lunes, 9 de marzo de 2009

Propaganda política en las monedas del emperador Augusto

Denario de Augusto con arbustos de laurel en el reverso
foto de Joe Geranio - bajo licencia de Creative commons


En una época, como la Antigüedad Clásica, sin medios de comunicación masivos, en la que sólo un porcentaje reducido de la población era capaz de leer, las monedas podían cumplir funciones inesperadas, sin relación directa con su uso económico principal como medios de intercambio. Una de esas funciones, era la de ser instrumentos para la difusión de información, especialmente, de propaganda política. Ello es lo que hace a las monedas griegas y romanas tan interesantes para los historiadores, ellas brindan información no sólo sobre la economía de su época, sino también sobre las características políticas e ideológicas de un período.


Denario de Augusto con el clipeus virtutis en el reverso
foto de Joe Geranio - bajo licencia de Creative commons

Augusto, maestro de la propaganda

Fueron, sin duda, los romanos quienes alcanzaron una verdadera maestría en el uso de las acuñaciones como medios de propaganda. Las monedas del emperador Augusto presentan, por ejemplo, un verdadero programa ideológico. Una serie de motivos fuertemente expresivos se reproducen con frecuencia en contextos diferentes pero transmitiendo, en conjunto, una imagen del emperador como individuo excepcional y garante personal del orden en el Estado. Las monedas no son aquí por supuesto, más que una de las herramientas en el efectivo uso propagandístico de las imágenes por parte de Augusto. Los motivos que se reproducen en ellas son los mismos que caracterizan el arte y la arquitectura promocionados por el emperador.


Áureo de Augusto con corona cívica en el reverso
foto de Joe Geranio - bajo licencia de Creative commons


Honores tradicionales y símbolos novedosos

Entre los honores recibidos por Augusto en el año 27 a.C. se encontraban una serie de presentes y distinciones de valor sólo simbólico, cuyo fin era, seguramente, resaltar la humildad del nuevo líder. Entre ellos se destacaban dos arbustos de laurel, para ser colocados en la puerta de la casa de Augusto, la corona civica y el clipeus virtutis. Estos últimos eran las condecoraciones habituales que se otorgaban en la República romana a quien hubiera salvado la vida de un ciudadano o de un legionario. El escudo fue colocado en la curia julia junto a una estatua de Victoria en honor al triunfo obtenido por Augusto en la batalla de Actium. Estos moderados honores fueron transformados en símbolos políticos del nuevo régimen y reproducidos innumerables veces en las más variadas producciones artísticas del período. Con estos símbolos Augusto conectaba su poder con los tradicionales valores republicanos y destacaba su carácter de protector del conjunto de los ciudadanos.


Áureo de Augusto con corona cívica en el reverso y arbustos de laurel en el anverso
foto de Joe Geranio - bajo licencia de Creative commons

Por su sencillez, estos símbolos eran especialmente adecuados para ser representados en acuñaciones. Como puede verse en los ejemplos que acompañan este texto, se hizo un uso intensivo de los mismos, reproducidos en monedas de todos los valores y características. Por supuesto que el uso del concepto “propaganda” en este contexto puede resultar algo anacrónico, porque el mismo contiene asociaciones que no concuerdan con la realidad política del Imperio Romano. Por otra parte, no es del todo claro en el caso de Augusto, que los motivos difundidos sean en todos los casos el resultado de su acción directa o de la de sus colaboradores. Es probable que el proceso fuera más complejo, pero el resultado es semejante. Las imágenes difundidas presentan un programa ideológico uniforme que responde a los intereses del régimen.

Denario de Augusto con arbustos de laurel y clipeus virtutis en el reverso
foto de Joe Geranio - bajo licencia de Creative commons