viernes, 16 de marzo de 2012

Las monedas de Aksum. Tesoros de un reino olvidado – Primera parte


Siglo IIId.C. - Moneda de Endubis - medio áureo, 2,70g.

Continuando con mi objetivo de este año para el blog de profundizar en la numismática de pueblos y períodos a los que hasta ahora no he dedicado prácticamente ninguna atención, quiero comenzar hoy a publicar una serie de entradas en las que me propongo analizar en detalle la producción numismática de una cultura casi olvidada del mundo antiguo: el reino de Aksum.

Aksum no es, por supuesto, un reino verdaderamente olvidado -existen numerosos especialistas en el mundo que se dedican al estudio de su historia y de sus monedas-, pero con esta expresión quiero señalar que es una cultura relativamente desconocida para el público en general, incluso para el que se interesa por la historia y la numismática antiguas. Si lo comparamos con la amplia popularidad que tienen la historia de griegos y romanos, o, incluso, la de persas y otras culturas orientales, Aksum es un verdadero fantasma. Por ello, en esta primera entrada de la serie, antes de comenzar con el análisis propiamente dicho de sus monedas, mi objetivo es presentar brevemente su historia, es decir, el contexto de su producción numismática.

Mapa de Aksum

Un poco de historia – Ascenso y caída del reino de Aksum



El Reino de Axum o Aksum fue un importante estado que controló el noreste de África por un período de más de 600 años entre aproximadamente el 100 y el 700 d.C. Por su ubicación en las costas del Mar Rojo, a mitad de camino entre Oriente y Occidente, Aksum contaba con una posición privilegiada para cumplir una función de intermediación en el comercio entre el Mediterráneo y la India, y ello le garantizó una economía próspera durante gran parte de su larga historia. Sus principales exportaciones eran marfil, carey, oro y esmeraldas, y también se beneficiaba de la venta de seda y especias traídas del sur de Asia. Contaba, además, con una agricultura altamente productiva gracias a la fertilidad de sus suelos y al eficiente uso de canales de riego.

 Obelisco de Aksum

Aksum no sólo fue una potencia comercial, sino que también experimentó un intenso florecimiento cultural. Desarrolló su propio sistema de escritura, con un alfabeto para expresar su lengua, el ge'ez, hoy desaparecida, que formaba parte de la familia semítica. Tuvo también un arte y una arquitectura originales y fue capaz de producir manifestaciones tan espectaculares como el fantástico obelisco cuya imagen encabeza este párrafo. Durante el siglo IV, los reyes de Aksum se convertirían al cristianismo, dando origen a una iglesia cuya tradición continúa todavía hoy en Etiopía.

En su apogeo entre los siglos III y VI, el imperio de Aksum llegó a abarcar la mayor parte de la actual Eritrea, Etiopía del norte, Yemen, el sur de Arabia Saudita y el norte de Sudán. Su capital, también llamada Aksum, cuyas imponentes ruinas todavía pueden observarse hoy en el norte de Etiopía, se convirtió en una verdadera metrópolis cosmopolita, enriquecida por el comercio. A partir del reinado de Endubis (aprox. 270-300 d.C.), Aksum acuñó sus propias monedas, siendo el primer estado del África subsahariana de la historia en hacerlo.

Moneda de Aksum
siglo III d.C. - Moneda de Endubis - plata 2,23g.

Claramente, las primeras monedas se mostraron exitosas, porque lejos de ser un experimento aislado, dieron origen a una nueva tradición numismática que perduraría por más de 300 años. Su éxito es una prueba de la madurez de la economía de Aksum y de la capacidad del aparato administrativo construido por sus gobernantes, capaz de obtener los recursos fiscales necesarios para acuñarlas y de garantizar un estándar de calidad y de valor para las mismas. Las influencias extranjeras en el diseño y las leyendas son evidentes, sobre todo en las piezas en las que se utiliza el griego como idioma. Sin embargo, las monedas aksumitas constituyen una tradición numismática muy original, con un lenguaje estilístico propio, como puede reconocerse a simple vista en las imágenes que acompañan esta entrada.

Aksum mantuvo su prosperidad y poderío hasta que en el siglo VII una serie de factores contribuyeran a su decadencia. En primer lugar, el surgimiento del Islam en ese siglo alteró el panorama político de la región, dejando aislado al reino de Aksum. El avance musulmán significó la pérdida paulatina de sus territorios más importantes y el fin de su comercio internacional y prosperidad económica. Es en ese momento que Aksum deja de acuñar monedas. En los siglos siguientes, el reino se desintegraría paulatinamente en diversos territorios. En el interior de Etiopía, sin embargo, su cultura permaneció vigente hasta la época moderna.

Continúa leyenda la segunda y tercera parte