martes, 1 de mayo de 2012

¿Los dioses romanos y las olimpíadas? Colosal error de la real casa de la moneda de Londres


Las acuñaciones conmemorativas fueron en su origen una forma de honrar acontecimientos y aniversarios de eventos significativos. Hace tiempo que se han transformado en un fenomenal negocio internacional de las grandes casas de moneda del mundo que buscan cualquier excusa para introducir nuevos productos al mercado. La improvisación está al orden del día, veamos sino esta serie de monedas de oro de la Royal Mint de Londres en honor a las próximas olimpíadas.

La serie toma como nombre el tradicional lema olímpico moderno, citius altius fortius. La frase fue pronunciada por el barón Pierre de Coubertin en la inauguración de los primeros Juegos en 1896, en Atenas y no tiene relación con las olimpíadas antiguas. 

El artista responsable del diseño, John Bergdahl, explica de la siguiente forma los motivos elegidos (mi traducción):


"La primera vez que me enfrenté a la tarea de diseñar un conjunto nuevo y original de monedas para los próximos Juegos Olímpicos de Londres 2012 y los Juegos Paralímpicos era difícil saber por dónde empezar. Ha habido 29 Juegos Olímpicos durante la era moderna, en un período de unos 114 años. Todos estos Juegos han dado lugar a gran número de monedas, medallas y objetos que representan todo tipo de temas relacionados en una variedad de estilos que van desde el art nouveau hasta la actualidad.

Mi única opción era mirar al pasado, a los primeros Juegos Olímpicos en la antigua Grecia, donde los primeros atletas prometieron su lealtad a los Dioses de Olimpia, los dioses que gobernaban todos los aspectos del mundo antiguo. Neptuno, por ejemplo, que gobernó sobre el mar y tenía el control del viento y el clima; Mercurio, el mensajero de los dioses y Diana la cazadora, diosa de la caza.

Esa fue mi inspiración ... tal vez esos mismos dioses todavía nos sonrían a nosotros en Londres en 2012.”

Lo que no entiendo es por qué, si la fuente de inspiración fueron las olimpíadas antiguas se eligió a los dioses romanos en lugar de los griegos, Júpiter en lugar de Zeus,  Neptuno en el de Poseidon, etc. Además, los juegos estaban asociados sobre todo con la figura de Zeus, que contaba con un gran santuario en Olimpia. Si el objetivo era dar un “toque histórico” a las monedas, el error fue colosal.