miércoles, 26 de octubre de 2016

Las monedas más bellas del mundo antiguo: las abejas de Éfeso

tetradracma de Éfeso
Tetradracma de Éfeso

Muchas de las ciudades griegas de la época arcaica y clásica que acuñaron moneda optaron por un motivo uniforme que las identificara y actuara como un símbolo de la comunidad. Así, Atenas usó a la lechuza de Atenea como emblema de sus monedas; Rodos, una Rosa; Egina, una tortuga; Tebas, un escudo; Corinto, el caballo alado Pegaso; por mencionar sólo algunos pocos ejemplos famosos. Éfeso, la importante polis de Asia Menor, optó por la abeja y, en segundo lugar, por el ciervo.

Éfeso (Eφεσος) fue una antigua ciudad griega en la costa de Jonia, tres kilómetros al suroeste de la actual Selçuk en la provincia de Esmirna, Turquía. Fue fundada en el siglo X a.C. por colonos griegos provenientes del Ática y de Jonia. Durante la época clásica, la ciudad fue famosa por el magnífico templo y santuario dedicado a la diosa Artemisa (terminado en torno a 550 a.C.), que por sus enormes dimensiones era una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Como el templo era la base de la prosperidad y fama de Éfeso, sus habitantes escogieron para sus monedas símbolos asociados con la diosa. Originalmente, parece que la abeja era el símbolo de una diosa temprana de Anatolia que más tarde los colonos griegos identificaron con Artemisa. La asociación se ve claramente en el hecho de que en época histórica las sacerdotisas de la diosa eran llamadas "abejas de la miel."
 
Artemision
Reconstrucción del templo de Artemisa en Éfeso

La moneda cuya imagen encabeza esta entrada es un tetradracma de Éfeso, acuñado entre 380 y 370 a.C. En este ejemplo puede apreciarse el gran nivel de detalle y la precisión anatómica en la representación tanto de la abeja como del ciervo. Esa calidad es uno de los principales atractivos de las emisiones de esta ciudad. Las dos letras griegas, ípsilon y phi, a ambos lados de la abeja son una abreviatura de Éfeso.

En el reverso, la palmera alude al lugar de nacimiento de Artemisa, la isla de Delos, donde, bajo una palma, la diosa Leto la dio a luz junto con su hermano gemelo, Apolo. La parte delantera del ciervo simboliza la conexión de Artemisa con estos animales, pues ella era la diosa de la caza. Este motivo está acompañado d una leyenda con un nombre, ΔΗΜΑΓΟΡΗΣ (Demagores) que era probablemente el magistrado responsable de esta emisión.

Las monedas de Éfeso son muy buscadas por los coleccionistas. Tetradracmas en excelente estado pueden alcanzar valores cercanos a los dos mil dólares o más, dependiendo de la emisión.

domingo, 23 de octubre de 2016

10 consejos para no comprar monedas falsas

moneda antigua falsa
Falsa maiorina de Vetranio vendida en Ebay en el año 2005 por 243 euros

Las falsificaciones son un hecho inevitable. Mientras exista un mercado de monedas antiguas, habrá quien intente aprovecharse de los compradores para obtener grandes ganancias rápidamente. Ello no significa, sin embargo, que el coleccionista esté indefenso. Por el contrario, existen muchas formas de protegerse.

La seguridad absoluta es imposible, pero una serie de consejos pueden ayudar a reducir fuertemente el riesgo. Sin pretender ser exhaustivo, os ofrezco la siguiente lista, pensada para coleccionistas principiantes:


 Saber dónde comprar


La mejor forma de evitar falsificaciones es recurrir a un comerciante especializado o a una casa de subastas de reconocido prestigio. Cuando el valor de la moneda lo justifica, estas casas proporcionan certificados de autenticidad emitidos por un servicio reconocido.

Los precios pueden ser mayores que los de otros competidores, pero es que la evaluación profesional de una moneda tiene su costo y el comprador debe estar dispuesto a pagarlo. La mejor garantía que un comerciante reconocido de monedas antiguas puede ofrecer, sin embargo, antes que los certificados, es una sólida reputación. Como en todo tipo de negocios, la confianza es esencial en la compra y venta de monedas.

La posibilidad de que los coleccionistas cambien monedas entre sí es muy atractiva, porque permite ahorrar los porcentajes que se llevan los intermediarios. Sin embargo, la impersonalidad en los intercambios y la imposibilidad de tomar contacto directo con una moneda antes de la adquisición hacen que sea relativamente sencillo engañar a compradores inexpertos o confiados.

Ebay es una plataforma de enorme utilidad para comprar y vender todo tipo de bienes y también monedas antiguas. Por supuesto, allí pueden adquirirse muchas monedas a un precio menor que el ofrecido por un comerciante especializado. Sin embargo, Ebay es especialmente adecuado para que los falsificadores introduzcan sus monedas en el mercado. 

Existen muchos vendedores de falsificaciones activos en Ebay. Lo mismo sucede en otros sitios de compra y venta semejantes, como mercado libre. Estos sitios se limitan a ofrecer un canal de contacto entre quien quiere vender y quien quiere comprar, sin ofrecer garantías de ningún tipo sobre la operación. 

Es raro que monedas importantes se vendan por estas plataformas, ya que quien posea una generalmente buscará un canal más especializado o una casa de subastas para hacer su venta. Hay que desconfiar, por lo tanto, de monedas de gran rareza y calidad ofrecidas por Ebays. Ello no significa que una moneda común y de escaso valor sea auténtica. Hay muchos estafadores especializados en la venta ese tipo de falsificaciones.

Antes de comprar por Ebay es necesario estudiar lo más posible la reputación del vendedor, pero hay que comprender que la misma no es una garantía infalible. Quienes venden monedas falsas en Ebay generalmente utilizan el formato del anuncio privado para sus subastas, para que no pueda conocerse la identidad de sus compradores y evitar que uno sea alertado por sus comentarios.

El problema no es comprar vía internet, pues todo comerciante importante de monedas ofrece también su catálogo para ventas online. El problema es comprar vía internet a un vendedor cuya reputación es difícil de verificar.

En líneas generales, sin importar dónde se compre, la mejor defensa es seguir los próximos consejos.


 No comprar de vendedores sin política de devoluciones


También vendedores serios pueden ser engañados por monedas falsas. Muchas veces, monedas falsas han aparecido en subastas de las casas más prestigiosas y seguirán apareciendo. Todo vendedor serio sabe (mejor, debería saber) que su reputación es su mayor capital, por lo que está dispuesto a garantizar la calidad de su mercancía. Ello significa que acepta la devolución en caso de problemas.


3 - Desconfiar de las “ofertas espectaculares”


Un viejo refrán dice: “cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía”. Es una verdad que se aplica a las monedas antiguas. Cuando encontramos una pieza ofrecida a un valor demasiado bueno para ser real, normalmente sucede que simplemente no es auténtica. Nadie regala sus monedas o las vende sensiblemente por debajo de su valor de mercado.

Si encontramos un precio demasiado bajo, esa debe ser una señal de desconfianza antes que un incentivo para comprar. Los estafadores saben que la codicia puede cegar hasta a los compradores más astutos y actúan en consecuencia. Apurado por no perder un gran negocio muchos terminan cayendo en la trampa.

Lo mismo se aplica a monedas exóticas y ofrecidas en un excepcional nivel de conservación.

Moneda antigua falsa
Pareja de cuños para falsificar moneda ptolemaica

4 – Desconfiar de las historias increíbles


Muchas veces, una oferta muy tentadora viene acompañada de una historia fantástica del tipo, encontré / heredé esta moneda y no sé su valor... No seamos ingenuos.


5 - Planificar compras


Todo coleccionista, incluso el principiante, tiene un campo especial de interés y una idea de qué monedas le gustaría poseer. Ello debería hacer posible la planificación de las compras, es decir, la redacción de una lista de monedas deseadas. La misma no debe ser sólo una enumeración de ítems, sino que debe incluir la mayor cantidad de información sobre cada una de ellas.

De esa forma es posible estar familiarizado con el aspecto y rango de peso normal de las monedas deseadas para reconocer divergencias sospechosas. Un dato clave que esa lista debe incluir es el de las cotizaciones alcanzadas por ejemplares semejantes. Alguien podrá objetar que ello representa mucho trabajo. Es cierto, pero se trata de un trabajo que debería ser placentero para un verdadero coleccionista.


6 – Sólo otorgar valor a certificados de autenticidad emitidos por servicios internacionales reconocidos y entregados por comerciantes respetables


Ciertamente, quien se atreve a falsificar monedas no se detiene a la hora de falsificar certificados de autenticidad. En Ebay pueden encontrarse incontables ejemplos de vendedores que ofrecen como garantía certificados emitidos por museos y otras autoridades reales o inventadas.


7 – Ser especialmente cuidadoso con denarios republicanos romanos


No existe ningún tipo de monedas antiguas que escape a la plaga de las falsificaciones, sin embargo, los denarios republicanos son hace tiempo el blanco privilegiado de los falsificadores, particularmente en Ebay. Las razones son claras. La enorme variedad de tipos de denarios republicanos hacen muy difícil al coleccionista ser un experto en todas las variedades. El mercado es, además, muy amplio, lo que hace más fácil pasar desapercibido. Finalmente, las ganancias a obtener son muy convenientes. Muchas falsificaciones son de gran calidad y pueden engañar incluso a coleccionistas experimentados.


8 – Consultar páginas de internet con información sobre falsificaciones conocidas


La ganancia del falsificador deriva de la producción en cantidades. Es por ello que si tenemos dudas de una moneda, es probable que otra copia del mismo falsificador ya haya sido identificada como tal y expuesta por otro coleccionista.

Existen páginas de internet donde se recopila esa información tales como Forgery Network y una sección especializada del Forum Ancient Coins. Un excelente análisis general en Calgary Coin.


9 – Intercambiar información con otros coleccionistas


Las páginas citadas en el punto anterior revelan la importancia de intercambiar información con otros coleccionistas, pero mucho mejor que en internet es hacerlo en persona. Los coleccionistas que viven cerca son las mejores fuentes de información sobre la reputación de los vendedores locales. La asistencia a ferias y convenciones numismáticas permite forjar vínculos con coleccionistas de todo el mundo que comparten nuestros intereses y que pueden proporcionarnos información invaluable a la hora de identificar monedas falsas.


10 - Estudiar


La mejor protección contra las falsificaciones es, sin duda, el conocimiento, mientras más sepa el comprador sobre monedas antiguas, más fácilmente podrá reconocer monedas falsas. El conocimiento puede adquirirse por dos medios, estudio y experiencia. Si bien muchas falsificaciones pueden detectarse con facilidad, existen otras de alto nivel que requieren para detectarlas un nivel de conocimiento que supera al del coleccionista promedio, siendo a veces necesario un detallado estudio y pruebas de laboratorio para identificarlas. 

viernes, 21 de octubre de 2016

Fantástico tetradracma de Naxos en la subasta 96 de ars classica alcanza los 600.000 francos suizos

Tetradracma de Naxos subastado por ars classica
Tetradracma de Naxos

Los tetradracmas de la ciudad de Naxos en Sicilia acuñados en el 461 a.C. se encuentran entre las monedas griegas más codiciadas por los mayores coleccionistas del mundo. Hoy en día se conocen sólo unos 70 ejemplares de esta excepcional pieza, y muchos de ellos se encuentran fuera de circulación en algunos de los museos y gabinetes numismáticos más importantes del mundo. Por ello, cada vez que se subasta uno de los ejemplares en manos privadas, las pujas son intensas y los valores, elevados. Hace unos años, por ejemplo, un tetradracma de Naxos fue la segundamoneda más valiosa en la subasta de la increíble colección Próspero de monedasgriegas, llegando a los 850.000 dólares.

El ejemplar subastado por ars classica


El pasado 6 de octubre, ars classica subastó una muy rica colección de moneda griega (a la que se designó The America Collection), uno de cuyos lotes era el ejemplar cuya imagen encabeza esta entrada. Se trata de uno de los mejores conocidos, con un muy extenso pedigrí, habiendo pasado por muchas destacadas subastas desde finales del siglo XIX y por muchas colecciones notables del siglo XX. Este ejemplar alcanzó un valor de 600.000 francos suizos, es decir, poco más de 600.000 dólares. Es un valor importante, pero no excesivo cuando se piensa que la misma moneda fue subastada en 2012 por 613.000 dólares.

Los tetradracmas de Naxos y el maestro de Aetna


Los tetradacmas de Naxos son famosos porque representan uno de los hitos tempranos del arte numismático griego, que refleja la transición del estilo arcaico al estilo clásico. En su anverso vemos la cabeza barbada de Dionisos hacia la derecha, portando una corona de hiedra y con el pelo atado en manojo detrás de la cabeza. Era un dios al que se le rendía un culto especial en Naxos. En el Reverso, la leyenda N-AXI-ON, es acompañada de una representación de un Sileno desnudo y en cuclillas que se dispone a beber de un cántaro de vino. El reverso es particularmente atractivo por lo logrado de la escena, que transmite casi la ilusión de un movimiento.

El nivel de detalle es muy alto y es claro que los cuños fueron grabados por un gran artista al que se designa habitualmente con el nombre de “Maestro de Aetna” porque se le adjudica también la producción de los cuños de una moneda de esa ciudad conocida hoy en un único ejemplar. Toda la emisión del tetradracma de Naxos fue acuñada con sólo un par de cuños, por lo que debe haber sido reducida.

Naxos y su historia


Naxos fue la primera de las colonias griegas en Sicilia, ya que fue fundada alrededor de 735 a.C. por colonos que probablemente provenían de las islas del Egeo y mayoritariamente de la isla homónima a la ciudad. En el año 476 a.C., toda la población de Naxos fue trasladada por la fuerza a Leontini, por el tirano Hierón de Siracusa. Pudieron volver quince años más tarde, en el año 461 a.C. Se cree que este tetradracma fue acuñado para celebrar el regreso.

martes, 18 de octubre de 2016

Las monedas de oro de la segunda república mexicana


Tras el fallido experimento del Segundo Imperio Mexicano de Maximiliano de Habsburgo (1863-1867), se creó la Segunda República Mexicana, bajo la dirección del presidente Benito Juárez. Entre muchas otras medidas, el gobierno introdujo entonces un nuevo sistema monetario, acuñando una serie de piezas de gran belleza, particularmente, las monedas de oro, que contaban con las siguientes denominaciones en pesos: veinte, diez, cinco, dos 1/2, y un peso. Sus imágenes acompañan encabezan esta entrada.


En el reverso, las piezas de mayor valor presentan un motivo uniforme que hace alusión a la división de poderes propia de la república y opuesta al poder centralizado del período imperial. Vemos allí una balanza que representa al poder judicial; un cartel con la palabra LEY que representa al poder legislativo y una espada cruzada que representa al poder ejecutivo. En la parte superior del campo puede verse una estrella con un gorro frigio acompañados de la palabra libertad. En el anverso aparece el motivo clásico del águila de frente devorando a la serpiente.

Se trata, en mi opinión, de unas de las más bellas monedas acuñadas en América.

sábado, 15 de octubre de 2016

Acenso y caída de un "supercoleccionista" de monedas. La increíble historia del multimillonario Nelson Bunker Hunt


Decadracma de Siracusa por Evaineto

Nelson Bunker Hunt, un multimillonario tejano del petróleo, fue uno de los coleccionistas de monedas y arte antiguos más importantes de la historia. Falleció el 21 de octubre de 2014 en Dallas, EE. UU. a los 88 años.

En los años 70 del siglo pasado, Hunt llegó a reunir una de las colecciones de monedas antiguas más espectaculares jamás vistas, invirtiendo cifras siderales para asegurarse la posesión de los mejores ejemplares, que se transformaban en verdaderos trofeos numismáticos en sus manos. Tras arruinarse en una gigantesca maniobra especulativa a fines de la década del 80, su enorme colección fue dispersada en dos míticas subastas de Sotheby’s en los años 1990 y 1991, que batieron todos los records conocidos. Hoy en día, el nombre Hunt en el pedigrí de una moneda es garantía absoluta de que se trata de una de las piezas más exquisitas y valiosas conocidas.

En esta entrada os presento la increíble historia del ascenso y la caída de este “súper” coleccionista, acompañando el relato con las imágenes de algunos de los enormes tesoros de su colección.




Un multimillonario tejano


Nelson Bunker Hunt nació en el año 1926, en Arkansas, Estados Unidos. Su familia era una de las más ricas del país, pues su padre, H. L. Hunt, era el fundador y propietario de Hunt Oil, una de las empresas petroleras más grandes del mundo. Hunt padre había sido hijo de un modesto granjero e hizo la primera base de su fortuna jugando al póker. Los capitales reunidos de esta forma le permitieron lanzarse en el mundo del petróleo, en el que amasaría una inmensa fortuna.


Nelson se formaría bajo la sombra de su padre, quien llegaría a ser una verdadera leyenda en EE.UU., pero la relación entre ellos nunca sería buena. Nelson heredaría de él, sin embargo, su mentalidad ultraconservadora, una ambición sin límites y una predisposición a quebrar las reglas si ello reportaba beneficios.
Decadracma de Agriegento


Un inversor - coleccionista


En los años 50, Hunt adquirió derechos de explotación de vastos territorios en Libia en una apuesta arriesgada pero que resultó ser un gran éxito. Nelson se volvería inmensamente rico al lograr iniciar la producción en los pozos petroleros descubiertos bajo su dirección en ese país de África y para principios de la década del 70 era considerado el hombre más rico del mundo con una fortuna de unos 16.000 millones de dólares. Sin embargo, cuando Muammar Gaddafi nacionalizó la industria petrolera libia, Hunt sufrió grandes pérdidas.

Tras su decepción con el petróleo libio, Hunt buscó nuevos destinos para su riqueza. A partir de ese momento, Nelson comenzó, junto con su hermano Herbert, a amasar una gran colección de monedas griegas y romanas invirtiendo enormes sumas en la compra de los ejemplares más importantes y codiciados del mundo numismático. Hunt también conformó una gran colección de vasos griegos y escultura clásica, y hasta de caballos de pura sangre, de los que llegó a poseer más de 1.000.


Pero el interés de Hunt en la numismática y el arte antiguos era el del inversionista antes que el del académico, y sus enormes recursos le permitían adquirir las piezas más valiosas sin tener que temer la competencia de otros compradores. Las imágenes que acompañan esta entrada son sólo una pequeña muestra de los incontables tesoros de su colección. 

Medallón de 5 sólidos - Constancio Galo

Un enorme plan especulativo


Desde principios de los 70, Nelson Bunker Hunt y su hermano Herbert habían invertido enormes sumas en la compra de plata. Ambos eran cristianos evangélicos convencidos y creían que el apocalipsis se aproximaba y que, en consecuencia, el papel moneda perdería su valor.


Hacia fines de la década desarrollaron un increíble plan para manipular el mercado mundial de ese metal y multiplicar enormemente su fortuna. Para ello establecieron un acuerdo secreto con la familia real de Arabia Saudita y comenzaron a adquirir enormes cantidades de plata física y de contratos a futuro a través de una red de sociedades fantasma. Hacia principios del año 1980, llegarían a controlar más de un tercio de la plata física del mundo (excluyendo aquella en los fondos de reservas de algunos países). Como resultado de su operatoria especulativa, el precio de la plata subiría en menos de un año de 6 a 48 dólares la onza! Un aumento del 700%

Estater de oro - Cirenaica


El fracaso y la dispersión de su colección


Ante las quejas de las industrias y otros sectores afectados por esta maniobra especulativa, la bolsa mercantil de Nueva York cambió sus reglas para impedir el plan de los Hunt. El precio de la plata se desplomó y los hermanos, que habían pedido prestadas grandes sumas para poder ampliar sus compras, sufrieron pérdidas estimadas en un billón de dólares. Varios de los bancos que los habían financiado se encontraron en riesgo de quebrar y tuvo que intervenir la reserva federal de EE.UU. para evitar el estallido de una crisis financiera.

Medallón de Plata - Adriano

Tras años de demandas y procesos judiciales, finalmente, en el año 1988, los hermanos Hunt fueron condenados por su intento de manipular el mercado de plata y debieron solicitar la bancarrota. Por orden judicial, su enorme colección de monedas y antigüedades fue vendida por Sotheby’s en una serie de subastas en el año 1990 que batirían todos los récords de recaudación, reuniendo unos 30 millones de dólares.

A fin de cuentas, sus monedas resultarían una mejor inversión que su desastroso intento especulativo en el mercado de la plata, pero no tanto como sus caballos, que fueron subastados por 47 millones. Hunt conservó una fortuna considerable hasta el final.

sábado, 8 de octubre de 2016

Exquisito sestercio de Claudio en la última subasta de Ars Classica por 80.000 francos suizos


Sestercio del emperador Claudio, acuñado circa 50-54, Æ 31,81 g.
Anverso: TI CLAVDIVS CAESAR AVG P M TR P P P IMP busto laureado a la derecha
Reverso: EX · S · C · / P · P / OB · CIVES / SERVATOS guirnalda de roble de la corona cívica.

Este fantástico sestercio de Claudio fue subastado el pasado 6 de octubre por Ars Classica. Como se destaca en el catálogo de la subasta, se trata de uno de los mejores sestercios de Claudio en una colección privada, ya que se encuentra en un estado de conservación excepcional para esta emisión, cuenta con una pátina magnífica y presenta motivos de gran belleza. El busto de Claudio se encuentra entre lo mejor que el arte numismático del período de los Julio-Claudios tiene para ofrecer, mientras que el reverso presenta el clásico motivo de la corona cívica, la vieja condecoración militar republicana para quienes hubieran salvado la vida de un ciudadano y que había sido uno de los honores que el senado había concedido a Augusto. La letra de la leyenda es un gran ejemplo de la mayúscula romana

El valor se estimaba en 50.000 francos suizos, es decir, poco más de 50.000 dólares, pero la puja en la subasta hizo que subiera a 80.000 francos! Eso es lo que un coleccionista debe estar dispuesto a pagar por una pieza de esta excepcional calidad.

martes, 4 de octubre de 2016

Una moneda de 10 centavos que vale dos millones de dólares. El “Barber-dime” de 1894


Un coleccionista de monedas pagó en enero de 2016 casi $ 2 millones de dólares por una antigua moneda de diez centavos de dólar. Pero no se trata de cualquier moneda de diez centavos. El Barber-dime de 1894 es una de las piezas más raras y codiciadas por los coleccionistas de moneda de los Estados Unidos. Charles Barber fue el diseñador de los atractivos cuños y de él deriva el nombre de la moneda.

Estas monedas con el diseño de Barber fueron acuñadas en cantidades significativas en el año 1893, pero después de la crisis financiera de ese mismo año, su producción fue discontinuada. En 1894 se acuñaron tan sólo 24 ejemplares, por razones que no están del todo claras, en la casa de la moneda de San Francisco. De esos 24, sólo se conocen hoy 8, y el mejor conservado de todos ellos es el que fue subastado por Heritage Auctions el 7 de enero pasado por 1.997.500 dólares. 

Los dimes con el diseño de Barber se seguirían acuñando hasta 1916, y son relativamente comunes.  Llevan el busto de la libertad en el anverso y una corona de laureles en el reverso. Sólo los de 1894 son extremadamente raros y codiciados.

Es posible que alguno de los otros 24 todavía esté circulando, por lo que no deberíamos perder las esperanzas de encontrar uno! 

sábado, 1 de octubre de 2016

Cómo comenzar una colección de monedas antiguas

¿Te gustan las monedas antiguas? ¿Estás pensando en iniciar tu propia colección? En esta entrada te presento algunos consejos básicos antes de empezar


He escrito esta entrada pensando sobre todo en el coleccionismo de monedas griegas y romanas, pero lo que digo se aplica a colecciones enfocadas en cualquier período. Claro que uno puede también comenzar una colección con las monedas que tiene en su bolsillo y no guiarse más que por su propio interés y gusto, pero coleccionar monedas antiguas es un poco más difícil porque las mismas deben ser compradas de comerciantes especializados o adquiridas en subastas.

Coleccionar monedas antiguas ¿sólo para ricos?


Desde el Renacimiento, el coleccionismo de monedas del mundo antiguo, especialmente griegas y romanas, adquirió un importante prestigio como “hobby de príncipes”. Algo de esa fama sigue vigente hoy y muchos creen que se necesitan importantes sumas para iniciar una colección de este tipo, pero no es así.

Por supuesto, hay monedas que alcanzan valores siderales y están sólo al alcance de los superricos, pero existen también muchísimas piezas de gran belleza e interés numismático e histórico, de épocas y culturas muy diferentes, que pueden adquirirse por valores de, por mencionar sólo cifras muy aproximadas, de unas pocas decenas a unos pocos cientos de dólares. Es decir, que hay miles y miles de hermosas monedas dentro del alcance del presupuesto de una “persona normal” que quiera dedicarse al coleccionismo numismático. El coleccionismo de monedas antiguas es un hobby al alcance de (casi) todos.

Para poseer una pieza de cerámica o una escultura antigua hace falta desembolsar cifras enormes. Las monedas son los objetos antiguos más económicos que podemos adquirir, porque se acuñaron por decenas de millones y grandes cantidades se han conservado. Representan, en consecuencia, nuestra mejor oportunidad de tener un pedazo de historia en nuestras manos.

Otro dato importante es que las monedas antiguas, además de ser accesibles, son bienes fácilmente comercializables. Esto significa que lo invertido en una colección puede, generalmente, recuperarse, por lo menos en parte, vendiendo la colección en caso de ser necesario. Por lo tanto, a diferencia de lo que ocurre con otros hobbies y aficiones, el dinero que se destina a él no se pierde. En ocasiones, puede hasta ganarse dinero cuando una colección sube de valor a lo largo del tiempo.


¿Por dónde empezar?


Una de las preguntas que recibo más a menudo es qué moneda comprar primero para iniciar una colección de monedas antiguas. En realidad, todos los coleccionistas con experiencia siempre recomiendan lo mismo, “primero compra el libro, luego la moneda”. Es decir, primero hay que hacer algunas lecturas y aprender un poco, para que comencemos nuestra colección con el pie derecho. No es un consejo muy popular, muchos están ansiosos por comprar su primera moneda, pero estudiar un poco el tema siempre será provechoso y nos ayudará a disfrutar todavía más esta afición. El campo de las monedas antiguas es muy amplio, tenemos monedas griegas, romanas, hebreas, y de muchas otras culturas. Aprender algo de tods ellas nos resultará muy útil para nuestra colección.

Lamentablemente, no conozco buenos libros introductorios en castellano. Por ello, siempre recomiendo el pequeño texto en inglés de Wayne Sayles, Ancient Coin Collecting, que es el primer volumen de una serie que permite al lector interesado profundizar sus conocimientos de manera gradual sobre todas las monedas del mundo antiguo. Estos libros ofrecen un panorama general sobre las monedas antiguas que nos ayudará a decidirnos por una cultura y un período específico para nuestra colección. Otra serie de libros fundamentales son las guías de valores de monedas antiguas de David R. Sear, uno de los numismáticos más reconocidos en el mundo.

Una vez que uno ha leído un par de libros básicos, lo mejor es iniciarse de a poco e ir adquiriendo experiencia en el proceso. Más concretamente, ello significa comenzar comprando monedas de bajo valor para formar una primera colección que sirva como punto de partida y como base para juntar experiencia y conocimientos. Posteriormente, con más confianza, puede avanzarse hacia ejemplares más valiosos con la seguridad de no cometer errores costosos. Siempre es mejor comenzar comprando a vendedores reconocidos y establecidos, cuya reputación nos proporcione tranquilidad de que no nos engañarán con una moneda falsa o sobrevaluada. Comprar a particulares, en cambio, es para quienes ya cuentan con alguna experiencia.


Una buena opción inicial, las monedas del Bajo Imperio Romano


Las monedas de “vellón” del Bajo Imperio Romano constituyen un excelente punto de partida para coleccionistas principiantes. Se trata, en términos generales, de las más económicas de las monedas antiguas pues se acuñaron por millones y pueden hoy conseguirse fácilmente y a precios accesibles. Son, por otra parte, piezas de gran interés histórico, pues iluminan la última época de la larga historia del Estado romano hasta su caída a fines del siglo V. Un par de ejemplos de monedas de este período acompañan esta entrada a manera de ilustración.