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sábado, 20 de octubre de 2018

La moneda que “cambió” la fecha de la destrucción de Pompeya


denario Tito Pompeya

Testimonios sobre la erupción del Vesubio


Nuestra principal fuente de información antigua sobre la erupción del Vesubio que en el año 79 d.C. destruyó las ciudades romanas de Pompeya y Herculano son dos cartas del senador romano Plinio el Joven. Las mismas fueron escritas unos 25 años después de los acontecimientos. El tío de Plinio, Plinio el Viejo, había perdido su vida en la erupción y su sobrino escribió estas cartas para relatar lo sucedido a su amigo, el historiador Cornelio Tácito. En una de esas cartas, Plinio afirma que la erupción se produjo el 24 de agosto. Esta fecha fue aceptada universalmente y es la que figura en todos los libros, a pesar de que con el tiempo se fue acumulando importante evidencia que sugería una fecha más tardía.

El historiador antiguo Dion Casio, por ejemplo, afirma que la erupción ocurrió al final del período de cosecha, que se extendía entre agosto y noviembre. Sin embargo, él escribió unos 150 años después de los hechos, por lo que el valor de su testimonio siempre ha sido juzgado muy inferior al de Plinio. Los principales argumentos contra una fecha en agosto provienen, sin embargo, de información obtenida en las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en Pompeya. Un hecho especialmente llamativo es que las frutas y hortalizas halladas carbonizadas en las excavaciones corresponden al otoño y no al verano, al igual que la vestimenta de los cuerpos encontrados. También indicaría una fecha de otoño la evidencia de que la vendimia se encontraba en proceso al momento de la erupción.

Sin embargo, todo esto parecía evidencia demasiado circunstancial como para descartar el testimonio de un testigo directo como Plinio el joven.

Nueva evidencia de la "casa del brazalete de oro"


Evidencia de mayor peso sería proporcionada por la numismática. El 7 de junio de 1974, durante las excavaciones de una vivienda de Pompeya conocida como la "Casa de la pulsera de oro" (Casa del bracciale d'oro) se descubrió un conjunto de 180 monedas de plata y 40 de oro junto con los cuerpos de un grupo de personas que, evidentemente, no pudieron escapar y fueron sepultados por las cenizas y la lava en el interior de la residencia.

brazalete de oro Pompeya
Brazalete de oro hallado en Pompeya que da su nombre a una de las viviendas de la ciudad

La casa recibe su nombre de un fantástico brazalete (imagen arriba) o pulsera encontrado en la muñeca de una de las víctimas enterradas allí por la erupción. Pesa 610 gramos y representa dos cabezas de serpientes que sostienen un disco con la cara de Selene, la diosa de la Luna. La calidad de la manufactura y el valor del metal constituyen un claro indicativo del nivel social y económico de los ocupantes de la vivienda.

Las monedas se encontraron en un contexto arqueológico estratificado que demostraba sin lugar a dudas que fueron enterradas en las etapas iniciales de la erupción y no añadidas con posterioridad a la misma. Aunque fue un hallazgo muy importante, no atrajo demasiada atención en su época y las monedas fueron simplemente almacenadas por algunas décadas en las bóvedas del Museo Arqueológico de Nápoles.

Un denario de Tito que cuestiona la datación tradicional


Denario de Tito hallado en Pompeya
Imagen del denario de Tito hallado en la "casa del brazalete de oro"

Las monedas permanecieron en las bóvedas del museo hasta el 2006, cuando la arqueóloga Grete Stefani finalmente las catalogó e hizo un descubrimiento sorprendente. 

Entre ellas había un denario del reinado de Tito, el emperador al momento de la erupción. Por supuesto, esto en sí mismo no era lo sorprendente, monedas de los emperadores flavios son las más comunes en Pompeya. El problema era que se trataba de una emisión particular que por la referencia "IMP XV" en su leyenda podía datarse a septiembre del año 79, es decir, un mes tras la supuesta fecha de la erupción que la habría sepultado! La referencia era, por supuesto, a la decimoquinta aclamación imperial de Tito, que sabemos por otras fuentes que ocurrió en ese mes. Otros autores han cuestionado la datación de la moneda, afirmando que también podría haber sido acuñada en julio-agosto. De todos modos, sería difícil que la moneda hubiera llegado tan rápido a Pompeya.

El artículo en que Grete Stefani presenta sus conclusiones puede verse online aquí (en italiano). Para ella, la datación más probable de la erupción sería el 24 de octubre, una fecha que aparece en algunos manuscritos de las cartas de Plinio el joven y que tal vez fuera la que verdaderamente escribió este autor en su obra.

En el anverso de la moneda vemos la cabeza de Tito con corona de laureles hacia la derecha acompañada de la leyenda IMP TITVS CAES VESPASIAN AVG P M. En el reverso encontramos a capricornio sobre un globo, acompañado de la leyenda TR P VIIII IMP XV COS VII P P. El motivo del capricornio es una reproducción de otro acuñado originalmente por Augusto en referencia a su signo zodiacal.

Una nueva prueba: un grafiti con fecha


nuevo grafiti Pompeya
El nuevo grafiti hallado en Pompeya en 2018 que incluye una fecha: 17 de octubre

La evidencia de esta moneda no ha sido suficiente para que la fecha tradicional de la erupción sea completamente dejada de lado. Sin embargo, el hallazgo muy reciente de un grafiti ha añadido una nueva prueba que podría terminar de confirmar la datación tardía. Se trata de un breve texto escrito con carbón en una pared, que contiene la fecha de octubre 17 (XVI. K NOV). Si bien no hay referencia a un año, todo indica que sería un texto poco anterior a la erupción, pues de lo contrario se habría borrado rápidamente por la forma en que estaba escrito.

La investigación de Grete Stefani es un ejemplo muy elocuente del enorme valor de las monedas como fuentes históricas, y de la información que pueden aportar..

viernes, 24 de marzo de 2017

Los fantásticos áureos rojizos del tesoro de Boscoreale - Pompeya

áureo de Vitelio procedente del tesoro de Boscoreale
Áureo de Vitelio procedente del tesoro de Boscoreale

El tesoro Boscoreale es el nombre con el que se conoce una gran colección de exquisitos objetos romanos de plata y oro descubiertos en las ruinas de una antigua villa cerca de Pompeya, que fue sepultada por la erupción volcánica del Vesubio en el 79 d.C.

Un gran tesoro dispersado


La villa fue desenterrada durante varias campañas arqueológicas. Fue descubierta en 1876, pero fue sólo en abril de 1895 que se descubrieron los restos de una caja abovedada que contenía el tesoro, oculto en la sala de prensado de vino de la villa. El tesoro se componía de más de un centenar de piezas de una exquisita vajilla de plata (copas, bandejas, jarras y otros recipientes, todos muy decorados), de algunas joyas y de algo más de mil áureos. Su contenido pone claramente en evidencia la riqueza de los dueños de la villa.
 
Vajilla de plata del tesoro de Boscoreale
Vajilla de plata del tesoro de Boscoreale en el Museo del Louvre

La excavación de la villa fue hecha por el dueño del terreno, Vincenzo de Prisco, quien se dispuso a sacar provecho de su hallazgo. En consecuencia, la mayor parte del Tesoro Boscoreale fue vendida fuera de Italia antes de que se registrara completamente su composición. Buena parte de lo encontrado fue comprado por el famoso banquero, Barón Edmond de Rothschild, quien lo donó al Museo del Louvre en 1896.

Áureo de Nerón del tesoro de Boscoreale
Áureo de Nerón del tesoro de Boscoreale

Otras de sus piezas llegaron a manos del Museo Británico. Una buena parte se dispersó entre coleccionistas de toda Europa y algunas de sus monedas se encuentran hoy por todo el mundo y aparecen regularmente en subastas.

Los excepcionales áureos rojizos


Áureo de Nerón y Agripina del tesoro de BoscorealeLos áureos del tesoro del Bocoreale son excepcionales por varios motivos. La gran mayoría de las piezas parece no haber prácticamente circulado, por lo que el tesoro contenía algunos fantásticos ejemplares en calidad de “flor de cuño” que se encuentran entre los mejores que se conocen para los reinados de Nerón y Vespasiano, del que databan la mayoría de las monedas.

Además, sepultados en lava por mil ochocientos años, el intenso calor inicial y el contenido sulfuroso del suelo dotaron a todas las piezas de una tonalidad rojiza muy marcada que es única para los áureos imperiales.

Es habitual que en los catálogos de subastas actuales se relacione con este tesoro toda moneda de oro del período que muestre un tono rojizo en su superficie. Es común también que los coleccionistas estén dispuestos a pagar una prima de valor para poseer estas monedas respecto de otras semejantes que carecen de ese tono. Se combinan en este caso un atractivo estético especial y una proveniencia famosa, dos factores que tienen a hacer subir el valor de una moneda.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Hallazgo de monedas de oro en Pompeya


Según informan diversos medios internacionales, un equipo de arqueólogos franceses e italianos que excavaban el sitio de una antigua tienda en las afueras de Pompeya encontraron cuatro esqueletos, un colgante de collar y, lo más interesante, varias monedas de oro. Los esqueletos pertenecían a personas jóvenes que murieron en la parte trasera de la tienda cuando el cercano Monte Vesubio hizo erupción en el año 79 d.C. Aparentemente, se demoraron intentando tomar sus posesiones más valiosas y por eso no tuvieron tiempo de huir. Entre las monedas halladas se encuentra el áureo de Tito cuya imagen acompaña esta entrada.


En la tienda se encontró un horno que los arqueólogos creen que puede haber sido utilizado para hacer objetos de bronce. Hay evidencia de que, tras la erupción, la tienda fue blanco de saqueadores que buscaban objetos de valor. Es claro que había sobrevivientes que sabían que allí había bienes valiosos.


En la imagen sobre estas líneas vemos el contexto del hallazgo, con uno de los esqueletos y las monedas.