martes, 23 de abril de 2013

El origen de la moneda


origen de la moneda
Tercio de Estater - Lidia

En una serie de entradas recientes os presenté algunas de las principales teorías para explicar el origen del dinero. Ahora quiero compartir con vosotros este breve análisis del origen de la moneda.

Los lidios inventores de la moneda


La moneda fue inventada en el siglo VII a.C. en Asia Menor. Más específicamente, en el reino de Lidia, un poderoso Estado al oeste de la península anatólica. Notable por su riqueza y desarrollo, Lidia vivió un período de auténtico esplendor entre los siglos VII y VI a.C., hasta que, en el 546 a.C., fue conquistada por los persas.

El reino de Lidia
Mapa de Lidia

Las primeras monedas fueron producidas en Sardes, la capital de Lidia, en las últimas décadas del siglo VII a.C. Se las acuñó exclusivamente a partir de electrón, que es la aleación natural entre la plata y el oro en que estos metales aparecen en el lecho de cursos de agua. Los lidios lo obtenían del célebre río Pactolo, cuya riqueza aurífera era tal que los griegos creían que en sus aguas había lavado sus manos el mítico rey Midas. Algunas póleis de la costa jonia -que eran controladas o influenciadas por los lidios- imitaron rápidamente esta innovación y comenzaron a acuñar sus propias monedas de electrón. Sin embargo, por un tiempo considerable, la moneda siguió siendo un fenómeno regional limitado al Asia Menor, donde el electrón es abundante.

primeras monedas
Doceavo de estater 

Características generales de las primeras monedas


La unidad de denominación utilizada fue el estater (στατήρ), pero diferentes ciudades le fijaban un peso diferente. En el sistema lidio-milesio, equivalía a14.5 gramos. También se acuñaban diversas piezas fraccionarias, incluso algunas muy pequeñas, lo que demuestra que las monedas no sólo eran utilizadas para realizar grandes pagos sino también para los intercambios cotidianos. En este contexto, es importante recordar que, en un pasaje de sus historias, Heródoto adjudicaba a los lidios el ser los primeros tanto en acuñar monedas como en practicar el comercio minorista.

origen de la moneda
Estater de Mileto

Una característica general de las emisiones tempranas en electrón es la gran diversidad de motivos. Algunas monedas tienen simplemente una superficie con estrías o marcas irregulares, mientras que en otras aparecen, sobre todo, diversas representaciones de animales. La evidencia arqueológica indica que ambos tipos de motivos son contemporáneos y no el resultado de una evolución gradual. El león es la figura más popular pero también aparecen toros, perros, pájaros, focas e, incluso, seres fantásticos. Las piezas tienen formas muy irregulares pero los estándares de peso son respetados rigurosamente.

¿Por qué se acuñaron de electrón?


Hasta mediados del siglo VI a.C., sólo se acuñaron monedas de electrón. Se trata de un hecho sumamente llamativo, pues el valor de esta aleación varía de acuerdo a los porcentajes de oro y plata en su composición, que es diferente en cada pieza y tiene que ser determinado a través del uso de una piedra de toque o de otros métodos más complejos.

Tercio de Estater - Lidia

De acuerdo con la teoría metalista, la introducción de la moneda es un medio de evitar el engorroso pesado de los trozos de metal en las operaciones comerciales. El Estado garantiza el valor intrínseco produciendo pequeños lingotes marcados con una estampa que certifica su calidad y peso y hace, de esta forma, innecesario tener que determinar el valor de cada pieza. Sin embargo, esta teoría no se corresponde con las características de las primeras piezas acuñadas de electrón. El Estado no podía certificar un valor intrínseco uniforme a piezas que tenían, en cada caso, un valor diferente correspondiente al porcentaje de oro presente.

1/24 de Estater - Lidia

Esta paradoja intrigó por mucho tiempo a los investigadores pero fue resuelta de manera muy convincente por R. Wallace en un artículo del año 1987. En su tesis, el origen de la moneda es, precisamente, un resultado de las dificultades para el uso del electrón en las operaciones comerciales. En el siglo VII a.C., no se conocía todavía la forma de separar el oro y la plata de esta aleación, por lo que la gran riqueza proporcionada por ríos como el Pactolo o el Hermo no podía ser aprovechada adecuadamente para el comercio. La respuesta a este problema fue que el Estado lidio produjo piezas de peso uniforme y sus fracciones estandarizadas y garantizó su valor marcándolas con una estampa. La moneda fue inventada, en síntesis, para resolver el problema del valor intrínseco variable de las piezas de electrón que no podían circular de forma efectiva sin una garantía.