sábado, 9 de abril de 2016

Las colecciones numismáticas más importantes del mundo

Las colecciones numismáticas más importantes del mundo tienen todas una historia semejante.

Fue durante el siglo XV, por la difusión del humanismo renacentista, que algunos príncipes y patricios italianos reunieron las primeras grandes colecciones de monedas antiguas de las que tenemos noticia. Durante los siglos siguientes, la práctica se difundió entre la mayoría de reyes y gobernantes de Europa y, con el paso del tiempo, esas colecciones fueron heredadas por los estados modernos. Durante el siglo XIX,  se consolidaron las grandes colecciones públicas y se transformaron en verdaderos gabinetes numismáticos que funcionarían como centros de investigación dedicados a la catalogación de sus enormes posesiones de monedas antiguas. Fuera de Europa, muchos países (especialmente EE. UU.) comenzaron a imitar esos desarrollos y a establecer sus propias colecciones públicas.

Entre las más importantes del mundo se encuentran las siguientes:

Colección Numismática del Museo Británico: En las primeras décadas del siglo XIX empieza a consolidarse la colección de monedas antiguas del British Museum, que transformará a esa institución en uno de los gabinetes numismáticos más importantes del mundo. En la actualidad el departamento de monedas y medallas posee más de un millón de piezas procedentes de todo el mundo, entre las que se destaca la sección de monedas griegas y romanas.

La colección de la American Numismatic Society pertenece al estado de Nueva York. Cuenta con 800.000 piezas, incluyendo monedas de todas las épocas y regiones del mundo, en su mayoría provenientes de donaciones de grandes coleccionistas norteamericanos.   La colección es particularmente fuerte en moneda griega (especialmente del período helenístico), en moneda romana de la república, en moneda  islámica, y en moneda china. En las últimas décadas se ha desarrollado mucho la sección de moneda de América latina y de EE.UU.  La institución posee, además, una de las mejores bibliotecas numismáticas del mundo con más de 100.000 títulos.

Gabinete de medallas de la biblioteca nacional de Francia (Département des monnaies, médailles et antiques de la Bibliothèque nationale): posee una colección de 520.000 monedas y medallas, especialmente fuerte en lo que se refiere a la moneda grecorromana, con alrededor de 225.000 ejemplares. El núcleo de la colección actual deriva de las colecciones privadas de los reyes de Francia que fueron transformadas en bienes públicos tras la Revolución francesa a fines del siglo XVIII. Durante el siglo XIX la colección creció en forma significativa por donaciones privadas. La colección sería todavía más impresionante si en el año 1831 no hubiera sufrido por un robo una pérdida irreparable de algunos de sus ejemplares más preciados.

Gabinete Numismático del Museo de Historia del Arte de Viena. Posee más de 700.000 piezas entre monedas, medallas, papel moneda y otros objetos relacionados. 2.000 de las piezas más distinguidas forman parte de la exposición permanente del Museo de Historia del Arte de Viena. El núcleo del gabinete deriva de la colección de monedas de los emperadores Asburgo. El más famoso de los directores del gabinete fue Joseph Hilarius Eckhel en el siglo XVIII, quien con su tratado Doctrina Nummorum Veterum fue el fundador de la numismática científica moderna.

Gabinete Numismático del Museo Bode de Berlin. Posee más de 500.000 piezas. La colección es especialmente interesante tanto por contar con numerosas piezas únicas, como por lo completo de sus series. Su inventario incluye más de 102.000 monedas griegas y 50.000 romanas, más 160.000 europeas de la Edad Media y los tiempos modernos y 35.000 orientales islámicas. También deben ser destacados los más de 25.000 medallones modernos, sobre todo de los siglos XV al XVII.

La colección numismática Nacional de Estados Unidos en el Smithsonian Museum:  es probablemente la más grande del mundo.  Incluye aproximadamente 1.600.000 objetos. Hay más de 450.000 monedas, medallas y condecoraciones y 1.100.000 piezas de papel moneda. Contiene muchos ejemplares de excepcional rareza en  monedas y billetes, desde las primeras monedas creadas hace 2.700 años hasta las últimas innovaciones en el intercambio monetario electrónico. Cuenta también una colección muy completa de objetos pseudo monetarios utilizados por pueblos primitivos, como cuentas, conchas, etc.

La colección numismática más importante de Latino América es la del Museo Histórico Nacional de Brasil en Río de Janeiro, que cuenta con alrededor de unos 127.000 objetos y se remonta en su núcleo original a las colecciones privadas de los emperadores de Brasil. Contiene piezas únicas tan importantes como el "Indio de plata" acuñado por el rey de Portugal Manuel I en 1499 en ocasión de organizar la segunda flota hacia las Indias. La colección incluye 7.600 piezas greco-romanas de gran valor.

Ninguna otra colección en el mundo puede competir con las nombradas en su aspiración a universalidad, pero quiero mencionar dos colecciones más, notables por otras razones.

En primer lugar una que a pesar de ser reducida se distingue por ser muy especializadas y poder competir en su área con las más grandes:

Colección de moneda Bizantina del Instituto Dumbarton Oaks de la Universidad de Harvard. Este instituto tiene una colección de 12.000 monedas bizantinas de la que se ha publicado un exquisito catálogo en 5 volúmenes.

Finalmente, una de las colecciones que a pesar de su importancia permanece prácticamente desconocida en el mundo. La República Argentina cuenta con una de las colecciones numismáticas más importantes fuera de Europa y Estados Unidos albergada actualmente en el Museo Histórico Nacional. Su origen se remonta a la presidencia de Bernandino Rivadavia, más concretamente al año 1823, en el que llegó al país la colección de moneda grecorromana adquirida al diplomático francés Luis César Dufresne de Saint León y que había pertenecido antes al padre Cassone, quien había sido guardián del Gabinete de Medallas del Vaticano. La colección crecería con compras posteriores, pero lamentablemente nunca ha sido catalogada en forma adecuada ni es actualmente accesible al público o a los investigadores, permaneciendo desde hace décadas encerrada en los sótanos del museo sin que se conozca su estado actual.