lunes, 26 de julio de 2010

Las monedas más bellas del mundo antiguo: un dióbolo de Agrigento


La ciudad griega de Akragas (en latín, Agrigentum) fue una de las colonias helenas más prósperas en Sicilia. Sería la cuna del terrible tirano Falaris y del gran filósofo Empédocles. Hoy es famosa, sobre todo, por las ruinas de sus espectaculares templos. 

Agrigento llegó a ser un próspero centro comercial y su riqueza se reflejó en una importante producción de monedas, notables por el nivel artístico de sus motivos. Se ubican, sin duda, entre las más bellas de las acuñadas en Sicilia, superadas sólo por las de Siracusa. Un ejemplo acompaña esta entrada. Se trata de un dióbolo de oro acuñado entre el 410 y el 406 a.C.

En el anverso vemos a una majestuosa águila posada sobre una roca de la que emerge misteriosamente una serpiente. En la roca pueden reconocerse dos puntos, la marca que designaba el valor de la pieza. Por encima de este motivo, puede leerse, en letras griegas, AKPA (Acra), es decir, la referencia al nombre de la ciudad. En el anverso, podemos ver al típico cangrejo que servía como símbolo de la ciudad y que caracteriza a sus monedas de todos los períodos. En este caso, se destaca el excepcional nivel de detalle de su representación. Debajo, en griego, ΣΙΛΑΝΟΣ, probablemente el nombre de un magistrado.