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viernes, 21 de diciembre de 2018

Grandes tesoros, monedas de excepcional belleza y valor, historia y mucho más. Lo mejor de Monedas Antiguas en el 2018


Es una costumbre que mantengo desde los inicios de este modesto blog, hacer al final de cada año un balance de lo escrito en esos doce meses y destacar aquellos textos que despertaron más interés entre los lectores. Esta vez el balance parece especialmente importante porque el blog cumplirá dentro de sólo unos pocos días 10 años!!!

En primer lugar tengo que mencionar a dos entradas sobre dos excepcionales tesoros de monedas antiguas que se encuentran entre los más grandes de la historia, 1) el excepcional tesoro de Komin, hallado en el actual territorio de Croacia, que contenía más de 300.000 monedas romanas! y 2) el tesoro de Brescello, un hallazgo excepcional de áureos romanos del que lamentablemente pocas monedas sobrevivieron.

Las entradas con contenido histórico siempre están entre las favoritas de los lectores. Este año tengo que destacar un 3) artículo sobre una solitaria moneda que corrigió la fecha de la erupción del Vesubio que destruyó Pompeya y una serie de entradas sobre las monedas del Alto Imperio Romano enfocadas en 4) Un sestercio de Tiberio, 5) las monedas Calígula, 6) Un sestercio de Galba y 7) Las monedas de Domiciano sobre los juegos seculares.

Las entradas sobre colecciones y subastas también tienen su espacio! Este año, los lectores quisieron saber sobre 8) La colección privada de monedas antiguas más valiosa del mundo y 9) La subasta de una excepcional moneda con el rostro del T. Quincio Flaminino.

Finalmente, recomiendo la lectura de una entrada que a mi juicio está entre las mejores del año, sobre 10) la historia y las monedas de la antigua Rodas.

No quiero terminar sin agradecer a todos los lectores por haber acompañado al blog durante este año!!!

lunes, 27 de agosto de 2018

Las hermosas monedas de Domiciano sobre los juegos seculares

Sestercio de Domiciano. 88 d.C. Reverso. Escena de entrega de ofrendas en el marco de los juegos seculares. Domiciano sentado en la plataforma baja con la inscripción FRVG AG, sosteniendo patera, frente a dos ciudadanos sosteniendo sus pateras; templo detrás. Leyenda: COS XIIII LVD SAEC A POP S C

Los juegos


En el año 88 d.C., el emperador romano Domiciano organizó la celebración de los juegos seculares (ludi saeculares), un tradicional festival religioso que implicaba diversos rituales y ceremonias que eran acompañados por espectáculos teatrales y juegos del circo. En teoría los ludi indicaban el final de un saeculum, un período de tiempo que podía interpretarse de diversas maneras como implicando 100 o 110 años, o la duración máxima de una vida humana.

Augusto había celebrado los ludi en el 17 a.C., transformando la ceremonia en un hito para señalar el comienzo de una era de paz y prosperidad bajo su gobierno. Claudio los celebró nuevamente en el 47 d.C. para conmemorar el 800° aniversario de la fundación de Roma. Domiciano los celebró en el 88 teniendo en cuenta el plazo de tiempo transcurrido desde la celebración de los juegos de Augusto, desechando considerar a los juegos de Claudio como un precedente.

Áureo de Domiciano 88 d.C. Anverso: Busto laureado del emperador hacia la derecha. Leyenda: DOMITIANVS AVGVSTVS GERMANICVS. Reverso: Heraldo de los juegos seculares (ludio) avanzando hacia la izquierza sosteniendo bastón y escudo. Leyenda: COS XIIII LVD SAEC FEC.


Un serie de monedas alusivas


En paralelo al evento, la ceca de Roma emitió una serie especial de monedas con reversos alusivos a los ludi y sus principales rituales en todas las denominaciones, que interrumpió la repetición de los tipos habituales que se habían acuñado y se seguirían acuñando durante todo el reinado de Domiciano, centrados en torno a Minerva, Fortuna, Virtus, etc. Los reversos vienen acompañados de la leyenda LVD(os) SAEC(ulares) FEC(it) en diversas variantes (RIC 2, 595-628).

Una serie tan amplia de tipos de reverso en referencia a un acontecimiento contemporáneo era una novedad sin precedentes en la tradición monetaria romana que merece especial atención. Se trata de un total de 15 tipos de reverso divididos entre áureos, denarios, un quinario de plata, sestercios, dupondios y asses.

Algunos de los reversos más importantes de la serie de monedas acuñadas por Domiciano en referencia a los juegos seculares, que muestran al emperador interactuando con los ciudadanos de Roma en los diferentes rituales llevados a cabo durante los ludi.


Como ha demostrado M. Grunow Sobocinski, los reversos alusivos a los ludi componen un programa completo destinado a cubrir múltiples aspectos de la celebración con tipos diferentes orientados probablemente a audiencias específicas. En su opinión, las imágenes de cada denominación parecen tener su propio tema general y tipo arquitectónico.

El oro y la plata repiten la iconografía usada por Augusto en sus monedas para ilustrar sus propios Ludi Saeculares: el cippus y el ludio. Estos tipos simbólicos estaban dirigidos a una audiencia de los sectores más acomodados, los únicos que tal vez estuvieran en condiciones de decodificar la referencia a las monedas de Augusto.

Dupondio de Domiciano 88 d.C. Reverso: Heraldo sosteniendo escudo y bastón, de pie a la izquierda de columna inscripta LVD SAEC FEC; quemador de incienso a la derecha. Leyenda: COS XIIII LVD SAEC FEC S C.


Todos los tipos narrativos, por el contrario, están acuñados en bronce. Los sestertii muestran principalmente al emperador interactuando con los ciudadanos de Roma, generalmente frente a un templo de fachada y flanco de estilo tetragonal. Las monedas de bronce más pequeñas, los dupondios y los asses, por su parte, representan al emperador sacrificando a los dioses en nombre del pueblo romano. Grunow Sobocinsky señala acertadamente que estas monedas narrativas enfatizan el papel del emperador como líder y sumo sacerdote de los romanos.

Referencias


Melanie Grunow Sobocinski ,”Visualizing Ceremony: The Design and Audience of the Ludi Saeculares Coinage of Domitian”, American Journal of Archaeology, Vol. 110, No. 4 (Oct., 2006), pp. 581-602.

domingo, 1 de julio de 2018

¿Cuánto vale un sestercio con el Coliseo?




Los sestercios de Tito y Domiciano con una vista a vuelo de pájaro del Coliseo romano colmado de espectadores se encuentran, sin duda, entre las monedas más atractivas e interesantes acuñadas durante el Imperio Romano. La imagen del conocido anfiteatro que todavía hoy es uno de los principales emblemas de la ciudad eterna es un imán que atrae la atención tanto del coleccionista como del público en general. Verla y desearla parecen ser lo mismo.


Como se trata de piezas que fueron acuñadas en emisiones relativamente reducidas por breves períodos de tiempo, muy pocos ejemplares han llegado hasta nosotros. De hecho, menos de 50. Además, la mayoría de ellos se encuentra ya desde hace mucho en las colecciones de algunos de los principales museos y gabinetes numismáticos del mundo. Los pocos que quedan en manos de coleccionistas privados aparecen ofrecidos en las subastas más importantes y son siempre noticia, por su atractivo histórico y también por las grandes sumas que deben desembolsar los afortunados compradores.



El ejemplar cuya imagen encabeza esta entrada, por ejemplo, fue subastado en febrero de 2017 por 470.000 dólares! Su valor se explica porque es uno de los mejor conservados que existen. Un ejemplar con mayor desgaste ilustrado sobre este párrafo alcanzó unos 100.000 dólares en mayo de 2017. Es claro que estos sestercios están fuera del alcance de la gran mayoría de los coleccionistas.


Una alternativa atractiva para quienes no disponen de esas cifras para destinar a sus colecciones son los paduanos, sestercios de fantasía producidos en el renacimiento justamente para aquellos coleccionistas de la época que no obtenían un original. El ejemplar sobre este párrafo es uno de los más bellos con una representación coliseo y fue subastado por 900 dólares. Para quienes eso también parezca demasiado es posible conseguir replicas modernas de diversa calidad por muy poco dinero.

He escrito más sobre los sestercios con el coliseo es estas entradas





También sobre los paduanos




viernes, 29 de junio de 2018

Los medallones de Domiciano

Medallón de Domiciano
Domiciano. Múltiplo de plata de 8 denarios. 26 gr. Anverso: Busto de Domiciano hacia la derecha laureado y con égida. IMP CAES DOMIT AVG GERM P M TR POT V Reverso: Minerva sentada sosteniendo victoria y cetro. Reclinada sobre escudo con escena. Debajo barco con cautivo. IMP VIII COS XICENS POT PP. RIC 348.

Uno de los aspectos más atractivos de la producción monetaria del Imperio Romano durante el reinado de Domiciano (81-96 d.C.) fueron los medallones o múltiplos de oro y plata producidos en la ceca de Roma. Son especialmente interesantes porque preanuncian la creciente importancia de este tipo de acuñaciones pseudo-monetarias en el siglo II d.C. y también porque son piezas de gran belleza en las que el arte numismático romano se muestra en su máximo nivel.


Domiciano. Múltiplo de plata de 5 denarios. 17,11 gr. Busto laureado hacia la derecha IMP CAES DOMIT AVG GERM P M TR POT V Reverso: Germania sentada sobre escudo y lanza rota. IMP VIII COS XICENS POT PP. RIC 347


Conocemos hoy cinco medallones de Domiciano, que son hoy los únicos testigos de una producción que probablemente incluyó otros tipos que se han perdido. El primer0 (RIC 2, 347) es un medallón de plata equivalente a 5 denarios que presenta en su reverso el tipo de Germania sentada sobre un escudo con una lanza rota debajo, un motivo que también aparece en áureos y denarios de Domiciano. Se conserva actualmente en el Museo Británico.

El segundo medallón es un múltiplo de 8 denarios datado en el 85 d.C. (RIC 2, 348), también actualmente en el Museo Británico. En el reverso tiene una representación de Minerva, la deidad favorita de Domiciano, pero diferente a las que encontramos con frecuencia en las monedas de este emperador. Vemos a la diosa sentada sosteniendo una Victoria y un cetro y apoyando el brazo en un escudo. Debajo de ella vemos un barco y un cautivo. Sin duda, se trata de una alusión a las victorias del emperador contra los germanos.
Domiciano. Múltiplo de 8 áureos. Copia. Reverso: Busto de Domiciano hacia la derecha laureado y con égida.  IMP CAES DOMIT AVG GERM P M TR POT VII. Reverso: IMP XIIII COS XIII CENS PPP. RIC 575


El tercero era un medallón de 5 áureos acuñado en el 88 d.C. (RIC 2, 575) y que mostraba a Minerva de pie sobre una columna rostral. Esta fue una de las piezas robada de la colección del gabinete de medallas de París en 1831 en el mayor robo de monedas antiguas de la historia y lamentablemente fundida por los ladrones (una triste historia sobre la que he tratado en detalle en otra entrada). Por suerte se conserva una copia fundida (en la imagen sobre este párrafo) a partir de un molde de la original, que nos permite apreciar su aspecto en detalle.

Finalmente, encontramos dos múltiplos de 5 y 4 denarios (RIC 2, 729 y 731) que muestran a Minerva como tipo de reverso. En el primero la vemos de pie avanzando hacia la derecha y en el segundo, parada sobre una columna rostral.

Domiciano. Múltiplo de plata de 5 denarios. 17,11 gr. Busto laureado hacia la derecha IMP CAES DOMIT AVG GERM P M TR POT XI Reverso:  Minerva de pie sobre columna rostral sosteniendo lanza y escudo. IMP XXI COS XVI CENS PPP. RIC 731

Los medallones no eran monedas y es muy difícil pensar que hubieran servido para alguna función comercial práctica. ¿Para qué se los producía? No conocemos el propósito exacto, pero probablemente fueron entregadas como regalos a altos oficiales o funcionarios cercanos al emperador. He tratado este tema en más profundidad en otra entrada.


domingo, 24 de junio de 2018

Flavio César – un heredero olvidado de Domiciano

áureo de Domicia con su hijo sobre globo rodeado por siete estrallas
Áureo 7,74gr - Anverso: busto drapeado de Domicia a la derecha - DOMITIA AVGVSTA IMP DOMIT. Reverso: infante desnudo sobre globo rodeado de siete estrellas DIVVS CAESAR IMP DOMITIANI F. RIC 152

Domiciano fue el último emperador de la dinastía Flavia, tras su padre Vespasiano (69-79 d.C.) y su hermano Tito (79-81 d.C.). Su reinado fue largo (81-96 d.C.) y estuvo marcado por importantes hitos, como la celebración de un triunfo sobre los germanos en el 83 d.C. y de los juegos seculares en el 88 d.C.

Al momento de ascender al trono, Domiciano se encontraba casado con Domicia Longina, hija del gran general Domicio Corbulón, que se había distinguido combatiendo en Armenia durante el reinado de Nerón y había sido obligado a suicidarse en el 67 d.C. por las dudas del emperador sobre su lealtad. El matrimonio tenía un pequeño hijo, Flavio César, cuya fecha de nacimiento no conocemos con precisión, probablemente alrededor del año 80 d.C. o poco antes.


El niño falleció poco después de que Domiciano heredara el trono y el emperador se ocupó de que el senado lo incluyera entre los dioses. Para conmemorar el hecho, se acuñó una serie de hermosos y originales áureos y denarios que combinan en el anverso el retrato de Domiciano o de Domicia (con un peinado que recuerda al de las Agrippinas) y en el reverso una representación del pequeño sobre un globo del orbe y rodeado de siete estrellas. La leyenda del reverso destaca la condición de “divo” del infante “DIVVS CAESAR IMP DOMITIANI F”.

El motivo es único por su diseño en la historia de la moneda romana. Un atractivo homenaje para un fugaz heredero al trono que ha servido para rescatar su memoria del olvido.


Tras la muerte del niño hubo un distanciamiento entre Domiciano y su esposa. Aparentemente el mismo fue el producto de un romance de Domicia con un actor llamado París, que fue asesinado por orden del emperador. El emperador inició entonces una larga relación con su sobrina Julia, la hija de Tito.

sábado, 20 de julio de 2013

La reforma monetaria de Nerón del 64 d.C. y sus consecuencias

Denario del emperador romano Nerón
Denario de Nerón Post-Reforma

En una entrada reciente trataba la Historia monetaria romana de Augusto a Nerón. Con el reinado de este último comienza una nueva etapa pues, en el año 64 d.C., se introduce una reforma del sistema monetario que implicará el abandono de los estándares fijados durante el reinado de Augusto. En esta entrada presento un breve análisis de esa reforma y sus consecuencias inmediatas.

Los sucesores inmediatos de Augusto respetaron los lineamientos de su sistema monetario aunque puede detectarse, con el paso del tiempo, una leve y continuada caída en el peso promedio de todas las acuñaciones. Ello probablemente se relaciona con la intención de mantener el valor de las nuevas piezas en paridad con las que se encontraban en circulación y habían perdido, por desgaste, ya algo de su peso. Los estándares teóricos de peso no fueron, sin embargo, alterados. Los miembros de la dinastía Julio-Claudia preservaron también, por otra parte, la solvencia del sistema fiscal, a pesar de algunos momentos críticos, como el extravagante reinado de Calígula. Esta situación cambió durante el principado de Nerón cuando a los excesivos gastos del emperador se sumó el enorme costo de los trabajos de reconstrucción de la ciudad de Roma tras la devastación generalizada ocasionada por el gran incendio del año 64 d.C.
el incendio de Roma en el 64 d.C.
Ante la ausencia en el Imperio Romano de toda fuente de financiamiento que le permitiera al Estado llevar adelante un presupuesto deficitario y ante el carácter relativamente inelástico de los ingresos fiscales, se hizo necesario recurrir a una devaluación de los estándares monetarios para poder acuñar con el metal disponible la cantidad nominal de monedas necesaria para cubrir los gastos requeridos.

La reforma de Nerón consistió en tres medidas generales: (1) La reducción en el estándar del áureo y el denario, pasando el primero a ser acuñado con un peso teórico de 1/45 de la libra romana, y el último a 1/96. (2) Reducción de la pureza del denario del 98 al 93 %. (3) La acuñación de todas las denominaciones subsidiarias exclusivamente en oricalco. Esta última innovación, sin embargo, se abandonó después de poco tiempo y se regresó al sistema previo dado que las nuevas monedas no lograron ganar la aceptación general del público. Las dos primeras, por el contrario, no quedarían reducidas a una medida temporal para paliar una crisis transitoria de financiamiento del tesoro sino que significarían un cambio permanente del sistema monetario y sentarían un precedente que sería imitado ante problemas semejantes en el futuro. Con un millón de denarios pre-reforma podían acuñarse ahora alrededor de 1,25 millones. A pesar de la pérdida de valor real del denario, las tasas de cambio entre las distintas denominaciones no se alteraron.

La reforma permitió ampliar la oferta nominal de dinero en forma considerable y evitó la insolvencia del Estado. El cambio no parece haber dado origen a una crisis de confianza en la moneda. La información disponible sobre subas de precios en el período posterior a la reforma es escasa pero todo indica la devaluación no tuvo un impacto inflacionario de largo plazo.
Sestercio del emperador romano Nerón con representación del puerto de Ostia

Por supuesto, la reforma podía servir como un paliativo pero no ofrecía una solución para el financiamiento público. Los problemas de los últimos años de Nerón en el trono y las guerras civiles del 68 d.C. siguieron agravando la situación del tesoro, de tal modo que, al llegar Vespasiano al poder, se hizo necesario aplicar un programa de austeridad extremo que incluía una considerable suba de la carga fiscal, reducción de gastos e, incluso, la confiscación de los bienes de quienes habían sido enriquecidos por Nerón. A pesar de estas medidas, la pureza del denario debió ser rebajada nuevamente hasta un 80% para poder hacer frente a todos los pagos.

La rigurosa disciplina fiscal introducida por la dinastía flavia rindió lentamente sus frutos y ya Domiciano en el año 82 llevó a cabo una ambiciosa reacuñación, incrementando el peso del áureo y retornando el denario al nivel de pureza del 98% vigente antes de la reforma neroniana aunque conservando el estándar reducido de 1/96 de la libra romana. Se trataría, sin embargo, sólo de un fenómeno pasajero y ya en el año 85 se volvería a rebajar al 93% como consecuencia de la presión que sobre el tesoro representaba el costo de las guerras contra catos y suabos y los primeros enfrentamientos en Dacia. Este nivel se mantendría durante el resto de su reinado. Es importante destacar que seguía representando una mejora respecto de los denarios acuñados por Tito y Vespasiano.