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lunes, 7 de marzo de 2016

Los dólares continentales en versión moneda

Dólar continental de plata - 1776

Recientemente discutí aquí sobre los dólares continentales introducidos por el gobierno de los EE.UU. durante la guerra de independencia contra Inglaterra. Poco conocido es el hecho de que en 1776, el congreso continental americano evaluó también la acuñación de monedas de 1 dólar para acompañar la emisión de las notas en papel.

La idea no llegó, sin embargo, a implementarse. En primer lugar, los revolucionarios no pudieron obtener la plata suficiente para la acuñación efectiva de las monedas. Además, como los billetes continentales empezaron a depreciarse rápidamente, la idea de introducir en el sistema una moneda de plata perdió todo sentido, pues habría tenido un valor real superior al de las notas de mayor denominación en circulación.

Se conservan algunos pocos ejemplares de estas monedas, que serían sólo ensayos previos. La mayoría fueron acuñadas en peltre, pero también se conocen unas cuatro de plata y una docena o más de latón. Los motivos de anverso y reverso son semejantes a los de los billetes emitidos en febrero de 1776, cuya autoría se adjudica a Benjamin Franklin


Anverso de dolar continental de peltre- 1776

Elisha Gallaudet, un grabador de Nueva York, fue el responsable de traspasar los motivos diseñados por Benjamin Franklin al metal. Se cree que Gallaudet acuñó las monedas que hoy conocemos en una ceca improvisada en Freehold, Nueva Jersey. Como el congreso continental suprimió la emisión de billetes de 1 dólar en la primavera de 1776, se cree que la intención era que la nueva moneda de un dólar tomará su lugar.

Por su carácter de piezas experimentales que no llegaron a circular, los continentales moneda son una verdadera rareza numismática muy codiciada por los coleccionistas, por lo que pueden alcanzar valores sorprendentes. El ejemplar en plata cuya imagen encabeza esta entrada fue subastado, por ejemplo, en mayo de 2014 por más de 1.400.000 US$.

lunes, 22 de febrero de 2016

Los "dólares continentales" - La primera moneda de los EE.UU.

1/3 de dólar continental, emisión de febrero de 1776

Durante la guerra de independencia norteamericana, el “congreso continental” que reunía a los representantes de las 13 colonias emitió desde 1775 su propio papel moneda para financiar el esfuerzo militar contra Inglaterra. Se imprimieron denominaciones que iban de 1/6 de dólar a 80 dólares.

El nombre de la unidad de valor provenía de los dólares españoles, forma en que los norteamericanos designaban a los célebres “reales de a 8”. El fiable peso de plata y la pureza de estas monedas las había transformado en una divisa global y su circulación era habitual en las colonias norteamericanas. La opción por el dólar  era una ruptura consciente con la denominación inglesa, la libra, que había sido utilizada en los billetes emitidos por las colonias americanas hasta entonces.

Anverso de billete de 5 dólares continentales - emisión de sepiembre de 1778

Los nuevos billetes pasaron a ser conocidos como “continentales”. Para facilitar su diferenciación, los de cada valor portaban motivos diferentes. El diseño se adjudica a Benjamin Franklin, un decidido partidario del uso de papel moneda que ya en 1736 había producido notas para Nueva Jersey en su imprenta.

El diseño del billete cuya imagen encabeza esta entrada es uno de los más famosos. En el anverso vemos un pequeño círculo con la expresión latina "Fugio" (huyo) escrita en torno de un reloj de sol. Debajo de este aparece una segunda leyenda en inglés: "Mind your business". El reverso mostraba, a su vez, 13 anillos unidos -cada uno con el nombre de uno de los nuevos estados-, en torno a un sol que contiene las leyendas "Congreso Americano" y "SOMOS UNO".

Anverso de billete de 30 dólares continentales - emisión de noviembre de 1776

Ante las necesidades de la guerra y sus escasos recursos, el congreso imprimió billetes en cantidades cada vez mayores. A ello se sumó la falsificación en gran escala llevada adelante por los ingleses con el objetivo de desestabilizar la economía de las 13 colonias. Como consecuencia, el mercado fue inundado de billetes lo que generó una espiral inflacionaria. Para 1781, los continentales se habían depreciado de tal manera que las personas simplemente se rehusaban a aceptarlos, dejando así de circular de manera efectiva.

En remplazo de los desacreditados continentales, la economía norteamericana funcionó recurriendo a las diversas monedas producidas por cada uno de los Estados de la unión y también a piezas extranjeras de buena calidad, sobre todo, monedas de plata acuñadas en la América española, los ya mencionados “reales de a 8”.

Anverso de billete de 80 dólares continentales - emisión de enero de 1779

Después del colapso de los continentales, el congreso nombró a Robert Morris para que fuera Superintendente de Finanzas de los Estados Unidos. Morris defendió la creación de la primera institución financiera autorizada por los Estados Unidos, el Banco de América del Norte, en 1782. El capital del banco fue reunido en parte gracias a préstamos de Francia y Holanda. El banco ayudó a financiar las etapas finales de la guerra de independencia mediante la emisión de notas en su nombre, respaldadas por su capital. El Banco de América del Norte también emitió notas convertibles en especie. Las notas del banco fueron aceptadas por el gobierno federal y por los Estados como medio para cancelar impuestos.

El fracaso de los continentales dejaría un profundo legado de desconfianza respecto del papel moneda en la población de EE.UU., hasta el punto de que el gobierno federal no volvería a imprimir sus propios billetes hasta la guerra civil, más de 80 años más tarde.