sábado, 17 de octubre de 2009

Una imitación “bárbara” – una copia de un As de Juliano el Apóstata


El emperador Juliano II es más conocido hoy con el nombre de Juliano el Apóstata, que hace referencia a su intento de restaurar el paganismo grecorromano como religión oficial. El cristianismo había sido reconocido por Constantino el grande, tío de Juliano, como fe imperial y se había expandido en forma considerable. El intento fracasaría, y Juliano sería el último emperador en rendir homenaje a los dioses tradicionales.



Poco después de su ascensión al trono, Juliano comenzó a promover públicamente los cultos antiguos, y a participar personalmente en sus rituales y sacrificios. Esta política religiosa se reflejaba, por supuesto, en sus acuñaciones. Uno de los ejemplos más conocidos es el As cuya imagen encabeza esta entrada. En el anverso, el emperador aparece representado -como en todas sus monedas- con una tupida barba, siguiendo la tradición de la filosofía neoplatónica. El toro en el reverso está relacionado, entre otros significados, con los sacrificios, tan importantes en el ritual pagano.



Los asses de Juliano alcanzaron una amplia difusión y fueron profusamente imitados por los pueblos germánicos más allá de las fronteras del imperio. Incluyo en esta entrada las imágenes de una copia especialmente interesante. La factura es rústica, pero no está exenta de habilidad artística, el busto del emperador parece, de hecho, casi un retrato impresionista. El artista bárbaro no podía, sin embargo, comprender el latín, por lo que la leyenda del original se transforma, bajo sus manos, en una ininteligible serie de trazos.

domingo, 11 de octubre de 2009

Una moneda con forma de Delfín


moneda de Olbia con forma de delfín
Este pequeño delfín de bronce es un ejemplo muy interesante de transición entre la moneda estandarizada y el lingote de bronce. Fue producido en la ciudad de Olbia, una antigua colonia griega en las costas del Mar Negro, ubicada en lo que es hoy en día el sur de Ucrania. Los delfines eran muy frecuentes en estas aguas. Les gustaba acompañar a los buques por largas distancias, por lo que se convirtieron en símbolos del transporte marítimo y el comercio. Es interesante y poco usual que el Olbia adoptara una pieza de fundición con la forma de un delfín en lugar de las tradicionales acuñaciones redondas utilizadas por sus vecinos y, de hecho, por todo el mundo griego.
Moneda de Olbia con forma de delfín
Su peso es de 4,23 gramos, que corresponde a la norma del dracma ateniense. La inscripción en el reverso, APIXO, da el nombre de la autoridad emisora, y es esta declaración la que convierte al lingote en una moneda. Olbia utilizó los delfines como moneda entre los siglos V y III a.C., cuando fueron remplazadas por piezas más convencionales. La mayoría de los ejemplares conocidos son bastante burdos, pero los mejores se caracterizan por una terminación de calidad y detalles precisos, en éstos se representa la aleta dorsal y los ojos, así como una aleta a lo largo del cuerpo.

sábado, 3 de octubre de 2009

Historia de la moneda romana – 8º parte – La evolución del denario en la primera mitad del siglo II a.C.

Denario anónimo - Crawford 176

Anverso: Cabeza de Roma

Reverso: dioscuros


Durante los años siguientes a su introducción, los denarios se acuñaron con motivos uniformes. En el anverso la cabeza de Roma con un yelmo y en el reverso los Dioscuros, es decir, los gemelos divinos Castos y Pólux. Ellos aparecen representados a caballo con una estrella por encima de cada una de sus cabezas. Detrás de la cabeza de Roma se encuentra siempre una marca (X) indicando el valor de la pieza en asses, es decir, diez. Como ya se señaló en la entrada anterior de la serie, las monedas de este período temprano son anónimas, con el tiempo se comenzó a agregar las iniciales de los funcionarios responsables de cada acuñación u otros símbolos que permiten identificarlo. Más tarde, figurarán sus nombres completos.


Denario de Furio Purpurio - Crawford 187

Anverso: Cabeza de Roma

Reverso: Luna en una biga


Después de aproximadamente 40 años de denarios con los Dioscuros en el reverso, comienzan a acuñarse piezas con otros motivos. El motivo más común es un carro conducido por un dios. Diana, Luna y Victoria serán las más utilizadas en este período temprano. En ocasiones, los carros aparecen tirados por dos caballos (se trata, entonces, de una biga) o por cuatro (una cuadriga). Los reversos muestran más variedad, pero la cabeza de Roma seguirá monopolizando los anversos hasta la década del 140 a.C. A partir de ese momento, se encuentran algunas piezas que la remplazan por otras divinidades, como Apolo o Juno.


Denario de Cn. Gellio - Crawford 232 (138 a.C.)

Anverso: Cabeza de Roma

Anverso: Marte y Nerio en una cuadriga


A pesar de que el protagonismo de los funcionarios responsables va creciendo, los denarios de la primera mitad del siglo II a.C. constituyen un claro ejemplo de acuñaciones cívicas, en las que los símbolos comunes del Estado ocupan el lugar protagónico. A partir de la segunda mitad del siglo II a.C., los motivos colectivos comenzarán a ser desplazados por otros que hacen alusión principalmente al linaje aristocrático del funcionario responsable, como veremos en la próxima entrada de esta serie.


Entradas previas de la serie "Historia de la moneda romana"

1 – Aes rude y aes signatum

2 – Moneda de bronce romano - campana

3 – Los didracmas de plata

4 – Aes Grave

5 - El "oro del juramento"

6 - La introducción del denario

7- Los tresviri monetales