martes, 27 de noviembre de 2012

El emperador Próculo y sus monedas ¿realidad o ficción?

Moneda del emperador romano Próculo

El de Próculo no es el primer nombre que se nos viene a la cabeza cuando nos preguntan por un emperador romano y no es sorpresa, pues se trató sólo de un usurpador poco conocido que pretendió la púrpura por unos días antes de ser eliminado por el emperador Probo. Por mucho tiempo, se dudó incluso de su misma existencia. En las últimas semanas, un sensacional y controvertido hallazgo ha colocado a esta poco conocida figura histórica en el centro de la atención del mundo numismático: Dos aficionados británicos a la detección de metales descubrieron el pasado 7 de noviembre en North Yorkshire la segunda moneda conocida a nombre de Próculo (la imagen encabeza esta entrada). Será subastada en marzo del año próximo por Dix Noonan Webb y ya se habla de valores de entre 50.000 y 80.000 libras.

La noticia generó, como era de esperar, un gran interés en diversos medios periodísticos, que se volvió todavía más intenso cuando un reconocido especialista del Museo Británico, Roger Bland (autor de uno de los capítulos del The Oxford Handbook of Greek and Roman Coinage) hizo públicas sus dudas sobre la autenticidad de la moneda (un antoniniano), a la que considera una falsificación del Renacimiento. Su opinión ha sido duramente criticada en diversos foros y blogs y, si bien no la comparto, creo que el tema es muy interesante y amerita un análisis algo más detallado.


El problema de Próculo y la Historia Augusta


Una de las principales fuentes para el conocimiento de la compleja historia política del siglo III d.C. es la colección de biografías imperiales (desde Adriano a Numeriano y Carino) que se conoce colectivamente bajo el título de Historia Augusta. El texto mismo afirma ser una recopilación de los trabajos de seis autores diferentes pero, a fines del siglo XIX, el filólogo alemán Herman Dessau argumentó muy convincentemente que esos autores son ficticios y que el conjunto es el producto de la pluma de un solo escritor, quien lo habría redactado a fines del siglo IV d.C. La obra presenta muchos problemas, pues está llena de datos y citas a cartas y documentos que son, sin duda, fabricaciones del autor.

La Historia Augusta es el único texto antiguo que menciona a Próculo. Lo hace en uno de sus apartados que trata de cuatro usurpadores que aspiraron al poder en los reinados de Aureliano y Probo. Se ha dudado mucho de la existencia real de algunos de estos usurpadores y, entre ellos, de Próculo. El texto contiene muchos detalles sobre la vida de este usurpador que parecen poco creíbles, incluyendo la cita a una supuesta carta en la que Próculo se vanagloria de haber desflorado a 100 vírgenes sármatas en tan sólo 15 días!!

La existencia de Próculo tuvo su primera confirmación independiente a la Historia Augusta cuando salió a la luz en una subasta organizada por la casa alemana Bankhaus Aufhauser la primera moneda conocida acuñada a su nombre (lote 640, subasta 8, 9-10 de octubre de 1991 - imagen debajo). La moneda procedía, supuestamente, de un tesoro no declarado hallado en Inglaterra de ubicación no revelada.

Esta primera moneda de Próculo fue adquirida por el Gabinete Numismático de Munich, que pagó 91.000 DM (marcos alemanes) por ella. La cifra indica claramente que los compradores la consideraron genuina más allá de dudas, pero, posteriormente, diversas voces han puesto en duda la autenticidad de la pieza.

La opinión de Roger Bland


Pocos días después del hallazgo del segundo antoniniano de Próculo, el numismático inglés Roger Bland declaró firmemente que no creía que jamás se hubiera acuñado una moneda de este usurpador y que la recientemente descubierta era una falsificación del siglo XV. Su principal argumento se basa en la escasa confiabilidad de la Historia Augusta. Destaca que este texto menciona 30 tiranos que intentaron supuestamente usurpar el poder del Imperio. Muchos de ellos no llegaron a acuñar moneda, que es la verdadera prueba de que ocuparon el trono, pero en el Renacimiento, dada la popularidad de este texto, afirma, alguien se ocupó de producir monedas a nombre de los usurpadores mencionados en el mismo. Para Bland, por otra parte, la primera moneda de Próculo en Munich también es una falsificación. Señala como especialmente sospechoso el hecho de que en ambos casos no se conozca un contexto arqueológico preciso.

El conocimiento de las fuentes literarias antiguas no es el fuerte de los numismáticos, sin embargo, Bland comete un error considerable para un académico de su nivel. Próculo no es uno de los treinta tiranos y es tratado en otra parte de la Historia Augusta que no es tan problemática como aquella. De todos modos, eso no invalida su argumento general.
Moneda del emperador romano Próculo

Algunos comentarios


Por supuesto que no es posible afirmar todavía si la moneda es auténtica. No deja de llamar la atención el hecho de que las dos acuñaciones conocidas de Próculo sean hallazgos solitarios o, por lo menos, sin contexto arqueológico y numismático preciso que pudiera despejar toda duda sobre su autenticidad. Lo que sí me parece improbable es que la pieza hallada en Inglaterra (o también la que está en Múnich) sea un producto del siglo XV. Las reproducciones producidas en este período tienden a exaltar todos los aspectos estilísticos clásicos de las monedas, mientras que los ejemplares hallados concuerdan con el estilo general de las acuñaciones de Tétrico, el último soberano del Imperium Galliarum y sería muy difícil que un artesano del Renacimiento hubiera alcanzado semejante precisión histórica.

El parecido con las monedas de Tétrico no debería parecer extraño si se piensa que es más que probable que Próculo no haya llegado a controlar durante su breve intento de usurpación ninguna ceca oficial del imperio y que haya recurrido a artesanos locales para la producción de sus cuños. El estilo de las letras en la leyenda es muy poco clásico y, una vez más, me parece difícil que un artista del renacimiento lo hubiera producido. Todas las características estilísticas de la pieza me hacen pensar, en suma, en la obra improvisada de trabajadores sin mucha experiencia en el grabado de cuños.

Próculo fue rápidamente eliminado, pero ello no significa que no haya tenido tiempo suficiente de producir sus propias monedas. De hecho, la acuñación de monetario era un acto de gran fuerza simbólica en el camino de todo aspirante a ocupar el trono y una medida de primera necesidad si se quería mantener la lealtad de las tropas. Como puede verse claramente, las dos piezas conocidas comparten los mismos cuños. Es probable que Próculo haya tenido tiempo sólo de producir una muy breve emisión utilizando sólo un par de cuños, lo que explicaría que tan pocos ejemplares hayan llegado hasta nosotros.

Si las monedas no son genuinas, yo vería en ellas la obra de un falsificador moderno antes que de uno del Renacimiento. De todos modos, el onus probandi recae sobre quienes creen que es una falsificación.