martes, 15 de enero de 2013

Francesco Gnecchi y los medallones romanos


He pasado las últimas semanas gozando de unas vacaciones, por lo que el ritmo de publicación en el blog ha sido algo menos intenso de lo habitual. Ahora estoy dando los últimos toques a mi artículo sobre los contorniatos para la revista numismática OMNI y ocupado intensivamente con las obras del gran numismático italiano –experto en medallones romanos- Francesco Gnecchi, por lo que me pareció oportuno dedicar una entrada a su vida y obra.

Empresario, pintos y coleccionista

Francesco Gnecchi nació en el año 1847 en el seno de una acaudalada familia de empresarios textiles especializados en la producción de seda. Estudió derecho en la universidad de Pavía pero, tras obtener su título, se dedicó a atender los negocios familiares, actividad que combinaba con la pintura, produciendo, sobre todo, obras de tipo paisajístico, como lo ilustra el siguiente ejemplo.


Gnecchi comenzó coleccionar monedas romanas a partir de 1870 y, en pocos años, su colección creció hasta transformarse en una base para sus primeros estudios, una serie de folletos publicados en conjunto con su hermano Ercole Gnecchi. Junto con este último y otros entusiastas, Francesco participó en 1888 de la fundación de la Rivista Italiana di Numismatica, dirigida inicialmente por Solón Ambrosoli y, más tarde, por él y su hermano. En sus páginas publicaría importantes aportes a muchos campos de la numismática romana. Esta revista sigue apareciendo en forma ininterrumpida desde ese año y es hoy una de las más prestigiosas de esta especialidad (podéis consultar sus primeros números en este sitio). En 1892, Gnecchi fue, además, uno de los socios fundadores de la Sociedad Numismática Italiana, que todavía conserva su sede en Milán y lleva adelante la edición de la revista.

La rigurosidad y calidad de los trabajos de Francesco le valieron un rápido reconocimiento internacional y en 1906 fue galardonado con la medalla de la Real Sociedad Numismática de Londres.


Su gran aporte, el estudio de los medallones romanos

Desde muy temprano, Gnecchi comenzó a interesarse particularmente por los medallones romanos, en los que concentró sus esfuerzos como coleccionista y numismático. Fruto de este interés, aparecería en el año 1912 su obra más importante, I medaglioni romani, dividida en tres volúmenes (el segundo y el tercero con dos partes cada uno). A pesar de haber cumplido ya un siglo, este trabajo sigue siendo fuente de consulta y de referencia imprescindible para este tipo de piezas. Lamentablemente, aunque se encuentra en el dominio público desde hace décadas, no se encuentra disponible online en forma completa, sólo se han digitalizado dos partes incluidas en el sitio archive.org.


Francesco falleció en el año 1919. Había seguido comprando monedas hasta sus últimos días, llegando a reunir unas 20.000 piezas en total, de todos los períodos de la historia de Roma, pero especialmente rica en medallones. Una de sus piezas más notables era el magnífico “medallón de Senigallia” (imagen sobre este párrafo) el único retrato conocido del rey ostrogodo Tedorico, que había sido descubierto en 1894 y comprado por los Gnecchi. Afortunadamente, el singular valor de su colección fue reconocido y el estado italiano la adquirió a sus herederos en el año 1923 para que formara parte del Museo Nazionale Romano en el Palazzo Massimo alle Terme, donde todavía hoy en día muchas de sus piezas forman parte de la exposición permanente.