domingo, 6 de noviembre de 2016

Las monedas de Tebas y Beocia

Tebas fue una de las ciudades más antiguas de Grecia, la de mayor tamaño en la llanura de Beocia. Desde fecha temprana ejerció una clara hegemonía en su región siendo la cabeza de una federación de ciudades. Como las acuñaciones se hacían en nombre de la federación, sus monedas se caracterizan por la gran uniformidad de sus motivos.

estatera de Tebas
Estatera de Tebas


Las monedas de Tebas


El anverso es invariablemente ocupado por la singular forma de un escudo beocio, que era el emblema de esa región de Grecia. El mismo se fabricaba estirando una piel de buey sobre un marco de madera y era el rasgo distintivo de los hoplitas beocios, los guerreros de la región.

Los motivos de reverso varían según las épocas y ciudades. Las acuñaciones tempranas presentan a diferentes figuras divinas asociadas con Tebas, como Heracles o Dionisio. En el siglo V a.C., se consolida un reverso uniforme que presenta un ánfora. A partir de ese momento, la única variación entre una emisión y otra la constituyen las letras que indican el nombre del magistrado responsable de supervisar la producción de las monedas en el reverso.

Sin duda, las acuñaciones beocias no tienen la calidad artística de las de Rodas, Atenas o Corinto. Sin embargo, el encanto de sus simples motivos las hace muy buscadas por los coleccionistas. En mi opinión, con sus escudos, parecen portar algo del singular valor guerrero que signó la historia de Tebas.

moneda de Tebas
estatera de Tebas

La historia de Tebas


Junto con Atenas y Esparta, Tebas era la tercer gran potencia política, económica y militar de Grecia. Opacada por la mayor fama de sus rivales, a lo largo de su historia optó por aliarse alternativamente con una u otra, para intentar evitar que cualquiera de ellas adquiriera una posición dominante.

Su desconfianza frente al creciente poderío ateniense llevó a Tebas a alinearse con los persas durante las Guerras médicas de la primera mitad del siglo V a.C. Luego, durante la guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta, Tebas se puso de parte de Esparta.

Pero después de la derrota de Atenas en esa guerra, se hizo evidente que Esparta no se comportaría de manera diferente y Tebas trabajó para restaurar a Atenas como un contrapeso contra el poder espartano. Después de más de una generación de guerra contra Esparta, Tebas obtuvo una victoria decisiva en la batalla de Leuctra en el 371 a.C. y procedió a quebrar definitivamente la base del poderío económico y militar de Esparta liberando a los ilotas, los campesinos sometidos de Mesenia que eran una especie de esclavos del Estado espartano.

La supremacía tebana no duró mucho. Al invitar al rey Filipo II de Macedonia a Grecia para ayudar a luchar otra guerra, Tebas se dio cuenta demasiado tarde de que había provocado no sólo su propia conquista, sino la de toda Grecia. El hijo de Filipo, Alejandro Magno, en represalia por el intento de insurrección tras la muerte de su padre, destruiría Tebas en el 335 a.C. La ciudad quedaría despoblada por mucho tiempo y nunca recuperaría su vieja gloria.