miércoles, 14 de abril de 2010

Los métodos de la numismática (Curso: “Las monedas como fuentes para la historia de Roma” 2° parte)


En un pasaje citado con frecuencia, Isidoro de Sevilla afirma que “Hay tres componentes esenciales de la moneda, materia, ley y forma. Faltando uno de ellos, no puede hablarse propiamente de moneda” (Etim. 16.7 In nomismate tria quaeruntur: metallum, figura et pondus. Si ex his aliquid defuerit, nomisma non erit).

La materia hace referencia, como la palabra lo indica, al metal o aleación de los que está compuesta una moneda. El concepto de “ley” remite, a su vez, a los aspectos jurídicos de una moneda como unidad de valor emitida o reconocida por un Estado o autoridad pública. La forma, finalmente, se refiere al aspecto exterior de una acuñación, es decir, sus tipos, diseño, leyenda, etcétera. Podríamos decir, entonces, que la moneda es, por definición un objeto dual, con dos aspectos diferenciados pero indisociables dentro de su identidad. En efecto, la moneda es, por una parte, un objeto físico, con una composición material y una forma determinada pero, por otra, es un objeto cultural, inserto en una serie de normas y códigos sociales que condicionan las maneras en que se la emplea y los significados que se le adjudican.

La numismática como disciplina estudia a la moneda en todos estos aspectos y cuenta con diferentes métodos para aproximarse de manera específica a cada uno de ellos. Veamos un breve listado de aquellos que, en mi opinión, pueden considerarse más relevantes:

1 – La metrología es el estudio de la composición material de un moneda, es decir del metal o metales del que está hecha y del grado de pureza de los mismos. El peso y la “ley” o “fino” son entonces las dos variables centrales a las que la metrología busca asignar un valor preciso. Por supuesto, el objetivo no es sólo identificar las características de cada ejemplar individual, sino, además, los valores promedio para una serie de monedas.

2 – El análisis tipológico estudia los diseños representados en las monedas. Los mismos son considerados desde diversas perspectivas, artística, política, ideológica, etc. El concepto clave en este campo es el de “estilo”. Aunque puede parecer algo subjetivo, la apreciación por parte de un especialista del estilo de una moneda puede brindar indicios certeros para su identificación y datación.

3 – La epigrafía estudia las leyendas o inscripciones reproducidas en las monedas. El significado de las abreviaturas utilizadas y la identificación del tipo de escritura son dos aspectos claves.

4 – El análisis de cuños estudia el proceso de producción de cada moneda. A diferencia de los métodos nombrados hasta ahora, el estudio de los cuños no se ocupa tanto de la moneda en sí misma como de las prácticas mediante las cuales la misma fue producida. El objetivo principal es establecer las “secuencia de cuños” de anverso y reverso utilizados, dado que estos últimos se desgastan más rápido y deben ser remplazados con mayor frecuencia que los primeros. Este análisis permite en muchos casos establecer la secuencia de acuñación en una ceca determinada y puede, incluso, llevar a estimaciones generales sobre el volumen de emisión de una determinada serie.

5 – Hoard analysis”. Con este concepto en inglés se hace referencia al estudio de la composición de aquellos tesoros de monedas enterrados en época antigua y descubiertos en época reciente en las condiciones originales de su enterramiento. La comparación estadística de la composición de diferentes tesoros es una herramienta clave a la hora de precisar la cronología de las acuñaciones, la historia de la circulación de determinadas series, etc.

6 – La identificación de ceca es hecha posible por la información proporcionada por todos estos métodos, pero requiere también de conocimientos específicos, por lo que creo justificado considerarla como un método independiente. Su objetivo es insertar cada moneda en sus contextos geográficos, cronológicos y monetarios de producción, es decir, en su contexto histórico.

7 – Análisis de fuentes no monetarias. Nos referimos aquí al estudio de la información que sobre las monedas puedan proporcionarnos otro tipo de documentos, como inscripciones, textos literarios, registros arqueológicos. Se trata de datos clave a la hora de situar a las monedas en un contexto cultural más amplio.

8 – El método central de la numismática y en el que se integran todos los anteriores es la historia monetaria. Es decir el estudio general de todos los aspectos de la moneda como objeto cultural inserto en un contexto histórico determinado. Los aspectos económicos de la moneda juegan aquí, sin duda, un papel central, pero la historia monetaria no debería, en mi concepción, limitarse a ellos, sino considerar también los aspectos, sociales, ideológicos, religiosos, etc. de las monedas en una cultura determinada. Esos aspectos son especialmente interesantes en relación con las monedas romanas de las que se ocupa este curso.

En las próximas entradas presentaremos una breve reseña de la historia de la numismática.