martes, 8 de octubre de 2013

Una memoria histórica alternativa del Imperio Romano en medallones tardoantiguos – Mi ponencia para las XIV Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia

Contorniato con representación de Nerón

La semana pasada estuve en la ciudad de Mendoza (Argentina) participando de las XIV Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia. Quería compartir con vosotros un breve resumen de las ideas centrales del trabajo que presenté en esta reunión, que me permitió volver a uno de mis temas favoritos, los contorniatos (para una introducción general a los contorniatos podéis leer este artículo).

Como afirma Jacques Le Goff, convertirse en amos de la memoria y el olvido es una de las grandes preocupaciones de las clases, grupos e individuos que han dominado las sociedades históricas. Esto es particularmente cierto en el caso de la aristocracia romana, que construyó con considerable éxito un verdadero monopolio de la memoria histórica, hasta el punto de que la casi totalidad de las fuentes a disposición del historiador reproducen una perspectiva del pasado impregnada de sus necesidades e intereses.
Contorniato con representación de Caracalla

Sin duda, la existencia de una memoria histórica alternativa de los grupos subalternos, acallada por el discurso dominante, puede intuirse en algunos episodios. Sin embargo, el historiador carece de fuentes para formarse una imagen de la memoria histórica de estos grupos que supere el simple esbozo, porque prácticamente todos los testimonios de los que dispone reflejan casi sin excepciones la visión de las elites.

Existe, sin embargo, una fuente con características muy peculiares cuyo gran potencial en relación con el tema que nos ocupa permanece hasta ahora inexplorado: los medallones tadorromanos conocidos genéricamente como “contorniatos”. En el presente trabajo se argumenta que su particular carácter como objeto pseudo-monetario privado otorga a estos medallones características sumamente singulares y que los motivos en su iconografía reproducen los intereses y perspectivas de los sectores medios y populares de la capital imperial durante los siglos IV y V d.C. Sus representaciones brindan, además, valiosos indicios para delinear los contornos generales de la memoria histórica de los sectores subalternos de la ciudad de Roma durante la Antigüedad Tardía.
Contorniato con representación de Calígula

Es indiscutible, que los emperadores cuyos retratos aparecen en los contorniatos no coinciden con aquellos que sería posible esperar de acuerdo con las valoraciones que sobre los ocupantes del trono pueden encontrarse en la historiografía romana. De hecho, para el siglo IV d.C. se había conformado un verdadero “canon” de buenos y malos emperadores en el que coincidían, en líneas generales, todas las fuentes literarias tardoantiguas. Por ello, es especialmente llamativo que en los contorniatos sean celebrados emperadores unánimemente rechazados en esa tradición, como Caracalla, Calígula, Filipo el Árabe o Nerón. Es importante destacar, en este contexto, que algunos de ellos habían incluso sido oficialmente execrados tras su muerte y sancionados con una damnatio memoriae.

Los mismos soberanos cuya memoria pretendía ser condenada por los sectores dominantes eran conmemorados en forma festiva por la “plebe” en estos medallones de la misma manera en que se exaltaba a los aurigas y a los entretenimientos del teatro y del circo. Como señaló Jacques Le Goff, los sectores dominantes siempre intentan controlar la memoria histórica. Sin embargo, nunca pueden imponer en forma completa su perspectiva y, cuando disponemos de fuentes adecuadas, es posible identificar vestigios de narrativas alternativas sobre el pasado.