viernes, 27 de diciembre de 2013

La introducción de Wayne G. Sayles al coleccionismo de monedas de las culturas “no-clásicas”


He pasado el último par de días leyendo el pequeño texto introductorio de Wayne G. Sayles, Ancient Coin Collecting VI: Non-Classical Cultures. Confieso que nunca lo había leído completo, sino que sólo lo había usado –y en pocas ocasiones- como una primera consulta en busca de referencias y orientación bibliográfica. Como disfrute su lectura, me pareció justo dedicarle una entrada.

Cuando se habla de monedas antiguas, normalmente se piensa en las que fueron acuñadas por griegos y romanos. Esto es lógico, porque se trata de los artefactos más numerosos que se conservan de estas culturas, cuya influencia en la conformación del mundo occidental y de todo el mundo contemporáneo, es enorme. Por ello son también las más estudiadas y coleccionadas. La gran importancia de las monedas griegas y romanas hace, sin embargo, que a menudo se pierda casi completamente de vista a la importantísima producción monetaria de otras culturas antiguas. El pequeño tratado de Wayne Sayles tiene el mérito de acercar a un público amplio esta vasta área de producción monetaria.

De hecho, el universo de la moneda antigua es enorme y las acuñaciones grecorromanas sólo representan una parte, muy significativa, pero minoritaria, del total. Una pequeña ojeada al libro de Sayles basta para confirmarlo. En sus páginas vemos desfilar una gran galería de pueblos productores de monedas: persas, armenios, partos, sasánidas, indios, judíos, árabes, celtas, germanos, aksumitas, etc. Todas estas culturas desarrollaron sus propias tradiciones iconográficas y sus propios sistemas de denominaciones, acuñando millones de piezas en períodos de varios siglos.

Sayles les dedica a cada uno de estos pueblos un breve resumen que transmite la información histórica y numismática fundamental y añade una pequeña bibliografía para quienes deseen profundizar en el conocimiento de cada uno de ellos. A ello se añaden algunos mapas e ilustraciones de algunas monedas particularmente relevantes. Por supuesto que hay algunas cosas en el texto que podrían criticarse, empezando por el concepto de “culturas no-clásicas”, pero no hay que perder de vista que el objetivo del libro es ofrecer una introducción general y lo cumple a la perfección.