viernes, 29 de abril de 2011

¿Es falso el decadracma de la Gemini VIII?

Hace unas semanas escribía aquí sobre la subasta Gemini VIII y sobre la pieza estrella de la misma, el espectacular decadracma ateniense, incluido como lote número 45, cuyas imágenes acompañan esta entrada. Con un valor estimado en 850.000 dólares, era una de las piezas destinadas a marcar con seguridad uno de los hitos numismáticos del año. Con evidente orgullo de contar con semejante moneda para ofrecer a los coleccionistas, los organizadores de la subasta, Gemini y Heritage Auctions, colocaron su imagen en la portada del exquisito catálogo preparado para la ocasión.

La subasta fue llevada a cabo los días 14 y 15 de abril pasados. Al observar los resultados obtenidos, me encontré con la sorpresa de que Gemini había sigilosamente retirado unos días antes la pieza de entre los lotes ofrecidos, porque ¡habían recibido nueva información que ponía en duda su autenticidad! Hace algún tiempo trataba en este blog el problema de las monedas falsas y sobre lo difícil que es lograr una certidumbre absoluta, pero confieso que hubiera creído imposible que dos de las casas de subastas más prestigiosas del mundo hicieran el ridículo de esta forma. No se ha brindado mucha información al respecto, pero parece que las dudas fueron planteadas en un primer momento por algunos coleccionistas en diversos foros de internet. La reacción de los organizadores de retirar la moneda indica que las dudas tienen por lo menos algún sustento.
Si la moneda es realmente falsa, es evidente que fue producida mediante acuñación con un troquel falso, en mi opinión, grabado a mano. Normalmente, este tipo de falsificaciones son detectadas a través de un análisis estilístico de los motivos, pero puede haber falsificaciones de gran calidad que no puedan ser detectadas con absoluta certeza de esta manera. Un análisis de la composición química de la aleación metálica tampoco es absolutamente concluyente dado que ello también puede imitarse. Lo que despierta dudas en el caso de este ejemplar es que, de ser auténtico, habría sido producido con un cuño diferente a los utilizados en todos los ejemplares conocidos de esta moneda. Por otra parte, no está del todo clara la historia previa y procedencia de la misma (¡supuestamente hallada en 1952 por un ingeniero petrolero!), algo un poco extraño en un ejemplar de esta relevancia. Nada de esto es una prueba de que sea falsa, pero esos son algunos de los motivos que permiten dudar de su autenticidad.

Si las dudas son fundadas, no creo que Gemini y Heritage quieran publicitar mucho su error. Intentarán que caiga en el olvido, por lo que no brindarán mucha información al respecto. Si existen motivos que permitan defender la autenticidad de este decadracma, es posible, sin embargo, que algo de duda persista y que la pieza no pueda rehabilitarse. Creo que nadie invertiría cerca de un millón de dólares si hay alguna posibilidad, por remota que sea, de que la moneda en cuestión sea falsa.