domingo, 23 de septiembre de 2012

La primera moneda romana con sol invicto, un áureo de Septimio Severo


Áureo de Septimio Severo con Sol Invicto
Áureo aprox. 197-198d.C., 7.29 g. Anverso: L SEPT SEV PERT - AVG IMP X Busto laureado, drapeado y con coraza hacia la derecha. Reverso: P M TR P VI - COS II P P Sol de pie con corona radiada, manto sobre el hombro izquierdo y látigo en la mano izquierda. Subastado en NAC 24 (2002)


El largo reinado de Septimio Severo (193-211 d.C.) se caracteriza por un marcado carácter militar, que se refleja en los importantes privilegios y recompensas económicas concedidas a los soldados. El importante incremento en los gastos del ejército sería financiado mediante una mayor presión fiscal y un significativo deterioro en la calidad del denario. El reinado de Severo sería, entonces, en muchos sentidos, un precursor de muchas de las tendencias centrales de los cambios experimentados por el Imperio Romano durante el siglo III.

El primer sol invicto


También en lo que se refiere a la iconografía de sus monedas, el reinado de Severo muestra la primera aparición de temas y contenidos que se volverían recurrentes durante el siglo III e, incluso, más allá del mismo. En este sentido, una de sus aportaciones más significativas, fue descubierta sólo recientemente, cuando a fines del siglo XX fue identificado un áureo de Severo acuñado en el año 197d.C. -hasta entonces inédito- que tiene en su reverso la primera representación conocida de sol invicto en una moneda romana.

El culto al sol invicto se volvería cada vez más importante durante el siglo III, en un sincretismo que combinaría tradiciones locales del culto latino a sol con influencias orientales como el dios solar sirio El-gabal (más conocido como Heliogábalo) o, posteriormente, Mitra. Durante su reinado, el emperador Aureliano llegaría incluso a pretender instalar el culto a sol invicto como religión oficial del imperio.


La interpretación de esta moneda


Ya desde la época de Augusto, los emperadores habían sido representados regularmente en monedas con una corona de rayos que los asimilaba a la figura del sol, pero este áureo de Severo es la primera representación explícita de sol invicto. Para Richard Abdy, la intención habría sido aludir a Severo como conquistador del Este que, como el sol naciente, avanzaba desde allí hacia el oeste. No me convence esa hipótesis, pues es difícil pensar que el público hubiera podido captar ese sutil mensaje. Yo vería en esta moneda más bien una influencia del círculo de Julia Domna, la poderosa emperatriz, que era nativa de Emessa, la ciudad del dios solar El-gabal.