jueves, 17 de febrero de 2011

Parece confirmarse la tendencia alcista para el valor de las monedas antiguas en el 2011


Las subastas de Nueva York – Termómetro del mercado numismático


El nuevo año comenzó con mucha actividad en el plano de las subastas internacionales. En un interesante reporte en numísfera, Rafael comenta los resultados de las subastas que acompañaron el desarrollo de la 38 Convención Internacional Numismática de Nueva York, que tradicionalmente se encuentran entre las más llamativas del mundo, tanto por la calidad de sus piezas como por el interés y repercusión que alcanzan. Creo que pueden considerarse como un buen indicador de la tendencia del mercado numismático para este año, por lo que quiero detenerme en algunos puntos de sus resultados que considero significativos.

En primer lugar, como señala Rafael, es muy llamativo el alto porcentaje de los lotes que encuentran comprador, cercano al 90%, que testimonia una fuerte demanda que alcanza a casi la totalidad de la oferta. Los áureos y sestercios imperiales fueron sin duda las estrellas de The New York Sale XXV. El exquisito ejemplar que encabeza esta entrada (uno de los acuñados para conmemorar el aplastamiento de la rebelión judía, con el busto de Vespasiano en el anverso y la célebre leyenda iudea capta en el reverso) marcó un hito al alcanzar un valor totalmente inesperado de 100.000 dólares. El precio estimado era de 2.500, es decir, ¡20 veces menor!


La Gemini VII la Triton XIV también tuvieron algunas monedas que alcanzaron precios espectaculares, pero sin grandes sorpresas. Como era de esperar, se destacaron diversos tetradracmas griegos notables por su rareza y excelente conservación. Una pequeña “desilusión” fue sólo en la Gemini el medallón bizantino de Tiberio II (cuya imagen podéis ver arriba de este párrafo) que se vendió por 1.100.000 cuando la estimación era de un 1.250.000 dólares.


La tendencia para el 2011


Es imposible predecir el futuro, todos lo sabemos, pero, en líneas generales, considero que estas subastas confirman la tendencia de un 2011 con una fuerte demanda, que producirá un ascenso leve pero generalizado de los precios de las monedas antiguas. Entre otros factores, dos grandes causas explican esa tendencia, la permanente difusión del interés por el coleccionismo de monedas y la gran liquidez en el mercado financiero mundial. Dentro de ese marco, veremos a algunas piezas notables romper todos los pronósticos y alcanzar precios espectaculares. Es sólo una hipótesis, pero creo que lo que está detrás de este fenómeno puntual es la llegada de capitales de inversión al mercado de monedas. Esos capitales buscan en ellas una protección de valor en tiempos de incertidumbre monetaria y riesgos de devaluación creciente de las principales divisas internacionales. A diferencia de lo que piensan algunos colegas y coleccionistas, pienso que las subas de precios no serán pasajeras, sino que están aquí para quedarse. Por supuesto, es posible que ciertos ejemplares que alcanzaron precios espectaculares puedan luego cambiar de manos por cifras sensiblemente inferiores, pero yo vería en ello sólo una señal de volatilidad típica de un mercado tan reducido como el de esas piezas de extrema rareza y excelente estado de conservación, pero no necesariamente una evidencia de un cambio de tendencia general del mercado numismático.

Es sólo una opinión. ¿Qué pensáis vosotros?