jueves, 12 de enero de 2012

La moneda antigua más valiosa del mundo (más sobre la subasta de la colección Próspero)


El estater de Panticapea subastado la semana pasada en Nueva York por 3.250.000 dólares como parte de la colección Próspero tiene el nuevo record como la moneda griega antigua más valiosa del mundo. ¿Por qué alcanzó una cifra tan superior a la estimación previa de los organizadores (que era de 650.000 dólares)? Con el paso de los días ha comenzado a circular más información sobre el desarrollo de la subasta y ello puede contribuir a una respuesta.

Una verdadera batalla


Los 642 lotes de la colección encontraron compradores. Un dato significativo, pues habla del gran interés de los coleccionistas en todas las piezas ofrecidas. No sorprende, entonces, que los organizadores recaudaran más de 25 millones de dólares en total.

Uno de los factores que explican los altos valores conseguidos es que la mayoría de lotes fueron muy disputados, con varios interesados pujando decididamente por obtener cada pieza. Según refieren algunos presentes, en el caso del estater de Panticapea (lote 213), se desarrolló una verdadera batalla. En el inicio, las ofertas llovieron superando rápidamente el valor estimado, pero a medida que el precio subía, la mayoría de los interesados abandonaron la puja al ver superada su capacidad de oferta. Sólo dos coleccionistas siguieron luchando a todo o nada por obtener la pieza y haciendo que el precio se disparara por las nubes ante la sorpresa de todos los asistentes. El nombre del vencedor no ha, por supuesto, trascendido. Sólo se sabe que esa noche se quedó con varios de los lotes más importantes.

Un éxito de marketing


La colección era impresionante y los valores alcanzados son lógicos, pero no hubieran sido posibles sin el excelente trabajo de marketing de los organizadores. El mismo hecho de dar a la colección el nombre de “Próspero” fue un gran acierto, pues añadió un toque de romance y misterio y contribuyó a que la noticia de la subasta circulara por todos los rincones del planeta. Los excelentes catálogos y folletos distribuidos en formato digital y papel brindaron a todos los interesados exquisitas imágenes y toda la información necesaria. En síntesis, un caso modelo sobre cómo organizar una subasta perfecta que más de uno debería estudiar.