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sábado, 5 de enero de 2019

El coliseo y el coloso de Nerón en un medallón de Gordiano III

Meallón de Gordiano III con representación del Coliseo
Medallón de Gordiano III c. 240 d.C.


Desde su inauguración en el año 80 d.C., el coliseo se convirtió en el hito arquitectónico central de la antigua Roma. Los emperadores le asignaron a este edificio una enorme importancia, pes cumplía una función vital: garantizaba el entretenimiento de los habitantes de la capital.

La importancia del coliseo puede reconocerse en que pertenece al reducido grupo de edificios públicos que los emperadores incluirían en sus monedas. Tito fue el primero en representarlo en una serie especial de sestercios celebrando su puesta en funcionamiento en el año 80.

El coliseo queda fuera de servicio


En el año 217 d.C., el coliseo fue severamente dañado por un rayo y quedó fuera de servicio. Los trabajos para ponerlo nuevamente en funcionamiento demandarían muchos años.

 En el 223 d.C., tras cinco años de trabajo, las reparaciones se encontraban lo suficientemente avanzadas como para que el edificio pudiera albergar espectáculos otra vez. El emperador reinante en ese momento, Alejandro Severo, celebró la ocasión incluyendo representaciones del coliseo en áureos y sestercios.


Gordiano III celebra la restauración completa del Coliseo


Los trabajos en el coliseo recién terminarían, sin embargo, alrededor del año 240 d.C. (demandaron casi un cuarto de siglo en total!). Una vez más, el emperador que se encontraba en el trono en ese momento, Gordiano III, utilizó las acuñaciones para celebrar un logro de gran importancia política.

En este caso, Gordiano hizo acuñar un medallón de bronce con un diámetro algo mayor al de un sestercio, lo que permitió representar una escena más detallada que en las monedas con el coliseo de sus predecesores.

Una representación muy detallada


En el anverso, vemos el busto laureado y drapeado del emperador hacia la izquierda, con lanza y escudo. En este último aparece representado a su vez el mismo Gordiano como jinete aplastando a un enemigo. La escena es acompañada por la leyenda IMP GORDIANVS PIVS FELIX AVG.

Análisis de la escena en el reverso del medallón de Gordiano III

En el reverso encontramos, a su vez, una imponente vista aérea del coliseo y sus alrededores. La perspectiva está distorsionada y nos permite observar a la vez tanto el frente del coliseo como la arena de lucha. Las gradas están llenas de público observando el combate entre un elefante (con su conductor sobre el lomo) y otra bestia que puede ser un toro. El centro de la tribuna es ocupado por el emperador en su trono, representado en un tamaño desproporcionadamente grande.

A la derecha del coliseo vemos la entrada monumental del edificio y a la izquierda a la meta sudans y a la estatua monumental construido por Nerón que representaba al dios del sol a su imagen y semejanza. Tenía más de 30 mts. de altura y lo mostraba desnudo, con corona de rayos y sosteniendo un timón apoyado sobre un orbe como metáfora del dominio universal.

coloso de Nerón
Reconstrucción de la estatua colosal de Nerón como el dios sol que dio su nombre al coliseo

Esta rica y detallada escena es acompañada por la leyenda MVNIFICENTIA GORDIANI AVG que hace referencia a que es la generosidad del emperador la que permite al pueblo romano gozar de estos fantásticos espectáculos.

Estos medallones de Gordiano fueron acuñados en un número reducido y son hoy muy raros, por lo que pueden alcanzar valores muy elevados.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Las monedas de Alejandro Severo con el coliseo

áureo de Alejandro Severo- Coliseo
Áureo de Alejandro Severo con representación del Coliseo en su reverso - 222 - 223 d.C.


El coliseo fuera de servicio


Si hay un edificio que en el imaginario moderno simboliza la grandeza del Imperio Romano, sin duda, este es el coliseo. Por ello su imagen es uno de los motivos más buscados en todo tipo de souvenirs por los turistas que visitan la ciudad eterna.

El coliseo ya tenía una importancia semejante es sus años de gloria, cuando era la pieza central del sistema de entretenimiento de la población de Roma. Por eso, cuando en el año 217 d.C., durante el breve reinado de un emperador llamado Macrino, el edificio fue golpeado por un rayo y sufrió un incendio que lo dejó fuera de servicio, la situación podía desencadenar una crisis política.

Los trabajos de reconstrucción fueron iniciados durante el reinado de Heliogábalo (el sucesor de Macrino) pero fue sólo en el de Alejandro Severo (para los años 222-223 d.C.) que los mismos habían avanzado lo suficiente como para que el edificio volviera a utilizarse para entretener a los habitantes de la capital.


Una serie de monedas conmemorando la reapertura


La reapertura del Coliseo era un logro del que cualquier emperador podía presumir. Con fines propagandísticos se acuñó entonces una serie de monedas representando al coliseo en funcionamiento.


Medallón de Bronce - Alejandro Severo - Coliseo
Sestercio o Medallón de Alejandro Severo con representación del Coliseo en su reverso - 222 - 223 d.C.

Debe haber sido una emisión pequeña, sólo destinada a los habitantes de Roma, pues muy pocos ejemplares han llegado hasta nosotros. Sólo se conocen dos áureos y unos pocos sestercios, que algunos autores consideran más propiamente como medallones por su rareza.

En ambos tipos de acuñaciones vemos al coliseo representado con gran lujo de detalle.

En el áureo los tres primeros pisos tienen arcadas con estatuas. El cuarto tiene sólo ventanas y de él se elevan los soportes de los toldos que protegían a los espectadores del sol. A la izquierda se ve también un altar con una estatua, y a la derecha una columna, que representa quizás el templo de Júpiter Víctor.


sestercio de Alejandro Severo con el coliseo

En los medallones, la representación tiene algunas pequeñas diferencias. No hay estatuas en las arcadas inferiores del coliseo. A la izquierda del coliseo puede verse, además, a la meta sudans, y al emperador realizando un sacrificio, motivos que no aparecen en los áureos, mientras que a la derecha se reconoce otro edificio además del templo de Júpiter Víctor.

Por su gran rareza e interés, estás monedas alcanzan valores muy elevados cada vez que una de ellas llega a subasta, lo que no sucede con frecuencia.

domingo, 1 de julio de 2018

¿Cuánto vale un sestercio con el Coliseo?




Los sestercios de Tito y Domiciano con una vista a vuelo de pájaro del Coliseo romano colmado de espectadores se encuentran, sin duda, entre las monedas más atractivas e interesantes acuñadas durante el Imperio Romano. La imagen del conocido anfiteatro que todavía hoy es uno de los principales emblemas de la ciudad eterna es un imán que atrae la atención tanto del coleccionista como del público en general. Verla y desearla parecen ser lo mismo.


Como se trata de piezas que fueron acuñadas en emisiones relativamente reducidas por breves períodos de tiempo, muy pocos ejemplares han llegado hasta nosotros. De hecho, menos de 50. Además, la mayoría de ellos se encuentra ya desde hace mucho en las colecciones de algunos de los principales museos y gabinetes numismáticos del mundo. Los pocos que quedan en manos de coleccionistas privados aparecen ofrecidos en las subastas más importantes y son siempre noticia, por su atractivo histórico y también por las grandes sumas que deben desembolsar los afortunados compradores.



El ejemplar cuya imagen encabeza esta entrada, por ejemplo, fue subastado en febrero de 2017 por 470.000 dólares! Su valor se explica porque es uno de los mejor conservados que existen. Un ejemplar con mayor desgaste ilustrado sobre este párrafo alcanzó unos 100.000 dólares en mayo de 2017. Es claro que estos sestercios están fuera del alcance de la gran mayoría de los coleccionistas.


Una alternativa atractiva para quienes no disponen de esas cifras para destinar a sus colecciones son los paduanos, sestercios de fantasía producidos en el renacimiento justamente para aquellos coleccionistas de la época que no obtenían un original. El ejemplar sobre este párrafo es uno de los más bellos con una representación coliseo y fue subastado por 900 dólares. Para quienes eso también parezca demasiado es posible conseguir replicas modernas de diversa calidad por muy poco dinero.

He escrito más sobre los sestercios con el coliseo es estas entradas





También sobre los paduanos




jueves, 23 de febrero de 2017

Espectacular valor para un sestercio de Tito con el coliseo

Sestercio de Tito con el coliseo

La casa numismática inglesa Dix Noonan Webb subastó una espectacular colección de monedas romanas de bronce el pasado 15 de febrero. La estrella fue un espectacular ejemplar de los famosos sestercios de Tito representando el Coliseo que había sido adquirido en 1939 y se había mantenido desde entonces en manos de este coleccionista y sus herederos.

Se estimaba que esta fantástica pieza alcanzara un valor de entre 60.000 y 80.000 libras esterlinas (74.400-99.200 dólares), pues un ejemplar de algo menor calidad había sido subastado por 80.000 francos suizos en 2015 (NAC Auction 86, lote 182), pero, tras una intensa puja, un coleccionista europeo anónimo estuvo dispuesto a pagar mucho más para transformarse en su nuevo dueño: 372.000 libras esterlinas (461.280 dólares) y ello sin incluir las comisiones al comprador.

Se cree que existen unos diez ejemplares del sestercio de Tito que representa al Coliseo. Siete de ellos se encuentran en poder de museos y otras colecciones institucionales, mientras que sólo tres se encuentran en manos privadas. El ejemplar subastado es probablemente el mejor que existe por lo que había mucho interés. 

El coliseo es una de las obras arquitectónicas más famosas de la Antigüedad y en esta moneda lo vemos representado en el anverso con gran detalle. Las representaciones arquitectónicas en monedas romanas eran normalmente bidimensionales, pero estos sestercios rompen con esa tradición y, con una perspectiva imposible pero efectiva, nos permiten ver de frente los cuatro niveles del edificio y también el interior con sus tribunas repletas de público. En el reverso vemos, de manera inusual para una moneda romana, al emperador Tito representado de cuerpo completo sentado sobre una silla curul y rodeado de armas y otros objetos que simbolizan sus triunfos militares (puedes leer más sobre estas increíblesmonedas aquí).

martes, 21 de enero de 2014

Giovanni da Cavino y los paduanos 3° parte -Valor actual de los paduanos

Paduano de Giovanni Cavino. Anverso: Busto de Faustina la menor. Reverso: emperatriz realizando sacrificios frente al templo de Vesta, Subastado en 2011 por aprox. 67.000 USD.

Tras haber dedicado una primera entrada a la vida y obra de Giovanni da Cavino y una segunda a los métodos de producción utilizados en su taller, quería terminar esta serie de entradas sobre los paduanos comentando brevemente sobre el valor actual de estas fantásticas piezas.

Lo primero que hay que señalar, es que los sestercios producidos en el taller de Cavino, lejos de ser considerados como simples imitaciones, son piezas raras y valiosas por mérito propio que atraen tanto a los coleccionistas interesados en las medallas del Renacimiento italiano como a aquellos que se especializan en monedas romanas.


El valor de los sestercios paduanos


Paduano de Giovanni Cavino. Sestercio con busto de Vespasiano y Coliseo en el reverso. Subastado en 2011 por 925 USD.

El interés de los coleccionistas por las piezas de Cavino ha ido creciendo gradualmente con el paso del tiempo y, por lo tanto, también su valor. 

Los ejemplares acuñados por el propio Cavino son muy raros y codiciados y se los ve con menor frecuencia en subastas, siendo la gran mayoría ejemplares fundidos. El valor de estos últimos varía muy fuertemente, siendo más alto el de los ejemplares que pueden conectarse con Cavino y mucho menor el de los productos tardíos de su taller o el de las copias hechas por otros. El valor también depende, por supuesto, del interés de los motivos representados y del estado general de la pieza. En los últimos años he visto  sestercios paduanos subastados por sumas que oscilan entre poco menos de 100 y los 3.000 dólares o más. 

Excepcional es el caso de un medallón acuñado en oro que reproduce el anverso de un sestercio de Faustina y el reverso de algunos de sus asses y dupondios (su imagen encabeza esta entrada). Fue subastado en 2011 por casi 70.000 dólares! Esta misma pieza fue producida en bronce, y este ejemplar en oro debe haber sido elaborado para un cliente muy especial. El desgaste que presenta es llamativo y hace pensar que alguien puede haber deseado hacerlo pasar por un medallón antiguo.

Medalla de Giovanni Cavino en plomo. Anverso con retratos de Cavino y Bassano y reverso con retrato de Benavides. Subastado en 2013 por aprox. 1200 USD.

El valor de las medallas de Cavino


Con las medallas sucede lo mismo que con los sestercios paduanos, los ejemplares acuñados son por lo general mucho más raros y valiosos. Sus valores también oscilan considerablemente desde unos pocos cientos de dólares hasta, en casos específicos, cerca de los 5.000 o, incluso, los 10.000 dólares. Ello se explica, porque su rareza es generalmente mucho mayor. A diferencia de las imitaciones de sestercios antiguos, que se produjeron en números importantes para venderlas a un público general, las medallas se acuñaban en emisiones reducidas para el uso de las personas que hicieron el encargo.


martes, 31 de diciembre de 2013

Harlan J. Berk sobre las monedas más destacadas de la subasta Gemini XI del 12 de enero de 2014




La Convención numismática de Nueva York es, sin duda, uno de los eventos más importantes del mundo en lo que al coleccionismo de monedas se refiere. La convención siempre es acompañada de subastas muy importantes (este año, entre otras, la de la colección Aurora de monedas romanas de oro, subastada por Badwin’s), sobre todo, la Gemini. 

Uno de los principales organizadores de la Gemini es Harlan J. Berk, a quien podemos ver en este vídeo presentando en sus propias manos y comentando algunas de las monedas más impactantes de la próxima subasta, incluyendo un prutah de Mattathias Antigonus, un dodecadracma de los derrones y un sestercio de Tito con el Coliseo. El vídeo es de Coinweek y está en inglés. Aun para los que no entiendan el idioma vale la pena verlo para apreciar las monedas.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Los sestercios de Tito con el Coliseo, ¿monedas o pequeños medallones conmemorativos?



En mi última entrada, os presentaba una de las piezas más interesantes de la producción monetaria romana, los sestercios de Tito con la representacióndel Coliseo, pero dejé de lado un punto central que quiero tratar ahora. Las peculiares características de esta serie siempre han llamado la atención de los especialistas. En un artículo publicado en la Numismatic Chronicle en el año 2006, Nathan Elkins propuso una interesante explicación sobre los objetivos con que estas piezas habrían sido acuñadas.

Los sestercios de Tito con el Coliseo son hoy muy raros, particularmente en buen estado de conservación. Se han identificado cinco cuños de anverso y se conoce la existencia de tan sólo unos 50 ejemplares, la mayoría de ellos en colecciones públicas importantes. Hace algunos años tuve la suerte de poder inspeccionar uno personalmente en la colección del museo de la Universidad de Tübingen.

A partir del estudio de los 5 cuños de anverso y los 8 de reverso conocidos, Nathan Elkins ha podido calcular que el número total de sestercios de esta serie emitidos debe haber sido considerablemente inferior a los 100.000, una cifra demasiado baja como para pensar que fueron producidos para ser utilizados como moneda circulante. Experimentos han determinado que un cuño de anverso podía utilizarse para producir un máximo de unas 30.000 monedas de plata y muchas menos en el caso de monedas de bronce, por su mayor dureza.

Muy convincentemente, Elkins propone, entonces, que estos sestercios habrían sido acuñados en un número relativamente reducido para ser distribuidos como largueza imperial entre los espectadores asistentes los juegos de inauguración del coliseo. Antes que monedas, se habría tratado, más bien, de pequeños medallones conmemorativos. Un pequeño presente del emperador a su pueblo para conmemorar el presente mayor, el anfiteatro mismo. La tesis de Elkins serviría para explicar el reducido peso de estas monedas.

martes, 30 de octubre de 2012

Los sestercios de Tito con el coliseo



El Coliseo es hoy en día una de las construcciones más famosas del mundo. Fue iniciado por Vespasiano en el año 72 d.C. en los terrenos que el emperador Nerón había utilizado para el parque de su enorme palacio, conocido como la “casa de oro” (domus aurea). Vespasiano no llegaría a verlo culminado (falleció en el 79 d.C.), fue su hijo, Tito, quien lo inauguró en el año 80 d.C. con fastuosos juegos. Para celebrar el evento, se acuñó entre los años 80 y 81 una serie de sestercios de oricalco con características muy especiales que representaban en forma precisa el edificio terminado.

La primera característica llamativa de estos sestercios es el hecho de que no cuentan con el típico busto del soberano que ocupaba el anverso de prácticamente todas las monedas de la época imperial. Por el contrario, en una cara vemos al Coliseo (flanqueado en algunos ejemplares por un edificio y la fuente conocida como “meta sudans” y en otros por las letras S C) y en la opuesta al emperador Tito sentado en un silla curul y rodeado por armas y otros símbolos de sus triunfos militares. Otra peculiaridad es su pequeño tamaño, muy por debajo del promedio para los sestercios de la época.

La ausencia del busto imperial generó un cierto debate entre los especialistas sobre qué lado era el anverso y cual el reverso de esta moneda, pero estudios recientes muestran que la cara que lleva al Coliseo es siempre ligeramente convexa, lo que indica que éste era el lado del yunque o troquel de anverso, y que el que representa a Tito sentado era el reverso.
 Reconstrucción del Coliseo

El nivel de detalle del anverso es notable y demuestra el esfuerzo llevado a cabo por el grabador del cuño por obtener una representación realista del Coliseo. Las representaciones arquitectónicas en monedas romanas eran normalmente bidimensionales, pero estos sestercios rompen con esa tradición y, con una perspectiva imposible pero efectiva, nos permiten ver de frente los cuatro niveles del edificio (el primero con cinco arcos vacíos, y el segundo con seis, el tercero con siete arcos que contienen estatuas, y el cuarto, con siete compartimentos rectangulares que contenían esferas y rectángulos) y también asomarnos hacia el interior con sus tribunas repletas de público separadas claramente por escaleras. En el centro de la tribuna puede distinguirse lo que probablemente era una especie de palco para el emperador. El campo del anverso es totalmente cubierto por la representación del Coliseo y carece de leyenda, que aparece, por el contrario, en el reverso IMP T CAES VESP AVG PM TR PPP COS VIII y permite datar la emisión entre los años 80 y 81 d.C.

La singular belleza, rareza e interés histórico de estos sestercios ha hecho que se encuentren entre las monedas romanas más codiciadas por los coleccionistas. El ejemplar ilustrado es uno de los mejores conocidos, fue subastado el año pasado por Ars Classica y alcanzó un valor superior a los 400.000 dólares. A pesar de su importancia, el Coliseo fue representado sólo en pocas ocasiones en monedas romanas. Además de los sestercios de Tito y Domiciano, su imagen se encuentra en una serie de monedas de Alejandro Severo y en medallones de Gordiano III.

viernes, 18 de marzo de 2011

Un espectacular sestercio en la próxima subasta de Ars Classica

La gran casa numismática Ars classica realizará los próximos 4 y 5 de abril una espectacular subasta de monedas griegas, romanas y bizantinas en su sede de Zürich. La subasta incluye una gran selección de piezas que se destacan por su calidad y rareza, tal como nos tiene acostumbrados esta casa suiza. De la rica oferta me gustaría destacar una moneda que considero de especial interés histórico: un fantástico sestercio del emperador Tito acuñado alrededor del año 80 d.C. y que presenta en su anverso al coliseo con todo lujo de detalles, como puede apreciarse en la imagen que encabeza esta entrada.

Un poco de historia

El coliseo es hoy en día una de las construcciones humanas más famosas del mundo y uno de los edificios más antiguos en seguir todavía en pie. Su construcción fue iniciada por Vespasiano en el año 72 d.C. en terrenos que el emperador Nerón había utilizado para el parque de su enorme palacio, la “casa de oro” (domus aurea). Originalmente, había sido una zona densamente poblada, pero Nerón se había apropiado de ella tras quedar desocupada por la destrucción causada por el famoso incendio del año 64. El parque contenía un lago artificial, que Vespasiano hizo rellenar para construir el anfiteatro. La obra fue una inteligente maniobra política. Lo que Nerón había pretendido usar para su beneficio personal, era ahora devuelto por Vespasiano al pueblo de Roma. La construcción era, además, una fuente de trabajo y, por lo tanto, de ingresos para los plebeyos de la ciudad. Vespasiano no llegó a ver culminado su proyecto, falleciendo en el 79 d.C. Fue su hijo, Tito, quien celebró una fastuosa inauguración en el año 80 d.C. Las festividades duraron meses y más de 9.000 bestias fallecieron en la arena. 

Propagando la generosidad del emperador

Semejante construcción y semejante evento debían ser anunciados a todos los habitantes del imperio y las monedas, como el sestercio que nos ocupa, eran el medio para hacer llegar la novedad a todos los rincones del orbe romano.

En el anverso vemos al coliseo con sus tribunas repletas de público. En la parte superior pueden reconocerse los toldos plegados que se utilizaban para proteger a los espectadores del fuerte sol italiano. Los cuatro niveles del edificio están claramente representados, y puede reconocerse que cada una de las arcadas del segundo y tercer nivel está decorada con una estatua. En el reverso podemos ver al emperador sentado en una silla curul con armas rendidas a sus pies. El mensaje general es claro: quien vea la moneda podrá apreciar el magnífico regalo recibido por el pueblo de Roma y saber quién fue su autor. 

domingo, 1 de febrero de 2009

La moneda romana más valiosa del mundo

Anverso:
Busto del emperador con corona de laureles
Leyenda: IMP(erator) C(aesar) M(arcus) AVR(urelis) SEV(everus) ALEXAND(er) AVG(augustus)

Reverso:
Coliseo
Leyenda: P(ontifex) M(aximus) TR(ibunicia) P(otestate) II COS P(ater) P(atriae)


La subasta

El 26 de mayo de 2008 la casa de subastas numismáticas de Ira y Larry Goldberg puso a la venta una de las colecciones privadas más espectaculares de monedas antiguas y modernas del mundo, conocida como “The Millenia Collection”. La casa obtuvo más de 23.000.000 de dólares, estableciendo un record para subastas numismáticas. Esta cifra se explica por la variedad, calidad y rareza de los más de 5.000 lotes ofrecidos. Entre ellos, más de 150 monedas griegas y romanas de gran valor, la mayoría de oro, todas en estado excepcional de conservación. Pero hubo una pieza que acaparó toda la atención, un áureo del emperador Alejandro Severo, representando en su reverso al coliseo, acuñado en el año 223 d.C. La misma alcanzó la suma de 800.000 U$S (sin incluir los 150.000 U$S que el comprador tuvo que pagar de comisión a los subastadores), convirtiéndose en la moneda romana más valiosa de la historia.

¿Por qué se alcanzó un valor tan alto?

La moneda es excepcional por varios motivos. En primer lugar, por su extrema rareza. Sólo se conocen dos ejemplares de la misma. El otro se encuentra en poder de un coleccionista suizo. En segundo lugar, por su grado de conservación. Una empresa especializada en la calificación del estado de monedas (Numismatic Guaranty Corporation - NGC) la clasificó como casi sin circular (AU) (sobre la evaluación del grado de conservación de una moneda véase mi post anterior). En tercer lugar, porque muestra al coliseo, un motivo muy interesante para los coleccionistas. El edificio es representado en gran detalle: tiene cuatro pisos, los tres primeros con arcadas que contienen una estatua cada una. El cuarto tiene sólo ventanas y de él se elevan los mástiles o soportes que servía para extender los toldos con que se protegía a los espectadores del fuerte sol de la ciudad, especialmente en verano. A la izquierda se reconoce, además, un altar con una estatua, y a la derecha una columna, que representa probablemente una sección de un edificio, quizás el templo de Júpiter Victor. Más allá de estos factores que explican su valor, el resultado superó todas las expectativas, pues la casa de subastas había fijado para la misma un estimado de entre 150.000 y 170.000 U$S.

Una atractiva historia

Alejandro Severo

La historia detrás de la acuñación es especialmente interesante. En el año 217 a.C., durante el reinado del usurpador Macrino, el Coliseo fue golpeado por un rayo y dañado tan severamente que no pudo seguirse utilizando. El hecho fue interpretado por los romanos como un mal augurio para este emperador, que había accedido recientemente al trono tras el asesinato de su predecesor, Caracalla. La profecía se cumplió pronto, pues Macrino fue asesinado tras haber reinado tan sólo 14 meses. La dinastía de su predecesor volvió al poder con Heliogábalo, en cuyo breve y conflictivo reinado no pudo completarse la restauración del anfiteatro. La misma fue terminada en el, más pacífico, reinado de Alejandro Severo (222 – 233 d.C.) y explotada para fines propagandísticos. Una serie de monedas de diferentes denominaciones fue acuñada para conmemorar el evento y de ella procede el áureo subastado.