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martes, 29 de octubre de 2019

Una "moneda" de Tutankamón que podría reescribir la historia


medio deben de Tutankamón


¿Qué pueblo inventó la moneda?


La moneda fue inventada por los lidios, un pueblo antiguo de Asia Menor en el siglo VI a.C.

Esa es, por lo menos, la historia que todos conocemos. Sin embargo, una pieza que sale a la venta el 18 de noviembre de 2019, en la subasta nr. 11 de la casa suiza Numismatica Genevensis pondría en duda la versión hasta ahora aceptada e indicaría que objetos con las características propias de monedas fueron usados por los egipcios muchos siglos antes.

Este importante objeto es una poco llamativa barra de plata en forma de gota aplanada. Lo importante es que en una de sus caras fue estampada con un cartucho incuso en forma de jarra con el nombre del faraón Tutankamón (uno de los más famosos de la historia de Egipto gracias al descubrimiento de su tumba a principios del siglo XX). Reinó alrededor de los años 1345-1327 a. C. La inscripción lo designa “Tutankamón, gobernante de Heliópolis en el Alto Egipto”.

La pieza fue propiedad del gran coleccionista Roger Pereire. Su colección fue dispersada en la década del 70 y esta pieza estuvo desde entonces en manos de un coleccionista suizo, sin haber atraído demasiada atención desde entonces.

Esta pequeña barra de plata tiene un peso de 41,55 gramos, lo que equivale aproximadamente a medio “deben”.

Máscara funeraria de Tutankamón

El deben egipcio, ¿unidad de cuenta o moneda?


El deben era una unidad de cuenta utilizada por los antiguos egipcios para expresar el valor de diversos bienes y facilitar sus intercambios en el mercado. El deben siempre ha sido considerado una medida abstracta que tenía un equivalente en plata como en cualquier otro bien. Lo que no sabíamos es que existieran piezas de plata emitidas por el Estado egipcio para que fueran equivalentes físicos de esa unidad de valor.

El contenido de plata del 98.54% de esta pieza indica que el material fue refinado artificialmente para alcanzar la máxima pureza posible con la tecnología de la época. Lo que indica que se ha puesto mucho cuidado en su producción. Quizás, el nombre del faraón es la garantía de ese nivel de pureza.

¿Tenemos que pensar entonces que la moneda es anterior a lo que creíamos? Es muy pronto para afirmarlo. Serían necesarios más hallazgos semejantes para confirmar que este tipo de piezas circularon de manera habitual y que no se trata de objetos excepcionales fabricados con un propósito específico. Sea como fuere, se trata de una pieza de enorme importancia histórica que ilustra el gran nivel de desarrollo alcanzado por la economía egipcia durante el período del Imperio Nuevo.


viernes, 26 de abril de 2013

El origen de la moneda 2° parte


primeras monedas de la historia
Stater de oro, 8,05 gr.

En la última entrada vimos una explicación del origen de la moneda en Lidia. Según R. Wallace, se trató de un medio para facilitar el uso comercial del electrón. Como las piezas de este metal tenían un valor intrínseco variable por las diferencias en su contenido de oro, sólo una garantía de valor estatal podía hacer que su uso fuera práctico. En esta entrada continuo este tema considerando el desarrollo posterior de las monedas de electrón hasta su remplazo sistemas bimetálicos con acuñaciones en oro y plata.

Al acuñar el electrón con una garantía estatal, se transfirió, por lo menos parcialmente, el valor de la pieza de su contenido metálico intrínseco hacia la autoridad pública como emisora y garante de las monedas. Esta innovación permitió aprovechar de una manera sencilla, como vimos, para el financiamiento del Estado y para la actividad comercial la riqueza aurífera de los ríos de Asia Menor y por ello fue imitada rápidamente por las ciudades griegas de la zona.

primera moneda de la historia
Agregar leyenda

Stater de plata 10,66 gr.

Al transferirse la base del valor de la pieza de su contenido metálico a la garantía del Estado, se generó, para algunos autores, un fuerte incentivo para que éste obtuviera un beneficio sobrevaluando las piezas. Como afirma John Kroll -una de las mayores autoridades en este tema-, la evidencia señala que las monedas de lidia (identificables por llevar el motivo del león real en e anverso) estaban oficialmente valuadas como si su composición correspondiera al promedio natural del electrón lidio (aproximadamente 73% de oro y 27% de plata) mientras que el contenido metálico real de las piezas había sido alterado artificialmente mediante el añadido de cobre y plata para llegar a un contenido aurífero mucho más bajo (54% de oro, 44% de plata y 1 o 2 % de cobre). Este último metal se añadía en porcentajes variables en cada caso para uniformar el color de las monedas. La manipulación se traducía en una diferencia de entre el 15 y el 20% entre el valor nominal y el valor metálico intrínseco, porcentaje que representaba una ganancia para el Estado.

La manipulación del contenido metálico de las primeras monedas lidias habría llevado a una gradual pérdida de confianza en las mismas que haría necesario, finalmente, remplazarlas. A mediados del siglo VI a.C., se difundió el conocimiento del proceso de cementación que permite separar el electrón en sus componentes naturales. Ello permitió al rey lidio Creso (reinado 560-547 a.C.) reclamar todas las viejas piezas de electrón en circulación y sustituirlas por un nuevo sistema bimetálico de monedas de oro y plata acuñadas en Sardes. Ambas llevaban en su anverso la misma representación, un león enfrentado con un toro.

Creso introdujo el primer sistema monetario bimetálico de la historia con tasas de cambio fijas entre el oro y la plata. El peso de los nuevos estáteres de oro fue reducido a 10,8 gr. y, después de algún tiempo, a 8,1 gr. Los estáteres de plata pura fueron acuñados con un peso de 10,8 gr. junto con un amplio rango de fracciones de menor valor (1/3, 1/6, 1/12, 1/24, 1/48). Se cree que el peso de estas nuevas monedas fue fijado a un nivel que permitiera un fácil intercambio de las nuevas monedas de oro por los viejos estáteres de electrón.

martes, 23 de abril de 2013

El origen de la moneda


origen de la moneda
Tercio de Estater - Lidia

En una serie de entradas recientes os presenté algunas de las principales teorías para explicar el origen del dinero. Ahora quiero compartir con vosotros este breve análisis del origen de la moneda.

Los lidios inventores de la moneda


La moneda fue inventada en el siglo VII a.C. en Asia Menor. Más específicamente, en el reino de Lidia, un poderoso Estado al oeste de la península anatólica. Notable por su riqueza y desarrollo, Lidia vivió un período de auténtico esplendor entre los siglos VII y VI a.C., hasta que, en el 546 a.C., fue conquistada por los persas.

El reino de Lidia
Mapa de Lidia

Las primeras monedas fueron producidas en Sardes, la capital de Lidia, en las últimas décadas del siglo VII a.C. Se las acuñó exclusivamente a partir de electrón, que es la aleación natural entre la plata y el oro en que estos metales aparecen en el lecho de cursos de agua. Los lidios lo obtenían del célebre río Pactolo, cuya riqueza aurífera era tal que los griegos creían que en sus aguas había lavado sus manos el mítico rey Midas. Algunas póleis de la costa jonia -que eran controladas o influenciadas por los lidios- imitaron rápidamente esta innovación y comenzaron a acuñar sus propias monedas de electrón. Sin embargo, por un tiempo considerable, la moneda siguió siendo un fenómeno regional limitado al Asia Menor, donde el electrón es abundante.

primeras monedas
Doceavo de estater 

Características generales de las primeras monedas


La unidad de denominación utilizada fue el estater (στατήρ), pero diferentes ciudades le fijaban un peso diferente. En el sistema lidio-milesio, equivalía a14.5 gramos. También se acuñaban diversas piezas fraccionarias, incluso algunas muy pequeñas, lo que demuestra que las monedas no sólo eran utilizadas para realizar grandes pagos sino también para los intercambios cotidianos. En este contexto, es importante recordar que, en un pasaje de sus historias, Heródoto adjudicaba a los lidios el ser los primeros tanto en acuñar monedas como en practicar el comercio minorista.

origen de la moneda
Estater de Mileto

Una característica general de las emisiones tempranas en electrón es la gran diversidad de motivos. Algunas monedas tienen simplemente una superficie con estrías o marcas irregulares, mientras que en otras aparecen, sobre todo, diversas representaciones de animales. La evidencia arqueológica indica que ambos tipos de motivos son contemporáneos y no el resultado de una evolución gradual. El león es la figura más popular pero también aparecen toros, perros, pájaros, focas e, incluso, seres fantásticos. Las piezas tienen formas muy irregulares pero los estándares de peso son respetados rigurosamente.

¿Por qué se acuñaron de electrón?


Hasta mediados del siglo VI a.C., sólo se acuñaron monedas de electrón. Se trata de un hecho sumamente llamativo, pues el valor de esta aleación varía de acuerdo a los porcentajes de oro y plata en su composición, que es diferente en cada pieza y tiene que ser determinado a través del uso de una piedra de toque o de otros métodos más complejos.

Tercio de Estater - Lidia

De acuerdo con la teoría metalista, la introducción de la moneda es un medio de evitar el engorroso pesado de los trozos de metal en las operaciones comerciales. El Estado garantiza el valor intrínseco produciendo pequeños lingotes marcados con una estampa que certifica su calidad y peso y hace, de esta forma, innecesario tener que determinar el valor de cada pieza. Sin embargo, esta teoría no se corresponde con las características de las primeras piezas acuñadas de electrón. El Estado no podía certificar un valor intrínseco uniforme a piezas que tenían, en cada caso, un valor diferente correspondiente al porcentaje de oro presente.

1/24 de Estater - Lidia

Esta paradoja intrigó por mucho tiempo a los investigadores pero fue resuelta de manera muy convincente por R. Wallace en un artículo del año 1987. En su tesis, el origen de la moneda es, precisamente, un resultado de las dificultades para el uso del electrón en las operaciones comerciales. En el siglo VII a.C., no se conocía todavía la forma de separar el oro y la plata de esta aleación, por lo que la gran riqueza proporcionada por ríos como el Pactolo o el Hermo no podía ser aprovechada adecuadamente para el comercio. La respuesta a este problema fue que el Estado lidio produjo piezas de peso uniforme y sus fracciones estandarizadas y garantizó su valor marcándolas con una estampa. La moneda fue inventada, en síntesis, para resolver el problema del valor intrínseco variable de las piezas de electrón que no podían circular de forma efectiva sin una garantía.