jueves, 10 de junio de 2010

Historia de la numismática – El siglo XVIII (Curso “Las monedas como fuentes para la historia de Roma 6° parte)


Los ocho volúmenes de la Doctrina nummorum veterum de Eckhel


Joseph Hilarius Eckhel, el "Padre de la numismática"

Al igual que durante el siglo XVII con la figura de Spanheim, la historia de la numismática del siglo XVIII es monopolizada por los aportes de un solo individuo, Joseph Hilarius Eckhel (1737-1798). Eckhel nació en Viena y pasó, ya como adolescente, a formar parte de la Compañía de Jesús, recibiendo en ella una rigurosa y profunda formación clásica que culminaría en su desempeño como profesor de retórica en diversos colegios de la orden. En este período de formación comenzó a desarrollarse su profundo interés por las monedas antiguas, que lo llevaría a catalogar algunas colecciones de su orden y de distinguidos aristócratas austrohúngaros.

La siempre frágil salud de Eckhel no pudo soportar por mucho tiempo el intenso desgaste de la docencia, por lo que desde 1772 fue relevado de esa tarea, lo que le permitió dedicarse de lleno a la numismática. Con permiso de la orden, emprendió entonces un viaje de dos años por Italia que le permitió estudiar las grandes colecciones en Roma, Florencia y otras ciudades. Cuando Eckhel volvió a Viena en 1774, su orden había sido disuelta. La emperatriz María Teresa I lo nombró entonces curador del gabinete numismático imperial, posición que complementaría desde 1775 con la de profesor de la Universidad de Viena.


Su gran obra: Doctrina nummorum veterum

Tras la publicación de numerosos estudios parciales, Eckhel dedicaría los últimos años de su vida a la publicación de su gran obra, Doctrina numorum veterum, en ocho tomos aparecidos entre 1794 y 1798. Se trata de un trabajo monumental que dejaría en la sombra al de todos sus predecesores y concedería a su autor el merecido título de “padre de la numismática”. Se trata del primer catálogo de aspiración universal que incluía la producción numismática de todas las civilizaciones del mundo antiguo y no sólo la del mundo grecorromano. Los tres primeros tomos se ocupan en detalle del mundo griego, clasificando las piezas a partir de una rigurosa identificación de todas las cecas que operaron en las regiones de cultura helénica a lo largo de toda la Antigüedad. Los siguientes tomos se dedican a las monedas romanas, desde las primeras acuñaciones de la república hasta la caída del imperio bizantino, incluyendo todas las piezas acuñadas en nombre de Roma en todos los territorios controlados por ella a lo largo de su milenaria historia. La clasificación combina, entonces, criterios geográficos e históricos y se distingue por el rigor y precisión con que es llevada a cabo hasta en los más mínimos detalles. Todos los sistemas de catalogación actualmente en uso en la numismática son herederos del elaborado por Eckhel.