jueves, 25 de mayo de 2017

¿La primera moneda de Alejandro Magno?

 

Medallón de Poro - ejemplar de la American Numismatic Society
Medallón de Poro - ejemplar de la American Numismatic Society

Un conquistador incansable - Alejandro en la India



En el año 326 a. C., Alejandro Magno y su ejército, tras haberse apoderado de todo el Imperio Persa, arribaron a la India. El incansable conquistador pretendía llegar hasta los confines del mundo y reclamar todas las tierras del Oriente para sí, incluso aquellas que los persas no habían llegado a dominar. Al ingresar al territorio de la India, el ejército macedonio se encontró con las fuerzas del rey Poro, el más occidental de los muchos rajas que se dividían entre sí el territorio del subcontinente.

Batalla del río Hidaspes
Batalla del río Hidaspes
En las márgenes del río Hidaspes, Alejandro logró derrotar a su oponente en una de las batallas más complejas que el gran conquistador tuvo que enfrentar, pues se combatió en un terreno inundado por el desborde del río. Los indios opusieron una feroz resistencia, haciendo un amplio uso de los elefantes como arma de guerra, por lo que la victoria de Alejandro se pagó con muy altas bajas en sus filas.

A pesar de este increíble triunfo, el ejército de Alejandro avanzaría sólo un poco más hacia el interior de la India. Agotados tras años de incesante lucha, los soldados macedonios se amotinaron ante la perspectiva de tener que pelear más batallas como la del Hidaspes contra los restantes rajas indios. Las tropas exigieron volver al oeste. Alejandro no tuvo más remedio que aceptar, llorando por la frustración que experimentaba al saber que tenía delante de él muchos más pueblos que no llegaría a dominar.

Después de muchas pruebas y tribulaciones, el ejército macedonio regresó finalmente a Babilonia, donde Alejandro viviría los últimos meses de su vida antes de morir repentina y misteriosamente el 10 de junio del 323 a.C.

El hallazgo de una enigmática moneda con imágenes de la campaña de Alejandro en la India


En Afganistán se descubrió, a finales del siglo XIX, el primer ejemplar de una gran moneda de plata (con un peso equivalente a 10 dracmas) que parecía aludir en sus motivos a la campaña de Alejandro contra el rey indio Poro. Aunque en primer momento se la relacionó con los soberanos del reino helenístico greco-bactriano, nuevos hallazgos de más ejemplares durante el siglo XX fueron reforzando la conexión con Alejandro. Por su tamaño, muchos consideran a esta pieza como un medallón antes que como una moneda, por lo que es habitual que se las designe como "medallones de Poro", por el nombre del rey con el que luchó Alejandro.

En el anverso, esta moneda muestra a un caballero, que puede identificarse como un macedonio por su casco de estilo frigio. El mismo está representado cargando contra un elefante con dos guerreros montados en su espalda. 

El reverso, por su parte, muestra un soldado macedonio de pie y siendo coronado por una victoria alada. Este personaje no sería otro que el mismo Alejandro, pues porta un cetro real en su mano izquierda y en su mano derecha sostiene el rayo de Zeus. Este último símbolo alude a la condición divina de Alejandro, que había comenzado a presentarse a si mismo ante sus súbditos como hijo de Zeus.
 
Medallón de Poro - ejemplar del British Museum

La primera representación monetaria de un gobernante en vida


La importancia de estas monedas deriva, entonces, ante todo, de su datación. Es casi imposible decir exactamente cuando la moneda fue acuñada debido a la falta de cualquier tipo de leyenda. Sin embargo, la evidencia proporcionada por el hallazgo de un tesoro con varios ejemplares de estas piezas en Irak en la década de 1970 indica que su acuñación se produjo en Babilionia, durante los últimos años de la vida de Alejandro. Claro que existen otras teorías.

Si aceptamos esa datación y también que quien aparece en el reverso es el mismo Alejandro, entonces esta serie de monedas tiene una importancia histórica excepcional. Constituiría no sólo la única representación de Alejandro Magno producida durante su vida (por lo menos que haya llegado hasta nosotros), sino que sería también la primera imagen conocida de una persona retratada en vida en una moneda. Hasta ese momento, ese honor sólo había estado reservado a los dioses.

Existe también una moneda de oro que pertenecería a esta serie. La misma fue hallada supuestamente en Afganistán en 1993, pero su autenticidad es hoy discutida.