jueves, 25 de abril de 2019

El misterio de las "monedas restauradas" de Vespasiano

monedas restauradas de Vespasiano
Ejemplos de denarios de Vespasiano con tipos restaurados que copian monedas de Octaviano y César


Vespasiano accedió al trono del Imperio Romano en el año 69 d.C. tras el caótico final del reinado de Nerón, y tras emerger vencedor de la larga guerra civil que siguió al final de la primera dinastía imperial.

Orden y continuidad


El nuevo soberano debió enfrentar una situación compleja, con un tesoro exhausto y una administración en completo desorden. La atención de su gobierno debería concentrarse entonces en el reordenamiento del imperio y en el restablecimiento de las tradiciones descuidadas en los años de crisis. Orden y continuidad serían, en consecuencia, dos valores en los que la propaganda de Vespasiano pondría un énfasis especial, ya que eran los fundamentos para legitimar una nueva dinastía cuyos orígenes eran modestos y no podía esgrimir ninguna conexión real ni con los soberanos precedentes, ni con la nobleza republicana de la que aquellos provenían.

La producción monetaria de Vespasiano y los tipos restaurados


Los temas de orden y continuidad se verían reflejados con particular énfasis en la producción monetaria del reinado de Vespasiano.

Cabeza de una estatua de Vespasiano
Desde los años 70-71 d.C., junto con la aparición de diversos tipos nuevos en las monedas de Vespasiano, podemos identificar también una clara tendencia en los reversos de áureos y denarios de repetir tipos acuñados por emperadores anteriores o por magistrados del período republicano, ya sea de manera idéntica al original o con ligeros cambios.

Estas acuñaciones que reproducen un tipo histórico son designadas generalmente en la investigación especializada como “monedas restauradas” (restored coins, Restaurationsmünzen).

Las monedas restauradas se transformarían en una norma en la producción de la ceca de Roma durante todo el restante reinado de Vespasiano. Los tipos de reverso variarían generalmente de año a año, pero la mayoría de los que se introducirían serían copias de modelos antiguos.

La reacuñación de tipos antiguos no era, en sí misma, una novedad. Nerón, por ejemplo, había acuñado tras la reforma monetaria del 64 un denario que refería a la famosa serie legionaria de Marco Antonio. Sin embargo, la verdadera novedad introducida durante el reinado de Vespasiano sería la generalización de los tipos restaurados y su transformación en el elemento central del programa iconográfico de la ceca de Roma. La práctica iniciada por Vespasiano se transformaría, además, en una característica regular de la producción monetaria de sus sucesores.

¿Por qué se acuñaron?

monedas restauradas de Vespasiano
Tres denarios de Vespasiano imitando al célebre reverso de Julio César con los emblemas del augur

¿Cúal era el objetivo de esta práctica? Las razones de esta novedad han sido muy debatidas. ¿Se trataba de monedas conmemorativas que aludían a hechos específicos del pasado? Difícilmente pueda creerse que los usuarios de esas monedas estarían en condiciones de conocer el contexto histórico de la moneda original (acuñada muchas veces varias décadas o, incluso, siglos atrás) y de deducir de ello un mensaje específico que pudiera interpretarse en referencia a sucesos contemporáneos.

La tesis de T. V. Buttrey que considera la posibilidad de que Vespasiano haya servido como uno de los triunviros monetales durante el reinado de Tiberio (y que por ello haya contado con conocimiento directo de los tipos monetarios del pasado) no es más que una especulación interesante.[1] Aun si esta suposición fuera verdadera, no explicaría un cambio tan radical en el repertorio iconográfico.

Es probable que uno de los factores que impulsaban esta tendencia era el esfuerzo por preservar el aspecto variado de la moneda circulante en un período en el que, como consecuencia de la devaluación de la monedas a finales del reinado de Nerón, los denarios y áureos antiguos eran fundidos para aprovechar el mayor valor de su contenido metálico por sobre el de su denominación.

El deseo de conservar el aspecto variado del circulante romano no fue, con seguridad, la única causa que impulsó la producción de estas series, pero debe ser uno de los objetivos la impulsaron. Un segundo aspecto tiene que ver con la  con el mensaje de continuidad con el pasado que la nueva dinastía, por sus orígenes modestos, estaba especialmente interesada en fomentar. Para la mentalidad romana, la continuidad con el pasado era casi un sinónimo con la idea de la preservación del orden. Como ya dijimos, orden y continuidad.


[1] Véase T. V. BUTTREY, “Vespasian as Moneyer” The Numismatic Chronicle (1966-), Seventh Series, Vol. 12 (1972), pp. 89-109

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