viernes, 15 de mayo de 2009

“El oro del juramento” - Historia de la moneda romana 5° parte



Estatero "oro del juramento" - Crawford 28/1

La crisis militar de los primeros años de guerra contra Cartago

La Segunda Guerra Púnica representó la prueba más dura en el proceso de expansión militar romana. Por dieciséis años (216-202 a.C.), romanos y cartagenises se enfrentaron a todo o nada por la hegemonía en el mundo mediterráneo. La genialidad táctica y el inspirado liderazgo de Aníbal Barca colocaron a Roma al borde de la derrota. El brillante y osado cruce de los alpes y las geniales victorias en las batallas de Ticino, Trebia y el lago Trasimeno le dieron a los cartagineses una importante ventaja y dejaron a los romanos en una situación crítica. El senado reaccionó ante la grave situación nombrando en el año 217 a.C. a Fabio Máximo como dictador, quien inició una guerra de desgaste evitando un enfrentamiento directo en una batalla campal contra Aníbal. Fabio logró estabilizar la situación, pero ello promovió, en contra de su opinión y consejo, un cambio de política para el año siguiente. En el 216 a.C. los romanos pusieron en pie el mayor contingente militar de su historia hasta ese momento, ¡16 legiones, con sus unidades auxiliares correspondientes, totalizando unos 80.000 hombres!

Medio estatero "oro del juramento" - Crawford 28/2


El costo de la guerra y las innovaciones monetarias


El Estado romano se vio forzado a utilizar todos los recursos a su alcance para financiar el enorme esfuerzo militar de estos años, debiéndose, incluso, recurrir a prestamos de los principales ciudadanos y de aliados como Hierón de Siracusa. La crisis en las finanzas públicas ocasionada por los gastos militares se vio reflejada en una serie de devaluaciones, es decir, una serie de reducciones en el peso del aes grave, que llevarían finalmente al abandono del mismo como unidad central del sistema monetario -como veremos en una próxima entrega de esta serie-. Otra importante novedad, relacionada con este contexto, fue la acuñación de las primeras monedas romanas de oro, con la finalidad, indudablemente, de pagar a los tropas reunidas para las inminentes campañas. Las mismas se conocen, por el peculiar motivo de su reverso, como el “oro del juramento”. Se trata de una obra maestra de la propaganda política. Las bifronte cabeza del anverso es frecuentemente descrita como una representación de Jano pero, como señala acertadamente Crawford, el hecho de que se trata de rostros jóvenes sin barba hace más probable una identificación con los Dioscuros. El reverso muestra la escena del juramento de dos soldados, quienes colocan la punta de sus espadas sobre un cerdo sostenido por un tercer hombre en cuclillas. El hombre de la izquierda, barbado y sin armadura, representa a un aliado itálico, mientras que el de la derecha, sin barba y con armadura, es un soldado romano. El mensaje es claro, Roma le señala a sus aliados que la guerra contra Aníbal es un esfuerzo compartido. Se acuñaron dos piezas con el mismo motivo pero en diferentes denominaciones, un estatero de casi 7 gramos y un medio estatero de algo menos de 4 gramos. Imágenes de ambos tipos acompañan esta entrada.


Catástrofe y recuperación


Pese a los ingentes esfuerzos del Estado romano, la campaña del 216 a.C. representó el punto más crítico en la historia militar de Roma. La batalla de Cannas, peleada ese año, constituyó un punto de inflexión en la Segunda Guerra Púnica, fue la mayor victoria del brillante general cartaginés Aníbal Barca y una de las peores derrotas de las legiones romanas en toda su historia. A pesar de su inferioridad numérica, los cartagineses llevaron a cabo un genial movimiento envolvente. Los soldados romanos, atacados desde todos los frentes, fueron aniquilados en una matanza hasta entonces sin precedentes. La república lograría, sin embargo, reponerse de esta catástrofe y, eventualmente, ganar la guerra. Algunos años más tarde, cuando las perspectivas romanas ya comenzaban a parecer más favorables, se acuñó otra pieza de oro, esta vez con un valor asociado al sistema monetario romano, 60 asses. En el anverso vemos el rostro guerrero de Marte con un yelmo corintio y en el reverso un imponente águila con las alas desplegadas posada sobre el rayo de Júpiter. El mensaje aquí es de confianza en la victoria.


Moneda de oro - 60 asses - 211 a.C. aprox

Entradas previas de la serie "Historia de la moneda romana"