sábado, 8 de octubre de 2011

Espectacular áureo de Majencio es la estrella de la subasta 62 de numismática ars classica


Áureo, Ostia 310-312, AV 5,51 g.
Anverso: MAXENTI - VS PF AVG Busto frontal con la cabeza descubierta, manto y coraza Reverso: VICTORIA AET - ERNA AVG Victoria avanzando a la derecha le entrega el globo que simboliza el orbe al emperador, que vestido con uniforme militar y sentado en corazas y escudos, extiende su mano derecha para recibirlo .En el exergo, P OST.

Ya he tenido en este blog ocasión de escribir sobre la casa de subastas Numismatica Ars Classica, una de las líderes en el mercado numismático mundial, con una larga tradición de espectaculares subastas y precios record. Ayer culminó la subasta de la colección S.C. Markoff, un exquisito conjunto de monedas excepcionales por su calidad, rareza, importancia histórica y grado de conservación. La colección se basa en un principio muy simple, reúne a monedas que representan en sus anversos a algunos de los personajes más famosos de la historia de Roma durante la república, el principado y el Bajo Imperio. Aquí podéis encontrar el excelente catálogo en su versión online.

Muchos lotes se destacaron por los altos valores que alcanzaron, superando algunos de ellos ampliamente las estimaciones previas. No sorprende, pues la colección incluye algunas de las monedas romanas más hermosas y codiciadas que existen. En mi opinión la estrella de la subasta fue el áureo de Majencio cuya imagen encabeza esta entrada, que encontró un nuevo dueño por casi 680.000 dólares, siendo el lote que alcanzó el valor más alto.

Esta pieza ilustra muy bien los factores que afectan el valor de una moneda que mencionaba en una entrada reciente, pues tiene un excelente grado de conservación y una acuñación bien centrada en un cospel perfecto. Su rareza es extrema, pues sólo se conocen dos ejemplares y su atractivo estético es único, pues es uno de los primeros ejemplos (dejando de lado este áureo de Póstumo) de un retrato frontal en la numismática romana, algo que se hará frecuente en el siglo V y que será la norma en las monedas bizantinas.

Personalmente, lo que más me atrae de esta moneda es su conexión con el personaje histórico Majencio (278-312 d.C.), el emperador derrotado por Constantino el grande en la famosa batalla del puente Milvio, que marcaría el inicio de la protección y promoción del Cristianismo como religión imperial. Majencio no fue, es cierto, más que un usurpador que tuvo un trágico final, pero su tragedia ilustra claramente las tendencias de desarrollo del Bajo Imperio Romano.

Finalmente, también la proveniencia de esta moneda es excepcional, pues formaba parte del célebre tesoro de Beaurains. Todo ello la transforma en una pieza sumamente codiciada y explica su valor.