martes, 24 de enero de 2012

Philip Grierson (1910-2006) – Maestro de la numismática medieval

Hace algunas semanas que dedico el poco tiempo que tengo disponible para este blog a algunas lecturas de numismática medieval, particularmente a algunos escritos de Philip Grierson, por lo que me pareció oportuno presentar esta pequeña reseña de su carrera y contribuciones.

Philip Grierson, fue un historiador y numismático británico, profesor de numismática en la Universidad de Cambridge durante más de setenta años. Durante su muy larga y prolífica carrera académica, construyó la colección más importante y representativa de monedas medievales de todo el mundo, y escribió muy extensamente sobre el tema, contribuyendo considerablemente a difundir el interés por la numismática medieval.

De académico a coleccionista

Grierson empezó a interesarse por las monedas bizantinas a consecuencia de sus estudios históricos. Sus primeras compras (en el año 1944) sólo tuvieron por objeto conseguir algunas monedas para mostrarlas a los estudiantes en sus lecciones de historia.  Pero Grierson pronto se contagió de la pasión del coleccionismo y al final del año siguiente, había  reunido ya 1.500 monedas. En 1946 tenía 3.500. Con el paso de los años, su colección llegaría a incluir más de 20.000 ejemplares, con un valor total de varios millones de libras y llegando a ser la más representativa de la Europa medieval en el mundo.

Tras su muerte, Grierson donó su colección al Museo Fitzwilliam de la universidad de Cambridge, donde todavía se conserva junto con su enorme biblioteca numismática.

Monedas de la colección de Philip Grierson

Como reunir una colección millonaria sin tener millones

Grierson no era especialmente rico, pero logró reunir su colección invirtiendo toda la herencia de su familia (que era acomodada pero no especialmente adinerada) y gran parte de su salario como profesor universitario y académico en la compra de monedas. Tuvo, además, la suerte de comenzar a coleccionar en un momento fortuito, cuando los comerciantes numismáticos de Londres estaban inundados de material de la enorme colección de Lord Grantley, una aristócrata inglés que había sido un gran coleccionista y había fallecido en 1943. Grierson aprovechó también los bajos precios imperantes durante la Segunda Guerra Mundial, ya que los comerciantes de monedas londinenses no contaban casi con compradores de la Europa continental y eso ayudaba a mantener bajos los precios. Grierson fue un comprador cuidadoso, pero también podía gastar grandes cantidades por alguna moneda en particular, como por su famoso denario con el retrato de Carlomagno.


De coleccionista a académico

El estudio de su propia colección transformó a Grierson en uno de los mayores especialistas mundiales en la numismática medieval y bizantina, temas sobre los que redactó centenares de contribuciones.

En 1982, Grierson reunió fondos para comenzar un proyecto destinado a la publicación, por la universidad de Cambridge, de un catálogo académico de su colección en varios volúmenes titulado Medieval European Coinage (MEC). El mismo llegaría a ser un equivalente del RIC (Roman Imperial Coinage) para la Edad Media. El primer volumen apareció en 1986 bajo su dirección, y examinó las monedas de todos los  países de Europa occidental hasta el siglo décimo. Sigue siendo el catálogo estándar para el estudio de las monedas de la época.

Otra de las grandes contribuciones de Grierson fue su volumen sobre la historia de la moneda bizantina, todavía hoy indispensable.