lunes, 1 de agosto de 2011

Descubrieron en Inglaterra un taller de falsificadores de monedas del 300 d.C.


Los arqueólogos aficionados realizan en Inglaterra un trabajo excepcional que ha llevado a hallazgos sumamente significativos, como el del tesoro de Somerset del año pasado. Ahora me ha llegado la noticia de otro hallazgo de gran interés histórico, se trataría de un pequeño taller para falsificar monedas de bronce.

La semana pasada un arqueólogo aficionado inglés recibió un premio después de descubrir herramientas para acuñar monedas que habrían sido utilizadas para la producción de falsificaciones en la época romana. Tom Clarke, un aficionado a la detección de metales por más de 40 años, encontró una serie de cospeles sin acuñar y un pequeño yunque (o cuño? - las informaciones no son claras) en el campo de un agricultor en la localidad inglesa de Wing. Por el contexto arqueológico, las piezas han sido datadas alrededor del año 300 d.C.

El hallazgo fue donado al Museo del condado de Bucks. Tom Clarke fue galardonado con el premio de "descubrimientos más significativos" en la "competencia de los grandes descubrimientos del país", que fue otorgado por la revista de arqueólogos aficionados The Searcher. Tom, un comerciante jubilado de 72 años de edad, dijo: "Siempre he estado interesado en las antigüedades desde que yo era un niño. He hecho innumerables hallazgos en los últimos años, pero esta es la primera vez que he recibido un premio. Para mí es la emoción del descubrimiento. Nunca he hecho ningún dinero de mi detección de metales.”

Brett Thorne, uno de los arqueólogos del museo que recibió las piezas, dijo que debido a la escasez de monedas oficiales en este período mucha gente comenzó a fabricar sus propios medios de pago, siendo probablemente tolerados por las autoridades dado el escaso valor de las piezas que producían.

Espero que se publique más información e imágenes de las piezas. Creo que la interpretación propuesta es plausible, pero tiene que ser confirmado por un estudio detallado. A fines del siglo III, como consecuencia de la inflación y el deterioro en la calidad de la moneda, en muchos lugares del imperio se regresó a una economía de trueque, alentada indirectamente por el mismo Estado, que comenzó a recaudar gran parte de sus impuestos en especie. El hallazgo revelaría otra estrategia de defensa frente a la crisis.