jueves, 15 de diciembre de 2016

Como manipular monedas antiguas

Como manipular monedas antiguas
Forma adecuada de manipular monedas antiguas
En la última entrada presentaba algunos consejos básicos sobre la limpieza de monedas antiguas. Como señalaba allí, en realidad, las monedas no deben limpiarse. Por lo tanto, lo que debe hacerse ante todo es no dejar que las monedas se ensucien. Para ello es muy importante almacenar y manipular adecuadamente las piezas de una colección para evitar que las mismas sufrna daños que, si se acumulan con el tiempo, pueden llevar a que su valor disminuya.

Uno de los errores más comunes en la manipulación de monedas es el de sostenerlas simplemente en la mano y tocar sus caras. Por el contrario, una moneda debe sostenerse siempre por el borde, nunca por las caras. La principal forma en que las monedas se dañan a través de la manipulación es cuando alguien toca su superficie y deja rastros de grasa o huellas dactilares.

Es muy importante lavarse bien las manos antes de manipular monedas antiguas. Incluso cuando los dedos están limpios, cualquier poco de suciedad, aceite o arena puede dañar la superficie. Parece una obviedad, pero es un consejo que muchos dejan de lado. Nunca hay, entonces, una buena razón para tocar la superficie de una moneda con las yemas de los dedos.

Forma inadecuada de sostener una moneda antigua
La forma ideal de manipulación es usar guantes, claro que esto no es imprescindible si se toman los cuidados mencionados en el párrafo anterior. Es importante aclarar que los guantes de látex o plástico no son adecuados para la manipulación de monedas antiguas porque a menudo tienen polvo o lubricantes que pueden ensuciar o dañar la moneda. Los adecuados son guantes suaves de algodón.

Debe tenerse en cuenta que, al usar guantes, existe mayor riesgo de dejar caer una moneda, por lo que debe tenerse especial cuidado. Por eso, debería siempre colocarse un paño grueso y suave debajo de la moneda mientras se la sostiene, de tal modo que, en caso de que resbale o caiga, la moneda no sufra daños por el impacto. Un paño suave amortiguará la caída y evitará que la moneda ruede, por lo que siempre debe trabajarse sobre un paño o una bandeja para monedas.