jueves, 21 de noviembre de 2013

La primera moneda cristiana de Constantino: el significado de su reverso

En mi última entrada ofrecí una presentación general de la primera moneda cristiana de Constantino, el bronce Spes Publica acuñado en Constantinopla. Continúo ahora el tema, pasando a la compleja cuestión de su significado.

Entre las diversas interpretaciones propuestas por los estudiosos pueden reconocerse en líneas generales tres grandes grupos. En primer lugar, lo que podría denominarse como la tesis tradicional, que ve al reverso de esta moneda como un mensaje esencialmente antipagano. En segundo, la que ve en el mismo un mensaje político que alude ante todo al triunfo sobre Licinio. Finalmente, una tercera línea, más reciente, ve en él un significado escatológico en la tradición judeo-cristiana.

La tesis antipagana


Esta tesis tradicional es defendida por autores como A. Alfoldi, G. Bruck y J. Maurice, quienes interpretan la serpiente como una representación paganismo derrotado por el cristianismo. Especulan, además, que el mensaje anti-pagano era tan fuerte que habría desencadenado una protesta de la aristocracia pagana que habría llevado Constantino a suspender la emisión. Esto explicaría la rareza actual de estas monedas.

Ya he tenido ocasión en este blog de escribir sobre el gran numismático Andreas Alföldi en relación con los contorniatos. Alföldi veía la historia del Bajo Imperio Romano durante el siglo IV signada por el conflicto entre paganismo y cristianismo derivado de la conversión de Constantino y era sobre la base de esta visión general que él interpretaba tanto el significado de los contorniatos como el de esta misma moneda de Constantino. Pero la tesis de un agudo conflicto entre paganos y cristianos durante el siglo IV d.C ya no es hoy aceptada. Nuevos estudios han demostrado que la aristocracia romana no fue el bastión del paganismo pretendido por Alföldi, sino que rápidamente buscó el compromiso con la religión cristiana como un nuevo factor de poder.



El primer punto importante es que los paganos, a diferencia de los cristianos, no se concebían a sí mismos como un grupo unitario y, por lo tanto, no podían sentirse aludidos en masa por la representación del labarum acabando con una serpiente. En segundo lugar, la rareza de esta moneda se debe a que fue acuñada sólo en Constantinopla y no a una supuesta protesta de la aristocracia pagana. Finalmente, la legislación religiosa de Constantino está llena de alusiones a la tolerancia de todas las prácticas de culto, por lo que sorprendería encontrar en esta pieza un mensaje que contradijera tan flagrantemente el discurso oficial.

El triunfo sobre Licinio


Esta segunda interpretación ha sido defendida por Jocelyn Toynbee (de quien también he tratado ya en este blog) quien sugiere que la serpiente representa al enemigo interno recién vencido, Licinio. El labarum sería, de acuerdo con esta línea, tanto una referencia al ejército mismo como una alusión al triunfo del cristianismo sobre el “perseguidor” de la iglesia que fue el emperador derrotado. La leyenda “libertas publica” refuerza este mensaje de fin de la tiranía.

Un mensaje escatológico


Una tercera línea de interpretación ha sido ofrecida por Ch. Odahl quien conecta el motivo de la serpiente con la tradición escatológica judeo-cristiana. Odahl parte de la descripción hecha por Eusebio de Cesarea de una imagen semejante al reverso ubicada en el nuevo palacio de Constantino en Constantinopla. Esa escena se conectaría, a su vez, con la tradición bíblica que relaciona la “muerte del dragón” o de la “serpiente” con la derrota definitiva de Satanás y sus representantes terrenales por intermedio de la palabra de Dios.

Por supuesto, la segunda y la tercera propuesta no son contradictorias, sino complementarias.