miércoles, 26 de junio de 2013

Más sobre la moneda de Próculo hallada el año pasado en Inglaterra


Dos aficionados británicos a la detección de metales descubrieron el pasado 7 de noviembre en North Yorkshire la segunda moneda conocida a nombre del Próculo, un ignoto usurpador que pretendió ocupar el trono del Imperio Romano en el año 280 d.C. (la imagen encabeza esta entrada). El año pasado reporté aquí en detalle sobre la polémica ocasionada por el hallazgo, cuando Roger Bland, un reconocido especialista del Museo Británico y del Portable Antiquities Scheme (un programa de registro de hallazgos arqueológicos en Inglaterra), declaró que, en su opinión, se trataba de una falsificación del Renacimiento. La moneda en cuestión fue ofrecida en subasta en abril pero no encontró comprador, aparentemente, porque hubo una única oferta que no alcanzó a cubrir el valor de reserva.

La intervención de Roger Bland y el Portable Antiquities Scheme


Es indudable que la opinión de Roger Bland logró sembrar dudas sobre la autenticidad de la moneda y ello movió a los coleccionistas a la cautela. Nadie quiso apostar tanto dinero (el valor se estimaba entre 60.000 y 80.000 libras esterlinas) por una pieza denunciada como falsificación por los expertos del Museo Británico. Sin embargo, la actuación de Roger Bland y del Portable Antiquities Scheme en este caso ha sido, en mi opinión, bastante extraña, por decir lo menos. En primer lugar, Bland calificó a la moneda como falsificación en declaraciones a la prensa y SIN HABERLA EXAMINADO.

El Portable Antiquities Scheme se negó, en consecuencia, a incluir el hallazgo en su base de datos de piezas de valor arqueológico encontradas en Inglaterra, declarando de esta forma, indirectamente, que se la considera una falsificación. Tampoco se lo incluyó como el hallazgo de una copia renacentista, lo que a mi juicio sólo puede indicar que se duda de que la pieza haya realmente sido hallada por los aficionados británicos. Ello equivale a decir que se los acusa de pretender hacer pasar una copia renacentista por un hallazgo arqueológico para darle credibilidad. Sin embargo, no se interpuso ninguna objeción a la realización de la subasta, lo cual es contradictorio.


¿Falsa o auténtica?


No me es posible afirmar, por supuesto, que la moneda sea auténtica pero la condena de las autoridades arqueológicas inglesas me parece poco profesional, en tanto que no se basa en un análisis detallado del ejemplar. Por otra parte, como ya expresé en mi otra entrada sobre este tema, me parece muy poco probable que esta moneda de Próculo sea una falsificación renacentista. Recordemos que existe un segundo ejemplar (imagen sobre este párrafo) que fue adquirido en subasta en la década del 80 por el Gabinete numismático de Munich. Las opiniones sobre su autenticidad están divididas. El ejemplar hallado en Inglaterra procedería de los mismos cuños.


¿Qué pasará con esta moneda? Difícil decirlo. Por ahora sigue en poder de los aficionados británicos que la encontraron. Yo, en su lugar, sometería la pieza al análisis independiente de algunos numismáticos de gran prestigio antes de intentar nuevamente ponerla a la venta.