sábado, 16 de noviembre de 2013

La primera moneda cristiana de Constantino: el bronce Spes Publica

Esta pequeña pieza de bronce puede, sin duda, aspirar a un lugar entre las acuñaciones más importantes del mundo antiguo. Su fama no se debe, como sucede en muchos casos, a su mérito artístico o a su valor intrínseco, sino a su relevancia histórica: Es la primera moneda romana que contiene un mensaje inconfundiblemente cristiano.

En el anverso, podemos ver la cabeza del emperador con los típicos rasgos del estilo constantiniano, que marcó una fuerte ruptura respecto del de sus predecesores de la tetrarquía: un retrato sencillo y esquemático, marcado por un gesto impasible. En una primera serie está adornado con una corona de laurel y, en una segunda, con la diadema imperial. La leyenda de ambas variantes es la misma: CONSTANTINVS MAX AVG.

Pero el interés de esta moneda no se debe a este anverso, que es completamente convencional, sino a su reverso. La leyenda Spes Publica aparece cruzando horizontalmente el campo (la última “A” continua debajo por falta de espacio). Allí vemos al labarum, el famoso estandarte militar cristiano creado por Constantino e inspirado en la legendaria visión el día antes de la batalla del Puente Milvio. El mismo aparece clavado sobre una serpiente, que, con su cabeza hacia abajo, parece muerta. Sabemos por Eusebio de Cesarea que Constantino había hecho pintar una escena semejante encima de la puerta del nuevo palacio construido para él en Constantinopla


En el exergo, CONS designa a la ceca de Constantinopla, que había sido recientemente inaugurada. La construcción de la ciudad había comenzado en el año 324 y esta moneda habría sido acuñada en el 327. Un hecho llamativo es que esta pieza sólo se produjo en esa única ceca y ello explica su rareza hoy en día.

Según los autores cristianos contemporáneos, Lactancio y Eusebio, Constantino creó el labarum adaptando un tradicional estandarte de caballería del ejército. Simplemente removió los emblemas paganos y colocó en su lugar su nuevo símbolo cristiano, el crismón. La representación en esta moneda es particularmente detallada y permite apreciar todas sus características. Vemos un estandarte que en su cima lleva el crismón en una guirnalda. Debajo cuelga un paño en el que vemos tres puntos que representan a los medallones con los rostros de Constantino y dos de sus hijos. En representaciones posteriores el crismón se trasladaría al paño.

Esta es la primera moneda con un mensaje incuestionablemente cristiano acuñada por Constantino. Si bien el Crismón ya había hecho su aparición como un pequeño elemento decorativo en el famoso medallón de Ticinum (el anverso aparece ilustrado sobre este párrafo), ahora es el centro del mensaje.


Por su rareza e importancia histórica estas monedas alcanzan generalmente en subastas valores muy altos. El ejemplar cuya imagen encabeza esta entrada fue subastado, por ejemplo, en 2008 por 14.000 francos suizos (NAC 88, lote 711).