viernes, 26 de octubre de 2012

“El arte romano en las monedas de la era imperial” de Bianchi Bandinelli


Recientemente descubrí por azar en una pequeña librería de Buenos Aires el libro de R. Bianchi Bandinelli, Del Helenismo a la Edad Media, publicado por la editorial española Akal en el año 1981 y que es la traducción de una recopilación de trabajos breves publicada originalmente en italiano en 1978. Entre ellos se encuentra una pequeña joya que buscaba hace tiempo y cuya lectura considero obligada para todos aquellos interesados por las monedas antiguas: su breve estudio “El arte romano en las monedas de la era imperial”, redactado originalmente para servir de prólogo al libro de Laura Breglia (1912-2003), L'arte romana nelle monete dell'età imperiale publicado en 1968.

Ranuccio Bianchi Bandinelli (1900-1975) fue uno de los arqueólogos e historiadores del arte italianos más importantes del siglo XX. Su trabajo es notable incorporar una perspectiva histórico- social al análisis del arte antiguo y por la agudeza y sutileza de sus explicaciones.

El breve texto de Bianchi Bandinelli es, antes que un mero prólogo, un estudio general de las grandes tendencias artísticas del mundo romano y de su reflejo en las acuñaciones imperiales. Bandinelli traza a grandes rasgos la gran transformación que se da en el estilo artístico de las monedas romanas desde el helenismo clasicista del principado al estilo esquemático y formalista de la Antigüedad tardía. Contrariamente a las tesis mayoritariamente aceptadas en su tiempo, el autor italiano considera al estilo tardoantiguo –que alcanza su máxima expresión en los retratos de los miembros de la tetrarquía- no como el producto de influencias bárbaras u orientales o de la “decadencia” del imperio, sino como el resultado de un desarrollo de tendencias artísticas propias de la sociedad romana y como un reflejo de la profunda transformación de sus estructuras, económicas, sociales y políticas durante la crisis del siglo III d.C.

Bianchi Bandinelli sigue en este análisis las ideas generales de la escuela de Viena (con sus representantes más destacados Frenz Wickhof y Alois Riegl) y extiende su validez al ámbito de la moneda. Su aguda mirada le permite identificar precedentes de este estilo tardío en muchas acuñaciones del Alto Imperio, presentando un caso muy convincente en favor de su hipótesis.

No puede negarse que, en muchos aspectos, las tesis de Bianchi Bandinelli han sido hoy día superadas pero, por la riqueza de sus análisis y por la gran síntesis de información proporcionada en tan sólo 20 páginas, creo que la lectura de este trabajo sigue siendo hoy valiosa para todo coleccionista o estudioso serio de las monedas del Imperio Romano.