martes, 12 de abril de 2011

Una estatera de Elis. Una obra maestra de la numismática griega

Elis y su moneda


Elis no era un gran centro urbano pero fue una de las ciudades más prominentes de la antigua Grecia, puesto que controlaba el gran santuario de Zeus en Olimpia y era la responsable de organizar cada cuatro años los juegos que se celebraban allí en honor del dios. En nombre de Elis se acuñaron a partir del siglo V a.C. gran cantidad de monedas que se distinguen por su excepcional calidad y por la diversidad de sus tipos y motivos, entre los que predominan los símbolos de Zeus, especialmente, el águila y el rayo.

Es altamente probable que las monedas de Elis fueran acuñadas cada cuatro años en ocasión de la celebración de los juegos olímpicos. Los templos de Olimpia se enriquecían entonces con cuantiosas ofrendas metálicas de los numerosos visitantes llegados de todo el mundo griego para participar del festival religioso y de los eventos deportivos incluidos en el mismo. Así obtenía Elis los recursos para producir sus monedas, que eran a su vez llevadas a todos los rincones de Grecia una vez que los participantes del festival regresaban a sus ciudades.

Una obra maestra de la numismática griega


Las monedas de Elis se distinguen por el elaborado y plástico relieve de sus motivos. La moneda cuyas imágenes acompañan esta entrada es un ejemplo especialmente bello de la producción numismática de Elis: una estatera acuñada en el 408 a.C. Anverso y reverso nos muestran los dos símbolos típicos de Zeus ya mencionados, el águila y el rayo, pero el anverso es algo inusual entre las piezas de la ciudad, dado que en lugar de representar el motivo más común del águila en vuelo con una presa entre sus garras, muestra una imponente cabeza con un efecto de realidad increíble. Con razón Charles Seltman la incluyó en su libro sobre las obras maestras del arte numismático griego.