es decir que la nota era, en realidad, antes que nada, un certificado de depósito de oro.

Originalmente sólo se emitieron 42.000 de estos billetes, que siguieron cumpliendo su función por más de 40 años hasta finales de la década de 1960. A partir de ese momento, con la llegada de las transferencias electrónicas, esta nota perdió su utilidad original de facilitar las transferencias de montos elevados entre los bancos de la reserva federal, por lo que comenzaron a ser destruidas. Sólo sobreviven unas pocas docenas que se encuentran en exhibición en diferentes museos.

Por supuesto, no han faltado falsificadores de estos billetes, dispuestos a aprovecharse de algún ingenuo.

lunes, 29 de febrero de 2016

El billete más valioso del mundo - el "titán" de 100 millones de libras esterlinas (£100.000.000)


Es un hecho poco conocido que el Banco de Inglaterra emite regularmente billetes de un millón de libras esterlinas (£1.000.000) y de cien millones (£100.000.000). Los primeros son apodados "gigantes" y los segundos "titanes". Este último es, hasta donde sé, la nota de curso legal más valiosa que existe.

Por supuesto, estos billetes no están pensados para ser usados por el público. Su existencia es consecuencia de la peculiar organización financiera del Reino Unido, que permite a algunos bancos de Escocia e Irlanda del Norte (por ejemplo, el Royal Bank of Scotland) emitir sus propios billetes como medios de pago de circulación local. Como garantía de las notas que entregan al público, esos bancos escoceses e irlandeses deben contar, por ley, con depósitos equivalentes de libras esterlinas en el banco de Inglaterra. Como los depósitos de garantía alcanzan cifras de varios miles de millones de libras, el banco de Inglaterra emite especialmente para ellos estos súper-billetes, pues sería muy incómodo usar los billetes normales para ese fin ya que ello implicaría tener decenas de bóvedas permanentemente repletas de efectivo, con los consecuentes costos de seguridad y pérdida de espacio. Los súper billetes nunca abandonan, en consecuencia, el banco de Inglaterra.


La apariencia de estos billetes gigantes fue un misterio por mucho tiempo, dado que el banco quería evitar todo riesgo de una falsificación. Sin embargo, en medio de la disputa por la votación por la independencia de Escocia el año pasado, el Banco de Inglaterra rompió ese secreto permitiendo que los billetes fueran filmados como un medio para atraer la atención y alertar a los escoceses sobre el riesgo que la independencia significaría para sus bancos. En efecto, éstos ya no podrían seguir emitiendo billetes respaldados por la libra inglesa.

Quizás fue uno de los factores que contribuyó a la derrota de los independentistas.

lunes, 22 de febrero de 2016

Los "dólares continentales" - La primera moneda de los EE.UU.

1/3 de dólar continental, emisión de febrero de 1776

Durante la guerra de independencia norteamericana, el “congreso continental” que reunía a los representantes de las 13 colonias emitió desde 1775 su propio papel moneda para financiar el esfuerzo militar contra Inglaterra. Se imprimieron denominaciones que iban de 1/6 de dólar a 80 dólares.

El nombre de la unidad de valor provenía de los dólares españoles, forma en que los norteamericanos designaban a los célebres “reales de a 8”. El fiable peso de plata y la pureza de estas monedas las había transformado en una divisa global y su circulación era habitual en las colonias norteamericanas. La opción por el dólar  era una ruptura consciente con la denominación inglesa, la libra, que había sido utilizada en los billetes emitidos por las colonias americanas hasta entonces.

Anverso de billete de 5 dólares continentales - emisión de sepiembre de 1778

Los nuevos billetes pasaron a ser conocidos como “continentales”. Para facilitar su diferenciación, los de cada valor portaban motivos diferentes. El diseño se adjudica a Benjamin Franklin, un decidido partidario del uso de papel moneda que ya en 1736 había producido notas para Nueva Jersey en su imprenta.

El diseño del billete cuya imagen encabeza esta entrada es uno de los más famosos. En el anverso vemos un pequeño círculo con la expresión latina "Fugio" (huyo) escrita en torno de un reloj de sol. Debajo de este aparece una segunda leyenda en inglés: "Mind your business". El reverso mostraba, a su vez, 13 anillos unidos -cada uno con el nombre de uno de los nuevos estados-, en torno a un sol que contiene las leyendas "Congreso Americano" y "SOMOS UNO".

Anverso de billete de 30 dólares continentales - emisión de noviembre de 1776

Ante las necesidades de la guerra y sus escasos recursos, el congreso imprimió billetes en cantidades cada vez mayores. A ello se sumó la falsificación en gran escala llevada adelante por los ingleses con el objetivo de desestabilizar la economía de las 13 colonias. Como consecuencia, el mercado fue inundado de billetes lo que generó una espiral inflacionaria. Para 1781, los continentales se habían depreciado de tal manera que las personas simplemente se rehusaban a aceptarlos, dejando así de circular de manera efectiva.

En remplazo de los desacreditados continentales, la economía norteamericana funcionó recurriendo a las diversas monedas producidas por cada uno de los Estados de la unión y también a piezas extranjeras de buena calidad, sobre todo, monedas de plata acuñadas en la América española, los ya mencionados “reales de a 8”.

Anverso de billete de 80 dólares continentales - emisión de enero de 1779

Después del colapso de los continentales, el congreso nombró a Robert Morris para que fuera Superintendente de Finanzas de los Estados Unidos. Morris defendió la creación de la primera institución financiera autorizada por los Estados Unidos, el Banco de América del Norte, en 1782. El capital del banco fue reunido en parte gracias a préstamos de Francia y Holanda. El banco ayudó a financiar las etapas finales de la guerra de independencia mediante la emisión de notas en su nombre, respaldadas por su capital. El Banco de América del Norte también emitió notas convertibles en especie. Las notas del banco fueron aceptadas por el gobierno federal y por los Estados como medio para cancelar impuestos.

El fracaso de los continentales dejaría un profundo legado de desconfianza respecto del papel moneda en la población de EE.UU., hasta el punto de que el gobierno federal no volvería a imprimir sus propios billetes hasta la guerra civil, más de 80 años más tarde.