viernes, 11 de mayo de 2012

Las primeras monedas de Atenas, las Wappenmünzen


Wappenmünzen de Atenas

En los últimos días, por mis responsabilidades docentes, he estado intensamente ocupado con la historia de Atenas. Como siempre he concedido en este blog menos atención a la numismática griega que a la romana, me pareció una buena oportunidad de dedicar algo más de atención a las monedas de esta ciudad. Espero continuar el tema en futuras entradas.

¿Cuándo acuñaron los atenienses sus primeras monedas?


Atenas fue una de las primeras ciudades  de la Grecia continental en emitir sus propias monedas, con poca diferencia de tiempo respecto de Egina y Corinto. Algunas fuentes literarias como la Constitución de los atenienses de Aristóteles (10,1-2) o la vida de Solón redactada por Plutarco (15.3-5, 21.2, 23.3-4) parecieran implicar que Atenas ya contaba con un sistema monetario desarrollado en la época de las reformas solonianas (594 a.C.). Pero la investigación especializada a demostrado más allá de dudas que se trata de anacronismos de autores que escribieron en una época posterior y proyectaron la situación de su tiempo hacia el pasado. Otras evidencias dejan en claro que durante la primera mitad del siglo VI las transacciones económicas se realizaban en Atenas recurriendo a simples trozos de plata sin acuñar, lo que en la jerga numismática se conoce habitualmente por su nombre en alemán como “Hacksilber”.

Wappenmünzen de Atenas

Cuándo exactamente dieron los atenienses el salto definitivo y acuñaron la plata para estandarizar su valor y facilitar los intercambios es materia de debate, pero el consenso académico actual afirma que fue durante el tercer período de control del Estado por parte del tirano Pisístrato, es decir, a partir del  546 a.C. Por esos años, se llevó a cabo una política de fomento del desarrollo económico de Atenas en cuyo contexto sería razonable situar la introducción de la moneda.

Las Wappenmünzen


Las primeras monedas atenienses tienen características muy diferentes respecto de las que serían posteriormente las emblemáticas series con Atenea y la lechuza como símbolos cívicos. Hoy se las conoce genéricamente con el nombre de Wappenmünzen que es una expresión alemana que podríamos traducir como “monedas blazón”. Se conocen algunas fracciones pero en su gran mayoría son didracmas, por supuesto, de plata.

Wappenmünzen de Atenas

La designación Wappenmünzen hace referencia a la gran variedad de tipos de anverso diferentes (14 en total) que encontramos en estas monedas y que contrastan con la uniformidad de las acuñaciones atenienses posteriores. Esa diversidad se ha interpretado, según la tesis tradicional de Charles Seltman, como referencias a motivos heráldicos de distintas familias aristocráticas atenienses que habrían estado a cargo de la producción de cada serie. Entre los motivos encontramos: ánforas, Triskeles, una cabeza de caballo, una rueda, la cabeza de un toro, etc. El reverso presenta simplemente, como es habitual en estas acuñaciones tempranas, una simple marca incusa. La tesis tradicional no se corresponde, sin embargo, muy bien con lo que sabemos de las características del régimen de Pisístrato, fuertemente resistido por la aristocracia tradicional, por lo que es probable que los motivos elegidos sean referencias iconográficas conectadas a eventos festivos que hoy ya no podemos descifrar.

Como puede juzgarse por las imágenes que acompañan esta entrada, las Wappenmünzen tienen una belleza arcaica muy especial. Su gran interés histórico y rareza las hace muy codiciadas por los coleccionistas. Ejemplares en buen estado pueden alcanzar valores muy elevados. El que encabeza esta entrada (que tiene un pedigrí excepcional que se extiende hasta el año 1890) fue subastado a comienzos del presente año como parte de la colección Próspero por 300.000 dólares.