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viernes, 14 de marzo de 2014

El emperador Probo y sus monedas – 2° parte

Continúo aquí la entrada que publicaba la semana pasada sobre las monedas del emperador Probo, pasando a tratar ahora los aspectos iconográficos de su producción monetaria.

El aspecto más llamativo de la producción monetaria de Probo es la enorme diversidad en los retratos imperiales utilizados como tipos de anverso de áureos y aurelinianos, que no tiene parangón con ningún otro reinado en la historia del Imperio Romano. A los típicos bustos a la derecha con corona de rayos o de laurel se añade ahora toda una panoplia de representaciones que incluye retratos heroicos con fantásticos yelmos, escudo, lanza a derecha e izquierda en las combinaciones más diversas. Una verdadera mise en scène del soberano que contrasta fuertemente con los adustos y repetitivos retratos monetarios de sus predecesores. Muchos retratos alcanzan un elevado nivel artístico que demuestra un fuerte énfasis en el proceso del grabado de los cuños y en la capacitación de los encargados con esta tarea.
En lo que se refiere a los tipos de reverso, uno de los aspectos más llamativos es la reaparición de sol invicto, que había sido dejado de lado por Tácito. Otro de los puntos en que parece haber un esfuerzo especial por resaltar la continuidad con el reinado de Aureliano. El resto de los tipos de reverso de Probo representa un conjunto más tradicional en el que encontramos los habituales tipos militares (CONCORDIA MILITVM, FIDES MILITVM, VICTORIA, VIRTVS, etc.) junto con los que exaltan la prosperidad general de su reinado (ABVNDANTIA, LAETITIA, PAX, PROVIDENTIA, SECVRITAS, etc.).

A pesar del gran volumen de emisión monetaria durante el reinado de Probo, la penetración de las denominaciones reformadas de Aureliano en las provincias occidentales del imperio siguió siendo reducida. Este déficit se palió con la continuidad en el uso de las viejas monedas de inferior calidad del imperio gálico y con el recurso a crudas piezas imitativas. Esta situación comienza a revertirse hacia finales del reinado de Probo pero no con una penetración profunda de las nuevas monedas sino con el traslado a la región, seguramente por parte de las mismas autoridades estatales, de grandes cantidades de los viejos antoninianos devaluados de Claudio y Galieno que habían sido retirados de circulación en otras partes.
A pesar de sus importantes éxitos militares, el reinado de Probo parece haber estado signado por un importante nivel de malestar entre considerables sectores del ejército, del que dan elocuente testimonio los diversos intentos de usurpación sofocados durante el mismo. Una medida de Probo que es destacada por las fuentes es el fomento de la viticultura en la Galia, Panonia y Moesia. En esta última provincia, de acuerdo con Eutropio, se le adjudicó a sus soldados la tarea de plantar las vides en las laderas. Los usó también en proyectos de drenaje en las provincias del Danubio. El hecho de que pudiera distraer fuerzas de la defensa de las fronteras para utilizarlas en estas tareas atestigua el éxito de las largas campañas de su reinado pero es posible que la imposición de estas cargas adicionales haya sido resentida por las tropas.

El prefecto del pretorio Marco Aurelio Caro, al mando de tropas en Recia y Nórico, se rebeló e finales del año 282 y las tropas enviadas para reprimir el alzamiento se unieron a los sublevados sin luchar. Poco tiempo después, Probo fue asesinado por sus propias tropas en Panonia.

miércoles, 5 de marzo de 2014

El emperador Probo y sus monedas – 1° parte


áureo de Probo
Áureo, 6,23 gr. Ticino. Anverso: VIRTVS PROBI AVG busto heroico a la izquierda con armadura, escudo y yelmo. Reverso: CONSERVAT AVG Sol de pie sosteniendo globo.

Probo no es una de las figuras más conocidas de la historia romana y, sin embargo, su reinado (del 276 al 282 d.C.) señala una época de gran importancia en la recuperación del imperio tras la anarquía militar del siglo III. Marco Aurelio Probo, era, al igual que Aureliano, uno de los militares de carrera de origen ilirio que había llegado a puestos de comando en la década que siguió al edicto de Galieno. Contaba con una gran experiencia y se había destacado bajo el mando de Aureliano en las campañas de Oriente. En consecuencia, por origen y trayectoria, era el soberano ideal para continuar con la política de restablecimiento de la seguridad militar del imperio iniciada por su gran predecesor.


Un mundo en guerra


El emperador llevó a cabo una intensa serie de campañas militares operando, con muy breves intervalos, en diversos frentes para asegurar las fronteras. La cronología de los eventos de su reinado es, en consecuencia, confusa, por lo que no es posible más que una exposición esquemática de los acontecimientos. Durante los primeros tres años de su reinado, Probo concedió atención privilegiada a los problemas de la Galia, donde se había producido la penetración de importantes contingentes alamanes, francos y burgundios en el territorio romano, que habían causado considerable destrucción. A ello se sumaba la gran difusión del bandidaje y las insurrecciones campesinas conocidas como bagaudas. Con gran talento y energía, Probo consiguió derrotar a los contingentes germánicos y restablecer las fronteras, mejorando, además, las defensas y fortificaciones, como así también la seguridad interna.

Una vez restablecida la frontera occidental, en el año 280 Probo concentró su atención en el Oriente para llevar a cabo los preparativos para una campaña contra los persas que ya Aureliano había planeado antes de su muerte. Sus generales tuvieron éxito en derrotar un ataque de los nómades blemios en Egipto. Una serie de revueltas de oficiales del ejército (Próculo, Bonoso y Saturnino), que en distintas regiones de imperio pretendieron asumir la púrpura, forzó a Probo a posponer sus planes y a concentrarse en defender su posición en el trono. Los usurpadores no parecen, sin embargo haber representado un desafío demasiado complejo, ya que en el año 281 Probo pudo celebrar un magnífico triunfo en la ciudad de Roma tras haber acabado con todas las amenazas.
Medallón de Probo con Sol invicto
Medallón, vellón bajo 35.08 gr. Anverso: IMP C PROBVS – INVIC P F AVG bustos superpuestos de Probo (laureado, drapeado, con coraza, lanza y escudo con escena de adlocutio). Reverso: MONETA AV – G Las tres monetas con cornucopias y balanza. Pilas de monedas en sus pies.

Es inevitable asociar el triunfo de Probo con el celebrado por Aureliano en el 274. Es evidente que el emperador buscaba colocar sus éxitos militares en un plano de igualdad con los de su predecesor y presentarse, de esta manera, a sí mismo como un continuador de su política. Ese esfuerzo por destacar la continuidad con la obra de Aureliano puede reconocerse también en el plano religioso, en el que Probo reactivó la política de consolidación del henoteísmo solar, aparentemente descuidada por Tácito.


Las política monetaria de Probo


Otra área de continuidad es la monetaria. Probo mantuvo el sistema de denominaciones introducido por Aureliano. El nuevo aureliniano continúa siendo la pieza vertebral del sistema y se lo produce en enormes cantidades en todas las cecas del imperio y con las marcas XXI y KA. El peso de los áureos acuñados durante su reinado es muy variable pero parece que se fijó para ellos un estándar de 1/50 de la libra romana, es decir, un peso teórico de unos 6,5 gr. Existen algunos áureos pesados que probablemente eran pensados como binios (tal como lo indica el hecho de que en su anverso aparezca siempre un busto radiado) como así también algunos múltiplos.
Antoniniano de Probo
Antoniniano, 4,18 gr. Siscia. Anverso: IMP C M AVR PROBVS P F AVG, busto radiado y acorazado a la derecha. Reverso: RESTITVT OR-BIS / P / XXI Victoria coronando al emperador.

En la ceca de Roma se producen en el 281 algunos quinarios de oro, probablemente en conexión con la celebración del triunfo de Probo. También se continúa en esta ceca con la producción de algunos denarios en emisiones pequeñas para uso ceremonial. En las cecas de Ticino, Roma y Siscia se producen algunas denominaciones de bronce, que son generalmente identificadas como asses.

Otro aspecto de la continuidad es que se mantuvo en operaciones prácticamente el mismo conjunto de cecas activas durante el reinado de Aureliano: Lugdunum, Roma, Ticino, Siscia, Sérdica, Cízico, Antioquía, Trípolis y Alejandría. La producción monetaria del reinado de Probo es muy amplia, con gran cantidad de emisiones que se suceden unas a otras con considerable rapidez. Característico es un sistema de marcas de ceca sumamente complejo que revela la continuidad y perfeccionamiento del sistema burocrático de control de las acuñaciones establecido por Aureliano. Preanunciando la reforma de Diocleciano, comienzan a añadirse ahora en las marcas de ceca las letras iniciales del nombre de cada una de ellas, haciendo más sencilla la identificación de la proveniencia de cada ejemplar.

domingo, 16 de febrero de 2014

Las monedas del emperador Tácito 275-276 d.C.

Áureo de Tácito - Siscia 275, AV 4.02 gr. Anv. IMP C M C L TACITVS P AVG busto laureado, drapeado y acorazado a la derecha Rev. CONSERVAT – OR AVG Castor sosteniendo las riendas de su caballo.

Tras el breve “interregno” de Severina, la elección de un nuevo soberano recayó finalmente sobre Tácito, a quien las fuentes latinas presentan como un anciano senador. Según la Historia Augusta, Tácito se habría, incluso, considerado un descendiente del historiador imperial del mismo nombre y hasta habría repartido copias de sus obras. Los historiadores desconfían hoy de la versión de la Historia Augusta y consideran más probable que fuera un exitoso oficial militar con una larga carrera y gran experiencia sobre sus espaldas.

Tácito asumió la púrpura a finales del año 275 y sólo reinó por unos seis meses, hasta mediados del 276. Si bien en su vita se menciona que contaba con varios hijos (HA, 16,4), ese dato no parece correcto pues los mismos habrían jugado un papel a la hora de afianzar su poder como garantes de la continuidad dinástica.

Siscia 275, AV 4.36 gr. Anv. IMP C M CL TACITVS P AVG busto laureado y drapeado a la derecha Rev. ROMAE AE-TERNAE Roma sentada sobre escudo sosteniendo globo y lanza


Tácito comenzó su reinado honrando la figura de Aureliano, prometiendo castigo para sus asesinos y poniendo mucho cuidado en demostrar la intención de continuar sus políticas. Una de sus primeras medidas concretas consistió en el pago de un donativo, vital para asegurarse el apoyo de las tropas.

En el plano monetario, la continuidad es casi completa, manteniéndose los nuevos estándares de peso y pureza introducidos por la reforma de Aureliano. También siguieron en funcionamiento las mismas cecas que durante el reinado de su predecesor. El único punto en el que se evidencia una ruptura significativa es el de la iconografía. Particularmente llamativa es la desaparición en los reversos de los tipos que exaltan el culto solar y su remplazo por un conjunto de tipos más variado, concentrado en los temas genéricos de la paz, la prosperidad y el buen gobierno, como PROVIDENTIA, FELICITAS, LAETITIA, VBERITAS, SECVRITAS, etc. También puede percibirse una leve mejora en la calidad artística de los motivos.
 
Antoniniano Tácito 275, 3,02gr., Serdica. Anv. IMP C TACITVS INVICTVS AVG busto drapeado y con corona de rayos a la derecha Rev. PRO-VIDEN D-EOR / KA·Γ, Fides con estandartes y Sol sosteniendo globo
El áureo se acuñó en dos estándares diferentes, uno pesado de 1/50 de la libra romana (aprox. 6,5 gr.) y uno liviano de 1/70 (aprox. 4,6 gr.). El pequeño denario de vellón acuñado por Aureliano fue discontinuado y se redujo considerablemente la emisión de los pequeños sestercios o asses de bronce.

Tras una breve estadía en Roma, Tácito marchó a Asia Menor para enfrentar a contingentes godos que habían ingresado en territorio romano. Poco tiempo después se produjo su muerte, reportando las fuentes la existencia de dos versiones contradictorias sobre la causa de la misma, una enfermedad y un complot en su contra. Su medio hermano Floriano, que ocupaba la prefectura del pretorio y lo había acompañado a Asia Menor, fue entonces proclamado emperador y reconocido inicialmente por la mayoría de las provincias, como lo demuestra el hecho de que seis de las ocho secas activas acuñaron piezas en su nombre. Sin embargo, pocas semanas más tarde, las tropas estacionadas en Egipto y Siria proclamaron a su vez a Marco Aurelio Probo, uno de los mejores generales de Aureliano, como nuevo soberano. Antes que enfrentarse a un enemigo superior, las tropas de Floriano prefirieron deshacerse de su comandante y lo asesinaron. La totalidad del imperio quedó así en manos de Probo.


martes, 4 de febrero de 2014

¿El Imperio romano sin emperador? El enigmático interregno del 275 d.C.

Áureo de la emperatriz romana Severina
 Áureo de Severina- Ticino 275 d.C. anverso: SEVERI – NA AVG 
busto drapeado y con diadema. Reverso:PRO – VIDEND – EOR Sol y Fides.

Uno de los hechos más enigmáticos y menos conocidos de la historia de Roma es el denominado “interregno” del año 275, en el que, supuestamente, el imperio, tras el asesinato de Aureliano, careció de gobernante por algunos meses. La veracidad de este evento ha sido tradicionalmente cuestionada pero la evidencia numismática indica que la tradición tiene un núcleo importante de verdad.

El asesinato de Aureliano


A pesar de sus grandes éxitos militares, el emperador Aureliano fue asesinado por oficiales de su propio entorno en el verano del año 275. Las fuentes antiguas adjudican el hecho a las maquinaciones de un secretario, quien, queriendo evitar el castigo de Aureliano por una falta, habría falsificado una orden condenando a muerte a muchos oficiales y logrado de esta manera moverlos a que lo asesinaran. Lo cierto es que la muerte del soberano no parece haber sido el fruto de un complot organizado, pues al asesinato no le siguió la proclamación de un nuevo soberano.

antoniniano de Severina

Antoniniano Roma, 275 d.C. Anverso: SEVERI NAAUG busto drapeado y con diadema. 
Reverso: CONCORDIAAVGG Severina y Aureliano estrechando la mano

Ulpia Severina ¿Regente del imperio?


El gran prestigio de Aureliano entre las tropas fue, sin duda, un factor determinante para que ningún general quisiera aprovechar el vacío de poder existente tras su confusa muerte, pues eso habría generado sospechas de complicidad con los asesinos. Aureliano no tenía, por otra parte, descendientes masculinos directos o parientes cercanos que hubieran podido representar una continuidad dinástica pues de su matrimonio con Severina solo había nacido una hija. 

La vacancia del trono así generada era una situación anómala y sin precedentes en la historia del imperio. Las fuentes latinas, como Eutropio, Aurelio Víctor y la Historia Augusta, incluyen, tras la muerte de Aureliano, un interregno de ocho meses en los que el ejército y el senado, con muestras de gran moderación, habrían insistido reiteradamente en que la elección del sucesor debía quedar respectivamente en manos del otro. El bloqueo político habría culminado con la elección por parte del senado, de entre sus filas, del anciano Tácito para vestir la púrpura. Este episodio, sin embargo, es omitido por las, más tardías, fuentes griegas.

Los investigadores modernos han cuestionado la veracidad de esta versión de los acontecimientos adjudicándola a la tendencia prosenatorial de la tradición historiográfica latina y a su deseo de magnificar el papel político del senado romano. La evidencia numismática, sin embargo, ha revelado un posible núcleo de verdad de esta historia. Para esta época ya se había consolidado la práctica de que, cuando una ceca acuñaba monedas con retratos de más de uno de los miembros de la familia imperial, cada una de las oficinas de la ceca se dedicaba exclusivamente a la acuñación en nombre de uno de los personajes representados. El hecho de que tras el final del reinado de Aureliano monedas a nombre de su esposa Severina fueron acuñadas en todas las cecas y oficinas del imperio indica la existencia de un período entre la muerte de su esposo y la asunción del nuevo emperador Tácito en el que éstas se acuñaron sólo con su retrato.

antoniniano de Severina
 Antoniniano. Anverso: SEVERI NAAUG busto drapeado y con diadema. 
Reverso: CONCORDIAEMILITVM Concordia sosteniendo estandartes

Ulpia Severina había ocupado, ya en vida de Aureliano, un papel muy importante en las representaciones monetarias, habiéndose acuñado series con el retrato de ambos esposos y otras sólo con el de la emperatriz. Por otra parte, Severina contaba con el título de Augusta desde finales del reinado de Aureliano. Sin embargo, lo que ocurre tras el asesinato del emperador es excepcional, la emperatriz viuda pasa a desempeñar en la tipología monetaria prácticamente un papel que podríamos denominar como de regente, es decir, que era la persona que encarnaba el poder del estado.

La novedad del papel de Severina puede ilustrarse con una comparación de la tipología de sus monedas con las de la emperatriz Salonina, consorte de Galieno. Mientras que los reversos de esta última se centran en tipos ligados a la continuidad dinástica (por ej. FECUNDITAS AUG, VENVS GENETRIX, etc.), esos temas se encuentran completamente ausentes en las acuñaciones a nombre de Severina, en la que predominan los temas militares, generalmente asociados con figuras masculinas de la familia imperial. Se trata concretamente de los reversos Concordia Militum y Fides Militum. Estos reversos hacen pensar que Severina pagó un donativo a las tropas, una medida clave para mantener la lealtad del ejército y dificultar que algunos altos oficiales se vieran tentados de aprovechar el vacío de poder existente. Junto con los de tema militar encontramos otros que la exaltan como gobernante, tales como PROVIDENTIA DEORUM o VENUS FELIX

denario de Severina
Denario Roma 275 d.C. Anverso: SEVERI NAAUG busto drapeado y con diadema.
 Reverso: VENVS FELIX Venus.

Los investigadores modernos coinciden en que el “interregno” de Severina no se habría extendido por más de dos meses. Su figura sirvió para garantizar una cierta apariencia de continuidad mientras los altos oficiales y funcionarios llegaban a un acuerdo sobre el nuevo ocupante del trono. De la misma manera, el tiempo transcurrido entre la conspiración contra Aureliano y la designación de un sucesor permitió a éste asumir la púrpura sin ninguna sospecha de complicidad con los asesinos. 

viernes, 6 de diciembre de 2013

Más sobre la reforma monetaria de Aureliano

Vuelvo en esta entrada un poco más profundamente a un aspecto de la reforma monetaria de Aureliano que traté en sus características generales en esta entrada de la semana pasada. Es un aspecto algo técnico pero que creo que puede ser interesante, el de la puesta en marcha del nuevo sistema monetario.

La evidencia proporcionada por Zósimo


La introducción de las nuevas monedas implicó, necesariamente, la desmonetización del viejo circulante y ello es confirmado por el testimonio del historiador Zósimo. Se trata sólo de una breve pero esclarecedora referencia. A continuación el texto original en griego (I.61.3):

ἤδη δέ καὶ ἀργύριον νέον δημοσία διέδωκεν, τὸ κίβδηλον ἀποδόσθαι τοὺς ἀπὸ τοῦ δήμου παρασκευάσας, τούτῳ τε τὰ συμβόλαια συγχύσεως ἀπαλλάξας

Aquí mi traducción que intenta ser lo más literal posible (que no es fácil dada la compleja estructura del pasaje):

En ese momento, distribuyó entre el pueblo nuevas monedas de plata remplazando con el distribuido al pueblo el [circulante] de mala calidad, librando con esta [medida] de confusión los intercambios. 

Este testimonio pone claramente en evidencia que se organizó un sistema general de cambio de monedas para erradicar completamente las de mala calidad existente y distribuir rápidamente suficiente cantidad del nuevo circulante como para que los intercambios no colapsaran por falta de medios de pago.


Algunas hipótesis


Zósimo es claro respecto de que las nuevas monedas no fueron distribuidas gratuitamente como regalo, sino cambiadas por las que se encontraban en posesión del público. Si aceptamos la tesis de Harl respecto de que las marcas XX.I, XX y KA del reverso hacen referencia a un valor nominal de 20 sestercios, ello indicaría que dos de los nuevos “aurelianos” habrían sido intercambiados por cinco de los viejos antoninianos. Sería lógico suponer que fue así, pues de lo contrario el plan habría sido ruinoso para el Estado y muy difícil de implementar en la práctica.

Sea como fuere, una medida de este tipo requirió, ciertamente, de una considerable planificación y organización, sobre todo, para producir decenas de millones de ejemplares de la nueva denominación para que estuvieran disponibles al momento de realizar el remplazo. Tras décadas de crisis y descontrol, la reforma significó una completa reestructuración del sistema de cecas del imperio y una considerable mejora en su eficacia y capacidad de producción, reconocible en el uso más regular que comienza a hacerse a partir de este momento de las marcas de ceca y oficina. Un éxito importante si tenemos en cuenta que el imperio acababa de ser reunificado tras 15 años que se encontraban entre los más caóticos y dramáticos de su historia. El remplazo en un período relativamente breve de tiempo de todo el circulante implicó la producción a gran velocidad de decenas de millones de los nuevos antoninianos.

sábado, 30 de noviembre de 2013

La reforma monetaria de Aureliano del 274 d.C.

En el año 274, el emperador Aureliano logró volver a reunificar el Imperio romano tras 15 años de fragmentación. Era, en consecuencia, el primer soberano que contaba con una situación militar lo suficientemente firme como para poder dedicar atención a atacar de raíz el problema del deterioro de la moneda romana mediante una ambiciosa reforma (Como vimos en la entrada anterior, Aureliano ya había comenzado antes a combatir el fraude en la producción de moneda en la ceca de Roma).

La reforma


La reforma monetaria de Aureliano fue introducida en la primavera del año 274 d.C. Su objetivo era sin duda la reintroducción de un sistema monetario trimetálico (oro, plata y bronce) semejante al existente con anterioridad al descalabro del 260 d.C. y cuyo modelo teórico era probablemente el vigente durante el reinado de Caracalla o antes.

La señal de la puesta en marcha del nuevo sistema fue el inicio de la acuñación en las ocho cecas del ahora reunificado imperio de un nuevo antoniniano de mucho mejor calidad que sus inmediatos predecesores. Sin duda, la reforma fue precedida de un período de planificación y organización, necesario, sobre todo, en las cecas de los territorios recientemente recuperados.

Antoniniano con marca XXI

La nueva moneda


La nueva moneda presentaba viarios rasgos notables.


  • En primer lugar, su contenido de plata alcanzaba un promedio de entre el 4,5 y el 5 %, que puede parecer poco pero era mucho más de lo que los romanos habían encontrado en las monedas emitidas en los últimos 10 años. 
  • En segundo lugar, se introdujo una nueva técnica en la producción de los cospeles que permitía concentrar el contenido de plata en la superficie, otorgando a la moneda un tono plateado que le daba la apariencia de un mayor contenido de este metal que el realmente presente. 
  • En tercer lugar, la nueva moneda se acuñaba con un estándar de peso más alto, que los investigadores modernos sitúan en 1/84 (Bastien) o 1/80 (Estiot) de la libra romana, es decir, entre aproximadamente 3,85 y 4,05 gr. Finalmente, también representaba una indudable mejora en la calidad estética respecto de la producción de las cecas romanas de los últimos años, pues era acuñada con cuños delicadamente grabados con excelentes retratos del emperador y atractivos reversos.


Algunos autores llaman a esta nueva moneda “aureliano” o, más correctamente, “aureliniano” pero el hecho es que no sabemos cómo era designada en su tiempo. Por otra parte, antes que la introducción de algo nuevo, el objetivo de la medida era, como ya se señaló -conforme a un rasgo típico de la mentalidad romana-, la recuperación de un pasado que se consideraba virtuoso.

Antoniniano con marca KA

Algunos ejemplares del nuevo antoniniano se distinguen por llevar en el exergo del reverso la marca numeral XXI, que en algunos casos aparece en griego (KA). Pizas acuñadas en Siscia se distinguen por llevar un pequeño punto entre XX y I, que generalmente se interpreta como una prueba de que se ha querido representar dos cifras, 20 y 1. El significado de esta marca no ha podido ser dilucidado de manera concluyente, pero las dos tesis más aceptadas son: a) la que ve en la misma una referencia al contenido de plata de la moneda 20:1, es decir, un 5%, que como vimos es el porcentaje real aproximado b) la que lo interpreta como una marca de valor que señala una equivalencia de la moneda con 20 sestercios, es decir, 5 denarios (posición defendida por Kenneth Harl).

Personalmente, considero a esta segunda mucho más probable. Esto indicaría que la reforma implicó una retarifación de las monedas, pasando el nuevo antoniniano a valer 5 denarios en lugar de 2. Esta medida era la que hacía a la reforma ventajosa para el fisco y permitía compensar el alto costo del mejoramiento de la moneda.
Denario de Aureliano

Las otras denominaciones y la puesta en marcha del nuevo sistema


Junto con el nuevo antoniniano se acuñaron también una serie de fracciones, la más importante, un pequeño denario laureado con la leyenda VSV(alis). También se acuñaron, tras un lago intervalo, nuevamente sestercios, dupondios y asses pero solamente en la reabierta ceca de Roma y en pequeñas cantidades. Parece claro que se trataba de un tributo simbólico al viejo sistema de denominaciones romano antes que de emisiones destinadas a cumplir un papel económico efectivo.


La introducción de las nuevas monedas implicó, necesariamente, la desmonetización del viejo circulante y ello es confirmado por el testimonio del historiador Zósimo. El objetivo de la medida era lograr nuevamente la unidad monetaria del imperio, remplazando las monedas locales acuñadas por los imperios gálico y palmireno.

El remplazo en un período relativamente breve de tiempo de todo el circulante implicó la producción a gran velocidad de decenas de millones de los nuevos antoninianos. Esto fue posible gracias a una previa reorganización de las cecas de todo el imperio que impuso criterios y procedimientos de producción estandarizados, reconocibles en el uso más regular que comienza a hacerse a partir de este momento de las marcas de ceca y oficina.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

El comienzo del reinado de Aureliano y la rebelión de los trabajadores de la ceca de Roma

Antoniniano - Cízico - Serie Divo Claudio

La llegada de Aureliano al trono

Tras la muerte de Claudio, uno de sus parientes, Quintillo, intentó reclamar para sí el trono, pero tras tan sólo unos días el ejército elevó a esa posición a Aureliano, otro de los generales de origen ilirio promovidos a las más altas posiciones por Galieno y que, como vimos, había tenido un papel en la conjuración que acabó con su vida. El primer año de su reinado estuvo dedicado casi exclusivamente a repeler una serie de incursiones germánicas: primero de los vándalos en Panonia y, luego, de iutungos y alamanes en Italia. Las operaciones serían complejas y las fuerzas romanas no quedarían exentas de alguna derrota (la batalla de Placentia) pero, finalmente, el nuevo emperador lograría expulsar definitivamente a estos enemigos, dando de esta forma una clara señal de su energía y genialidad táctica, facultades que probaría sobradamente a lo largo de su reinado.

El bellum monetariorum – La revuelta de la ceca de Roma

Las dificultades en las operaciones para rechazar estas incursiones darían origen a algunas insurrecciones en el ejército y a problemas en Roma que demuestran que la posición de Aureliano en el trono todavía no era percibida como firme por algunos actores. El episodio más significativo, sin embargo, parece haber sido una revuelta generalizada de los trabajadores de la ceca de Roma. Los testimonios en las fuentes antiguas son confusos y contradictorios pero coinciden en otorgar a este episodio una importancia significativa, acentuando la dura represión que debió emprender el emperador para sofocarlo y la gran cantidad de víctimas resultante. Dado el reducido número de los trabajadores de la ceca de Roma (que como máximo sólo pueden haber sido unos pocos cientos), parece evidente que lo que comenzó como una protesta de este grupo específico se habría transformado en un alzamiento de por lo menos un sector de la población de la ciudad.

Sin duda, la situación del abastecimiento de Roma fue particularmente mala en esos años, por el ataque de Zenobia a Egipto, por las incursiones germánicas y, finalmente, por la concentración de tropas en suelo italiano para repeler esa amenaza. Ello habría hecho que parte de la plebe urbana se plegara al alzamiento


Antoniniano - Roma- Serie Divo Claudio

El motivo del estallido de la revuelta fue, aparentemente, el descubrimiento de un fraude sistemático llevado a cabo en la ceca con participación de su mismo director, el rationalis Felicissimus. Las monedas acuñadas en Roma en estos años presentan, en efecto, un contenido de plata sensiblemente inferior al de las piezas provenientes de otras cecas del imperio, como puede reconocerse en la extensa serie Divo Claudio producida para honrar la memoria del predecesor de Aureliano (serie que dicho sea de paso, marca el nadir en la historia del antoniniano). Es, en consecuencia, evidente que los trabajadores se enriquecían robando parte del metal precioso que recibían del tesoro para llevar adelante su actividad. Este hecho refleja indirectamente la fuerte devaluación de la moneda circulante, pues la misma hacía particularmente provechoso el acceso a metales preciosos.

Felicissimus fue ejecutado en los primeros momentos de la disputa o, incluso, su castigo fue lo que impulsó a sus subordinados a alzarse para evitar un destino semejante. La revuelta fue aplastada con una verdadera batalla campal en el monte Celio. Los rebeldes no tenían oportunidad frente a las cohortes urbanas reforzadas por tropas regulares enviadas por el emperador. La carnicería fue, en consecuencia, atroz y no culminó con el triunfo de Aureliano pues a éste le siguieron numerosas ejecuciones sumarias de muchos sospechados de haber estado implicados, incluyendo algunos cuantos senadores.

La clausura de la ceca de Roma

Tras su triunfo, Aureliano se decidió a clausurar la ceca de Roma, una medida que pone en evidencia que la revuelta había sido tan grave que no quería correrse ningún riesgo de que algo similar ocurriera en el futuro. La medida también deja entrever que el mejoramiento de la calidad de la moneda ya era una de los objetivos de la política de Aureliano (que se plasmaría luego en su reforma monetaria) y que el castigo ejemplificador del fraude era una vía para la consecución de ese objetivo.

martes, 23 de octubre de 2012

El reino de Palmira y sus acuñaciones. 260-272 d.C. 2° parte


Zenobia según Herbert Schmalz

Continúo con la segunda y última parte de la entrada sobre las monedas del reino de Palmira. Si todavía no lo habéis hecho, no dejéis de leer la primera parte.

El contrataque de Aureliano


Como vimos en la primera parte, hacia el año 270 d.C. el reino de Palmira dirigido por la ambiciosa Zenobia había llegado a controlar prácticamente todo el Oriente romano y planteaba un serio desafío al poder del emperador Aureliano.

Las campañas contra los germanos en torno al Danubio, en Panonia y en Italia mantuvieron ocupado a Aureliano en los años 270/1. Una vez restablecida la seguridad de Italia e inauguradas las nuevas murallas defensivas de Roma, dirigió su ejército hacia el este, cruzando de Bizancio a Bitinia y marchando hacia Siria. Al mismo tiempo, envió a un subordinado, posiblemente el futuro emperador Probo, para recuperar Egipto.

Tras algunas victorias contra contingentes menores, Aureliano encontró finalmente a Zenobia que avanzaba a la cabeza de un gran ejército en las cercanías de Antioquía. La ligera caballería romana se enfrentaba a la palmirena que era completamente acorazada según el modelo habitual persa. Aureliano ordenó a sus fuerzas fingir una retirada hasta que el peso y el calor agotaran al enemigo para luego contratacar. El plan funcionó a la perfección y Aureliano obtuvo una resonante victoria.

Los palmirenos no cesaron la resistencia, pero una a una las ciudades de Siria fueron cayendo en manos de Aureliano. Tras una nueva victoria de sus fuerzas frente a la ciudad de Emessa, Aureliano tomó esta ciudad y se apodero del tesoro de Zenobia que contenía ingentes riquezas.

Antoniniano de Zenobia - 272 d.C.

Las acuñaciones palmirenas tardías


En 272, ante el avance de Aureliano, desaparece el tono conciliatorio de las monedas palmirenas. Vabalato asume el título de Augusto y su retrato y el de Zenobia son los únicos representados. Vabalato lleva la corona radiada del emperador y la titulatura IM(perator) C(aesar) VHABALATHVS AVG(ustus) en los antoninianos, y con diadema y la titulatura griega equivalente en las tetradracmas producidas en Alejandría. Zenobia es designada en sus monedas emperatriz -AVG (usta) y SEB(aste)-. Los tetradracmas de Alejandría conservan el estándar de la ceca, pero los antoninianos del 272 muestran importantes variaciones en la calidad de los cospeles y en la leyenda respecto de los del año anterior, lo que indica que fueron acuñados en una ceca móvil tras la pérdida de Antioquía a manos de Aureliano.

 Antoniniano de Vabalato - 272 d.C.

El retrato de Zenobia es bastante convencional siguiendo los estándares de las monedas imperiales de la época. En el reverso de sus monedas encontramos a Juno Regina (un ejemplo ilustrado más arriba). En los reversos de las monedas de Vabalato encontramos, a su vez, a Hércules (un ejemplo en la imagen sobre este párrafo), Victoria y Virtus.

El final


Las tropas de Aureliano entraron finalmente en Palmira y pusieron fin a la guerra. Zenobia fue capturada y exhibida en el fenomenal desfile triunfal que Aureliano organizó en Roma el año siguiente. Sobre Vabalato no sabemos nada, pero es probable que falleciera poco después de la derrota. Los asesores y funcionarios de Zenobia fueron en su gran mayoría ejecutados. Ella, en cambio, vivió para beneficiarse de la clemencia de Aureliano y, tras casarse con un aristócrata romano, acabó sus días en el lujo de una espléndida villa en Tíbur.

lunes, 8 de octubre de 2012

El reino de Palmira y sus acuñaciones. 260-272 d.C. 1° parte


El emperador romano Valeriano sirve como banquillo para que el rey persa Sapor I ascienda a su caballo. Grabado de Hans Holbein el joven.

En una serie de dos entradas trataré un tema al que hasta ahora no he dedicado atención en este blog. Las acuñaciones del breve reino palmireno que surgió en el Oriente romano como respuesta a la crisis del siglo III. Puede considerarse como un complemento a la serie que publicara hace más de un año escrita por Damián Salgado sobre las acuñaciones de Carausio y Alecto.


El desastre de Valeriano


En el año 260, el emperador romano Valeriano con su ejército intentaba restablecer la frontera romana arrasada por los persas bajo el mando del energético rey Sapor I. La defensa culminaría en desastre, pues las tropas de Valeriano fueron diezmadas por una plaga y el emperador no tuvo más alternativa que intentar una negociación con el enemigo. El encuentro con Sapor no resultó, sin embargo, como los romanos esperaban. Valeriano fue traicionado y tomado prisionero por los persas. Era el primer emperador en caer en manos del enemigo en todo la historia de Roma. Según algunas versiones, en cautiverio sería sometido a todo tipo de humillaciones -como servir de banquillo humano para que Sapor subiera a su caballo. Según Lactancio, tras su muerte, fue desollado y embalsamado y conservado como trofeo en un templo persa.

La derrota y cautiverio de Valeriano marcaron una profundización de la crisis del imperio en una época ya plagada de problemas. La frontera oriental quedaba completamente desguarnecida y en una situación de vacío de poder por la desaparición del soberano y de la estructura de comando del ejército.

Imagen actual de las ruinas de la ciudad de Palmira

El ascenso de Odenato


Ante la emergencia, un notable local de una distinguida familia árabe de la ciudad de Palmira, L. Septimio Odenato, y algunos oficiales asumieron el liderazgo de las acéfalas fuerzas romanas. Odenato intentó primero negociar con los persas pero sin éxito y, pasando a la ofensiva, logró infligir una grave derrota a las fuerzas de Sapor y salvar el Oriente romano.

Sus éxitos habrían permitido a Odenato fácilmente aspirar al trono imperial, pero prefirió reconocer a Galieno, el hijo de Valeriano, como emperador e, incluso, desarmar a algunos usurpadores surgidos en la región. Galieno recompensó la lealtad de Odenato designándolo con los títulos de dux Romanorum y corrector totius orientis. En la práctica, sin embargo, Odenato haría del Oriente Romano un Estado independiente sólo nominalmente sujeto a la autoridad de Roma.

Odenato no se contentó con defender la frontera, sino que en los años 262/263 pasó a la ofensiva y atacó a los persas penetrando en su territorio hasta las murallas de la misma capital, Ctesifonte. Tras estas resonantes victorias, Odenato asumiría el título de rey de reyes (en latín: rex regum), de larga tradición en Oriente.

En el año 267, Odenato murió asesinado junto con su hijo mayor, según indican las fuentes, en una confusa intriga familiar. Su esposa Zenobia asumió entonces el poder en Palmira como regente de su, todavía niño, hijo Vabalato. Ella era algo más joven que su marido y poseía una singular belleza y aguda inteligencia. Se revelaría como una política sagaz y una líder brillante. Algo excepcional en una época en que la mujer no solía desempeñar ningún papel en la vida pública.

 Antoniniano de Vabalato - Antioquía 271d.C.

Zenobia, Vabalato y el camino hacia un imperio independiente


Con la muerte de Odenato, se acabó la legitimidad otorgada a la autoridad de Palmira por el reconocimiento de Galieno. Zenobia mantuvo por algunos años una actitud conciliatoria con Roma, pero a partir del año 270 comenzó a expandir decididamente el territorio bajo su control, anexionando Egipto a los dominios de Palmira. Entra tanto, Galieno había sido asesinado y, tras el breve reinado de Claudio, Aureliano se había transformado en el nuevo emperador en Roma.

A partir de ese momento, la mayor ambición política de Zenobia se reconocería claramente en las monedas acuñadas en su territorio. Las cecas bajo control de Odenato habían producido monedas sólo a nombre del emperador, pero ahora Vabalato y Zenobia también serían representados, una clara señal de sus asipiraciones. El reino palmireno tenía bajo su control dos de las ciudades más ricas y pobladas del imperio, Alejandría y Antioquía. Ambas contaban con cecas con una larga tradición, y comenzaron a acuñar las nuevas monedas desde el año 270/271.

Tetradracma de Vabalato - Alejandría 271 d.C. 

Las primeras monedas del reino palmireno


Entre los tipos acuñados en Antioquía es particularmente interesante el que cuenta con retratos en ambas caras, algo poco habitual en las acuñaciones romanas. Muestra a Aureliano de un lado y a Vabalato del otro. El lado con Aureliano es probablemente el anverso, a pesar de la marca oficina debajo de él. El emperador es representado con la corona radiada que identifica la denominación como un "Antoniniano”. La leyenda reza IMP (erator) C (aesar) AVRELIANVS AVG (ustus). En el reverso, Vabalato es representado como un adolescente. Lleva una corona de laureles y es acompañado por la leyenda VABALATHVS VCR IM DR.

El significado exacto de las abreviaturas de esta última leyenda es muy debatido entre los especialistas, pero la solución más aceptada es Vir clarissimus Romanorum Imperator Romanorum Dux, es decir: varón ilustre (que señala la pertenencia al orden senatorial),  general de los romanos, duque de los romanos. Queda claro que Zenobia reconocía la superioridad nominal de Aureliano, pero eso no sería suficiente para conformar al emperador.

Las monedas acuñadas en Alejandría contienen un mensaje algo más osado. Se trata de tetradracmas del tipo tradicional local, que se fechaban por el año de reinado del emperador. La leyenda identifica que se trata del primer año del reinado de Aureliano, pero del cuarto de Vabalato(!) La leyenda del anverso es "AVT KLD AVRHLIANOC CEB". Las leyenda de reverso son "OIAC BACI VABALLAQOC AQHN" o "OIAC VABALLAQOC AQHNO YA ... CRW".

Sigue leyendo la segunda parte de esta entrada.