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sábado, 14 de septiembre de 2019

Un fantástico medallón único en honor a la emperatriz Faustina



En el año 2008, en la pequeña comunidad de Chouppes, en el centro de Francia, durante los trabajos preparatorios para la construcción de una vivienda, los obreros realizaron un sensacional hallazgo, un medallón romano de bronce del período alto imperial, acuñado en nombre de la emperatriz Faustina la mayor, la esposa de Antonino Pío, en ocasión de su muerte.

Un fantástico medallón en homenaje a la divinización de la emperatriz


El medallón se encontraba excepcionalmente bien conservado. En el anverso, encontramos la leyenda DIVA AVG FAVSTINA y el busto drapeado de la emperatriz fallecida que mira a la derecha.

El reverso es anepígrafo (es decir, carece de leyenda). Vemos allí a la diosa Luna de pie en un carro de dos caballos (una biga), ascendiendo hacia el cielo, donde se representan siete estrellas dispuestas en tres filas (una, cuatro y dos). Se trata de las siete estrellas más importantes de la constelación de la osa mayor (ursa maior), designadas en latín como septem Triones. La estrella polar representa el centro de esta constelación.

En la parte inferior derecha del reverso, vemos también al dios Océano, que está recostado sobre las olas levantando su mano derecha y con una antorcha en su mano izquierda. Se trata de una escena completamente inédita que no tiene paralelos en el arte numismático romano.

El mensaje que se pretende transmitir se relaciona probablemente con la idea de la ascensión a los cielos y de la eternidad de los ciclos astrales, lo que indica que es otra forma de aludir a la divinización de la emperatriz fallecida.

Este magnífico ejemplar pesa 55,30 gr. y tiene un diámetro de 40,5 mm. Presenta una excelente pátina verde con algunos restos de tierra.

Faustina la mayor


Faustina falleció en el año 140 d.C. El 24 de octubre de ese año fue divinizada y se le concedió el honor de un funus censorium (un funeral de estado). Fue enterrada en el mausoleo de Adriano.

Estatua de Faustina la mayor
Después de su muerte, el Senado permitió la acuñación de numerosas monedas con su retrato, en las que se la relaciona con diversas divinidades. Antonino le dedicó un templo construido en el Foro Romano, y para honrar su memoria estableció una fundación para alimentar a niñas pobres, las puellae Faustinianae.

Durante su vida, Faustina fue una emperatriz admirada por su belleza y sabiduría, y muy querida por el pueblo de Roma, ya que llevó a cabo numerosas actividades de asistencia en beneficio de los habitantes de la capital y de Italia.

Otra prueba de su influencia es el hecho de que su estilo de peinado sería muy imitado por las mujeres de todo el imperio a lo largo de las dos generaciones que siguieron a su muerte. El culto a su figura divinizada parece, además, haber sido muy popular y es común encontrar monedas con su imagen adaptadas para ser portadas como colgantes o amuletos. Un claro testimonio de afecto.

viernes, 23 de agosto de 2019

El emperador romano triunfando sobre los bárbaros, un medallón de Constante


El hijo menor de Constantino


Constante era el hijo menor de Constantino I el Grande. Tenía tan sólo 10 años cuando su padre le otorgó el rango de César y 14 cuando, por la muerte de aquel en el 337 d.C., junto con sus hermanos mayores Constantino II y Constancio II, asumió el título de Augusto.

Los tres hermanos dividieron el imperio entre ellos. Constante recibió Italia, el norte de África y los Balcanes. Constantino II consideraba que por ser el mayor debía controlar también los territorios de Constante, por lo que invadió el norte de Italia en el año 340, pero fue derrotado y asesinado en Aquileya. Esto fue un golpe de suerte para Constante, ya que ahora tenía el control sobre toda la parte occidental del Imperio Romano. Diez años más tarde sería él mismo asesinado por un usurpador, Magnencio.

Un emperador triunfante


Alentados probablemente por la discordia entre Constantino II y Constante, los francos se decidieron en el año 341 a invadir el territorio romano. Confiaban en encontrar poca resistencia, pero, para su sorpresa, Constante ya había logrado afianzar su control sobre todos los territorios de Occidente y pudo enfrentar a la invasión con la totalidad de las fuerzas militares a su disposición. Consiguió así una victoria decisiva en el año 342 que obligó a los francos a retirarse. Sus graves pérdidas los forzarían a permanecer tranquilos por algunos años.



Es probablemente esta victoria de Constante sobre los francos la que se celebra en el fantástico medallón cuya imagen acompaña esta entrada. Es un múltiplo de 9 sólidos, que seguramente fue acuñado en una serie reducida para ser entregado como obsequio imperial a altos oficiales y funcionarios. Contaba con un pequeño bucle por el que pasaba un cordel que permitía usarlo como un colgante. El valor material de estos medallones era muy alto, pero todavía más importante era su valor simbólico. Era una señal de cercanía al emperador que sus poseedores gustaban exhibir.

El anverso


En el anverso vemos una magnífica representación de Constante. La leyenda "FL(avius) IVL(ius) CONSTANS PIVS FELIX AVG(ustus)" permite identificar al emperador, ya que el estilo del retrato es completamente genérico y no permitiría distinguirlo de sus hermanos.

Detalle de la mano derecha de Constante en el anverso
Sobre su cabeza, el emperador luce una magnífica diadema con una joya de grandes dimensiones en la frente y otras más pequeñas en los costados, que se alternan con pares de hojas de laurel. Lleva una coraza y el manto militar conocido como paludamentum, que lo identifica como comandante, sujeto al hombro con un gran broche.

El busto incluye los brazos del emperador, un rasgo que se utiliza sólo ocasionalmente en los retratos monetarios del período. La mano derecha se encuentra al frente en un gesto de saludo y la izquierda sostiene un globo terráqueo sobre el que se encuentra una victoria alada con sus atributos típicos, una rama de palma y una corona de laurel.

El reverso


El emperador es también el motivo central de la imagen del reverso. En este caso, lo vemos como comandante en acción, justo en el momento simbólico del sometimiento de los enemigos.

El emperador se encuentra de pie en una pose que indica movimiento. Su vestimenta militar es complementada con un escudo y lanza en la mano izquierda, mientras que con la derecha sujeta a un prisionero encadenado detrás de él. El escudo redondo ricamente ornamentado tiene un detalle interesante, la cabeza de león que sobresale.
Detalle de la cabeza de león en el escudo del emperador

La barba y la ropa del cautivo lo identifican como un bárbaro. Lleva una falda corta, una capa y unos pantalones aún más cortos. Tiene las manos atadas a la espalda. Una mujer se arrodilla ante el emperador, lo mira y le suplica con los brazos en alto. Para resaltar la importancia de la figura imperial, los cautivos están representados en una escala mucho menor que la de Constante.

La diosa alada Victoria vuela sobre la escena y corona al emperador victorioso con una guirnalda. La leyenda "VICTORIA AVGVSTI NOSTRI" (La victoria de nuestro Augusto) refuerza el mensaje.

En el exergo, las letras "AQ" indican que la pieza fue acuñada en la ceca de la ciudad de Aquileya. Un carcaj, un casco, una coraza y una lanza acompañan a las letras.

Este exquisito medallón es una obra maestra del arte monetario del Bajo Imperio Romano. Sólo se conocen dos ejemplares. Las imágenes provienen del mejor de ambos, que se encuentra expuesto en el Bode Museum, en Berlín.

sábado, 5 de enero de 2019

El coliseo y el coloso de Nerón en un medallón de Gordiano III

Meallón de Gordiano III con representación del Coliseo
Medallón de Gordiano III c. 240 d.C.


Desde su inauguración en el año 80 d.C., el coliseo se convirtió en el hito arquitectónico central de la antigua Roma. Los emperadores le asignaron a este edificio una enorme importancia, pes cumplía una función vital: garantizaba el entretenimiento de los habitantes de la capital.

La importancia del coliseo puede reconocerse en que pertenece al reducido grupo de edificios públicos que los emperadores incluirían en sus monedas. Tito fue el primero en representarlo en una serie especial de sestercios celebrando su puesta en funcionamiento en el año 80.

El coliseo queda fuera de servicio


En el año 217 d.C., el coliseo fue severamente dañado por un rayo y quedó fuera de servicio. Los trabajos para ponerlo nuevamente en funcionamiento demandarían muchos años.

 En el 223 d.C., tras cinco años de trabajo, las reparaciones se encontraban lo suficientemente avanzadas como para que el edificio pudiera albergar espectáculos otra vez. El emperador reinante en ese momento, Alejandro Severo, celebró la ocasión incluyendo representaciones del coliseo en áureos y sestercios.


Gordiano III celebra la restauración completa del Coliseo


Los trabajos en el coliseo recién terminarían, sin embargo, alrededor del año 240 d.C. (demandaron casi un cuarto de siglo en total!). Una vez más, el emperador que se encontraba en el trono en ese momento, Gordiano III, utilizó las acuñaciones para celebrar un logro de gran importancia política.

En este caso, Gordiano hizo acuñar un medallón de bronce con un diámetro algo mayor al de un sestercio, lo que permitió representar una escena más detallada que en las monedas con el coliseo de sus predecesores.

Una representación muy detallada


En el anverso, vemos el busto laureado y drapeado del emperador hacia la izquierda, con lanza y escudo. En este último aparece representado a su vez el mismo Gordiano como jinete aplastando a un enemigo. La escena es acompañada por la leyenda IMP GORDIANVS PIVS FELIX AVG.

Análisis de la escena en el reverso del medallón de Gordiano III

En el reverso encontramos, a su vez, una imponente vista aérea del coliseo y sus alrededores. La perspectiva está distorsionada y nos permite observar a la vez tanto el frente del coliseo como la arena de lucha. Las gradas están llenas de público observando el combate entre un elefante (con su conductor sobre el lomo) y otra bestia que puede ser un toro. El centro de la tribuna es ocupado por el emperador en su trono, representado en un tamaño desproporcionadamente grande.

A la derecha del coliseo vemos la entrada monumental del edificio y a la izquierda a la meta sudans y a la estatua monumental construido por Nerón que representaba al dios del sol a su imagen y semejanza. Tenía más de 30 mts. de altura y lo mostraba desnudo, con corona de rayos y sosteniendo un timón apoyado sobre un orbe como metáfora del dominio universal.

coloso de Nerón
Reconstrucción de la estatua colosal de Nerón como el dios sol que dio su nombre al coliseo

Esta rica y detallada escena es acompañada por la leyenda MVNIFICENTIA GORDIANI AVG que hace referencia a que es la generosidad del emperador la que permite al pueblo romano gozar de estos fantásticos espectáculos.

Estos medallones de Gordiano fueron acuñados en un número reducido y son hoy muy raros, por lo que pueden alcanzar valores muy elevados.

domingo, 16 de diciembre de 2018

Un magnífico medallón de Gordiano III, una obra maestra del arte monetario romano

Medallón de oricalco de Gordiano III
 Medallón de Oricalco, Gordiano III (238-244 d.C.) Gordiano III Augusto, 238 – 244, diámetro 44 mm, peso: 57.65 gr.

Una obra maestra

Este es, sin duda uno de los más notables medallones romanos que ha llegado hasta nosotros. No sólo presenta escenas de gran calidad artística y enorme nivel de detalle, sino que también se encuentra en un excelente estado de conservación que permite apreciar hasta los más mínimos detalles laboriosamente incluidos en la escena por el grabador. Además, tiene una pátina oscura y uniforme que añade el toque final a una pieza simplemente perfecta.

En el anverso encontramos la leyenda IMP GORDIANVS PIVS FELIX - AVG y vemos un Busto de Gordiano III laureado y con coraza. El emperador sostiene una lanza que descansa sobre el hombro y un escudo. Éste está decorado con un jinete (seguramente el mismo Gordiano) que clava la lanza a un enemigo caído; delante de él vemos a victoria volando y, detrás, a un soldado de pie. 

En el reverso encontramos la leyenda VIRTVS AVGVSTI y vemos al mismo Gordiano de pie con vestimenta militar sosteniendo un cetro y recibiendo del dios Sol el globo que simboliza el dominio mundial. Al mismo tiempo vemos detrás de él a la personificación del valor militar que coloca una corona sobre su cabeza. A la izquierda, un soldado sostiene lanza y vexillum. Al fondo, completan la escena un joven de pie, tres estandartes y dos cautivos sentados en el suelo uno frente al otro.

El final de Gordiano

Este medallón fue acuñado a principios del 244 d.C. para celebrar las victorias conseguidas por Gordiano en la campaña militar del 243 d.C. contra los persas sasánidas. El emperador no tendría mucho tiempo para disfrutar de estos triunfos, pues en el camino de regreso fue asesinado por un grupo de sus propios soldados, tenía tan sólo 19 años.

Todo parece indicar que se trató de un complot orquestado por el prefecto del pretorio, Filipo el Árabe, quien ascendería a la púrpura en su remplazo. Las noticias del deceso del emperador demorarían unos meses en llegar a la capital, por lo que es probable que cuando se acuñó este medallón celebrando a Gordiano, éste ya se encontrara muerto.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Las monedas de Alejandro Severo con el coliseo

áureo de Alejandro Severo- Coliseo
Áureo de Alejandro Severo con representación del Coliseo en su reverso - 222 - 223 d.C.


El coliseo fuera de servicio


Si hay un edificio que en el imaginario moderno simboliza la grandeza del Imperio Romano, sin duda, este es el coliseo. Por ello su imagen es uno de los motivos más buscados en todo tipo de souvenirs por los turistas que visitan la ciudad eterna.

El coliseo ya tenía una importancia semejante es sus años de gloria, cuando era la pieza central del sistema de entretenimiento de la población de Roma. Por eso, cuando en el año 217 d.C., durante el breve reinado de un emperador llamado Macrino, el edificio fue golpeado por un rayo y sufrió un incendio que lo dejó fuera de servicio, la situación podía desencadenar una crisis política.

Los trabajos de reconstrucción fueron iniciados durante el reinado de Heliogábalo (el sucesor de Macrino) pero fue sólo en el de Alejandro Severo (para los años 222-223 d.C.) que los mismos habían avanzado lo suficiente como para que el edificio volviera a utilizarse para entretener a los habitantes de la capital.


Una serie de monedas conmemorando la reapertura


La reapertura del Coliseo era un logro del que cualquier emperador podía presumir. Con fines propagandísticos se acuñó entonces una serie de monedas representando al coliseo en funcionamiento.


Medallón de Bronce - Alejandro Severo - Coliseo
Sestercio o Medallón de Alejandro Severo con representación del Coliseo en su reverso - 222 - 223 d.C.

Debe haber sido una emisión pequeña, sólo destinada a los habitantes de Roma, pues muy pocos ejemplares han llegado hasta nosotros. Sólo se conocen dos áureos y unos pocos sestercios, que algunos autores consideran más propiamente como medallones por su rareza.

En ambos tipos de acuñaciones vemos al coliseo representado con gran lujo de detalle.

En el áureo los tres primeros pisos tienen arcadas con estatuas. El cuarto tiene sólo ventanas y de él se elevan los soportes de los toldos que protegían a los espectadores del sol. A la izquierda se ve también un altar con una estatua, y a la derecha una columna, que representa quizás el templo de Júpiter Víctor.


sestercio de Alejandro Severo con el coliseo

En los medallones, la representación tiene algunas pequeñas diferencias. No hay estatuas en las arcadas inferiores del coliseo. A la izquierda del coliseo puede verse, además, a la meta sudans, y al emperador realizando un sacrificio, motivos que no aparecen en los áureos, mientras que a la derecha se reconoce otro edificio además del templo de Júpiter Víctor.

Por su gran rareza e interés, estás monedas alcanzan valores muy elevados cada vez que una de ellas llega a subasta, lo que no sucede con frecuencia.

viernes, 29 de junio de 2018

Los medallones de Domiciano

Medallón de Domiciano
Domiciano. Múltiplo de plata de 8 denarios. 26 gr. Anverso: Busto de Domiciano hacia la derecha laureado y con égida. IMP CAES DOMIT AVG GERM P M TR POT V Reverso: Minerva sentada sosteniendo victoria y cetro. Reclinada sobre escudo con escena. Debajo barco con cautivo. IMP VIII COS XICENS POT PP. RIC 348.

Uno de los aspectos más atractivos de la producción monetaria del Imperio Romano durante el reinado de Domiciano (81-96 d.C.) fueron los medallones o múltiplos de oro y plata producidos en la ceca de Roma. Son especialmente interesantes porque preanuncian la creciente importancia de este tipo de acuñaciones pseudo-monetarias en el siglo II d.C. y también porque son piezas de gran belleza en las que el arte numismático romano se muestra en su máximo nivel.


Domiciano. Múltiplo de plata de 5 denarios. 17,11 gr. Busto laureado hacia la derecha IMP CAES DOMIT AVG GERM P M TR POT V Reverso: Germania sentada sobre escudo y lanza rota. IMP VIII COS XICENS POT PP. RIC 347


Conocemos hoy cinco medallones de Domiciano, que son hoy los únicos testigos de una producción que probablemente incluyó otros tipos que se han perdido. El primer0 (RIC 2, 347) es un medallón de plata equivalente a 5 denarios que presenta en su reverso el tipo de Germania sentada sobre un escudo con una lanza rota debajo, un motivo que también aparece en áureos y denarios de Domiciano. Se conserva actualmente en el Museo Británico.

El segundo medallón es un múltiplo de 8 denarios datado en el 85 d.C. (RIC 2, 348), también actualmente en el Museo Británico. En el reverso tiene una representación de Minerva, la deidad favorita de Domiciano, pero diferente a las que encontramos con frecuencia en las monedas de este emperador. Vemos a la diosa sentada sosteniendo una Victoria y un cetro y apoyando el brazo en un escudo. Debajo de ella vemos un barco y un cautivo. Sin duda, se trata de una alusión a las victorias del emperador contra los germanos.
Domiciano. Múltiplo de 8 áureos. Copia. Reverso: Busto de Domiciano hacia la derecha laureado y con égida.  IMP CAES DOMIT AVG GERM P M TR POT VII. Reverso: IMP XIIII COS XIII CENS PPP. RIC 575


El tercero era un medallón de 5 áureos acuñado en el 88 d.C. (RIC 2, 575) y que mostraba a Minerva de pie sobre una columna rostral. Esta fue una de las piezas robada de la colección del gabinete de medallas de París en 1831 en el mayor robo de monedas antiguas de la historia y lamentablemente fundida por los ladrones (una triste historia sobre la que he tratado en detalle en otra entrada). Por suerte se conserva una copia fundida (en la imagen sobre este párrafo) a partir de un molde de la original, que nos permite apreciar su aspecto en detalle.

Finalmente, encontramos dos múltiplos de 5 y 4 denarios (RIC 2, 729 y 731) que muestran a Minerva como tipo de reverso. En el primero la vemos de pie avanzando hacia la derecha y en el segundo, parada sobre una columna rostral.

Domiciano. Múltiplo de plata de 5 denarios. 17,11 gr. Busto laureado hacia la derecha IMP CAES DOMIT AVG GERM P M TR POT XI Reverso:  Minerva de pie sobre columna rostral sosteniendo lanza y escudo. IMP XXI COS XVI CENS PPP. RIC 731

Los medallones no eran monedas y es muy difícil pensar que hubieran servido para alguna función comercial práctica. ¿Para qué se los producía? No conocemos el propósito exacto, pero probablemente fueron entregadas como regalos a altos oficiales o funcionarios cercanos al emperador. He tratado este tema en más profundidad en otra entrada.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

El mayor robo de monedas antiguas de la historia

mayor robo de monedas antiguas
Medallón de Justiniano robado y fundido en 1831

En una entrada sobre las colecciones numismáticas más importantes del mundo mencionaba la del Gabinete de Medallas (Cabinet des Médailles) de la Biblioteca Nacional de Francia, una de las más importantes del mundo con más de 520.000 piezas, de las que unas 225.000 son monedas de la Antigüedad. Esta colección sería hoy día todavía mucho más importante si no hubiera sido víctima, el 5 de noviembre de 1831, de uno de los mayores y más trágicos robos padecidos por un museo en la historia. En esta entrada quiero contaros sobre ese terrible acontecimiento.

Es un hecho conocido que los museos “odian las colecciones de monedas”, pues son objetos de pequeño tamaño que no atraen demasiado la atención de los visitantes y son particularmente difíciles de proteger de los ladrones. En el 2007, el museo de la American Numismatic Society sufrió el robo de unas 300 monedas con un valor aproximado de un millón de dólares, mientras que en 2010, 44  monedasfueron robadas del museo de la Universidad de Tübingen (Alemania) por mencionar sólo un par de ejemplos recientes. Pero el robo más importante de monedas antiguas sufrido por un museo ocurrió en el siglo XIX

Anillo de Childerico - parte de lo recuperado del botín

El robo


Dos ladrones aprovecharon la oscuridad de una fría noche de noviembre del año 1831 para introducirse en la sede del gabinete de medallas en París. Sin ser detectados, lograron llevarse un enorme botín de 80 kilos de objetos de metales preciosos que incluía, entre otras cosas, cajas repletas de las monedas más valiosas de la colección, más de 2.000 en total. El valor de esas piezas ya era incalculable por aquel entonces, pero el objetivo de los delincuentes no era vender las piezas robadas como antigüedades, sino fundirlas y desprenderse del oro en forma de lingotes. Las ganancias a obtener de esa forma eran muchísimo menores, pero el oro fundido tenía la ventaja de no revelar su procedencia.

La policía actuó con gran rapidez y logró apresar a los ladrones en poco tiempo. Sin embargo, para cuando fueron descubiertos, habían logrado llevar a cabo la mayor parte de su plan y ya habían fundido aproximadamente un 90 % de su botín. En lugar de las monedas, los agentes del orden pudieron, en consecuencia, recuperar sólo los lingotes todavía calientes en los moldes en los que habían sido vertidos. 

Las abejas de Childerico



Las pérdidas


Las pérdidas fueron terribles, porque los ladrones destruyeron muchas piezas únicas, especialmente medallones romanos. Los mayores tesoros de la colección se perdieron así para siempre. Entre los objetos no monetarios, la pérdida más valiosa fue la de los objetos de oro del tesoro hallado al descubrirse la tumba del rey franco Childerico en 1653. El tesoro incluía un precioso manto decorado con 300 abejas de oro. Dos de estas abejas fueron de los pocos objetos que la policía pudo recuperar del tesoro.

Muchas de las monedas perdidas eran ejemplares únicos. Una de las piezas más valiosas entonces destruidas fue un enorme medallón del emperador Justiniano del que, por fortuna, además de diversas ilustraciones como la que encabeza esta entrada, todavía existe una copia hecha mediante electrotipo que nos permite apreciar con precisión cuál era su aspecto. El medallón en cuestión era un múltiplo de 36 solidi (164gr. de oro), que había sido descubierto en 1751.

En el anverso presentaba un busto de Justiniano como general, armado con una lanza y una coraza y coronado con una diadema. La leyenda alrededor del retrato rezaba Dominus Noster Iustinianus Perpetuus Augustus (Nuestro Señor Justiniano, Perpetuo Augusto). 

El reverso mostraba nuevamente a Justiniano, esta vez montando a caballoFrente a él marchaba una victoria sosteniendo una palma y un trofeo bajo el brazo izquierdo. La inscripción del exergue indicaba a Constantinopla como la ceca donde había sido acuñada la pieza. La leyenda del anverso era: Salus et Gloria Romanorum (Seguridad y gloria de los romanos). Siempre se ha considerado que semejante pieza habría sido acuñada para marcar las particularmente suntuosas celebraciones del triunfo sobre los vándalos y la reconquista de Cartago por Belisario en el año 534 d.C. El valor de esta moneda sería hoy incalculable.

jueves, 28 de julio de 2016

Fantástico retrato de Cómodo como Jano

Medallón de oricalco, Cómodo, 186-187 d.C., d = 41 mm æ 48,44 gr. Anverso: M COMMODVS ANTONINVS PIVS FELIX AVG BRIT busto Janiforme acorazado y drapeado de Cómodo y Jano, ambos con barba y corona de laureles. Reverso: PM TR XII IMP VIII COS V -. PP La diosa Tellus aparece recostada sobre una cesta llena de fruta de la que se eleva una rama de vid con racimos colgantes; su mano derecha descansa en un globo tachonado de estrellas, alrededor de la cual pasan cuatro figuras femeninas, que representan las estaciones con sus atributos. En exergo, TELLVS STABIL.

Este medallón es extremadamente raro. Lleva un retrato magnífico y muy poco frecuente en el arte numismático del Imperio Romano. Los ejemplares ilustrados se destaca, además, por la hermosa tonalidad verde de sus pátinas.

Es normal que los medallones romanos lleven retratos imperiales especialmente elaborados y cuidados, pero éste con su original busto bifronte es particularmente llamativo. Sus tipos de anverso y reverso anuncian claramente la llegada de una nueva “edad de oro”.


El propósito y la fecha de este medallón es fácil de determinar, ya que las leyenda de reverso cita la 12° concesión de la potestad tribunicia a Cómodo y los motivos representados tienen una clara relación con la celebración romana del Año Nuevo, por lo que es probable que haya sido acuñado para distribuir en el entorno del emperador durante las celebraciones del 1 de enero del año 187.

El busto del emperador se muestra en la forma de Jano, el dios de los comienzos y finales, y ello es también, sin duda, una referencia al cambio de año. El retrato que mira a la derecha tiene los rasgos de Cómodo. El retrato que mira hacia la izquierda tiene características completamente diferentes, y es de suponer que representa al mismo dios Jano. El reverso es igualmente notable, con una escena que representa la estabilidad de la diosa de la tierra, Tellus. Los atributos que la acompañan solo pueden interpretarse como los votos porque el nuevo año tenga buen tiempo y prósperas cosechas.

Este medallón fue subastado en el 2007 (NAC 40, Lote 748) por 90.000 francos suizos.

viernes, 8 de noviembre de 2013

El reinado de Claudio Gótico y sus acuñaciones

Medallón del emperador romano Claudio Gótico
Claurdio Gótico - Múltiplo de 8 áureos (38,83gr.) acuñado en Milán - aprox. 268 d.C.

Un breve pero exitoso reinado


Claudio llegó al poder tras el asesinato de Galieno en una confusa conspiración cuyos responsables no podemos determinar. Inmediatamente tuvo que hacer frente a acuciantes problemas defensivos. Ante la oportunidad abierta por el conflicto entre los mismos romanos, un grupo de invasores germánicos penetró hasta el norte de Italia en una incursión de saqueo. El nuevo emperador pudo derrotarlos cerca del lago de Garda y entrar poco después a Roma con el prestigio de un general victorioso para asumir el consulado del 269 d.C.

En la primavera de ese mismo año, Claudio partió hacia la región danubiana para hacer frente a la amenaza de los godos, que se encontraban sitiando la ciudad de Marcianopolis. Claudio tuvo éxito en mover a los godos a enfrentarlo en una batalla campal cerca de Naissos que terminó con una completa y decisiva victoria de las fuerzas romanas. Se trataba de un gran logro que hizo mucho por revertir la alicaída moral romana y Claudio fue honrado en consecuencia, recibiendo del senado el título de Gothicus Maximus. Los godos del Danubio permanecerían tranquilos hasta el final del siglo III y la estabilización de esta frontera permitiría canalizar fuerzas hacia otros sectores donde eran necesitadas con urgencia. En el 270, Claudio se estableció en Sirmio, probablemente para terminar de organizar la defensa de la región pero sus planes se vieron interrumpidos por un brote de la plaga entre las tropas. El mismo emperador se contagió y falleció poco después.

Antoniniano del emperador romano Claudio Gótico

Claudio Gótico - Antoniniano (4 gr.) - Milán- fines de 268 d.C.

Su producción monetaria


La brevedad de su reinado y la gravedad de las amenazas militares a las que Claudio tuvo que hacer frente, no le permitieron introducir cambios significativos en la producción monetaria. La extrema penuria fiscal del Estado romano se refleja en el deterioro del antoniniano durante su reinado, cuyo contenido de plata cayó aún por debajo de los ya ridículos porcentajes comunes en los acuñados en nombre de Galieno. En algunos ejemplares, no alcanza siquiera el 1%. Los antoninianos de Claudio se ubican, sin duda, entre los peores productos de toda la larga historia monetaria romana: acuñados en cospeles diminutos e irregulares, frecuentemente descentrados y con cuños toscamente grabados. Entre sus motivos juegan, como era de esperar, un papel muy importante los temas militares (fides exercitum) y referencias a Victoria y Felicitas, entre otras.

Antoniniano del emperador romano Claudio Gótico
Claudio Gótico - Antoniniano (3,37 gr.) - Roma - aprox. 269 d.C.

En fuerte contraste con las monedas de vellón bajo, el reinado de Claudio señala una importante mejora en la calidad de las monedas de oro. Una de las primeras medidas adoptadas por Claudio fue, de hecho, mejorar la pureza y el peso de los áureos respecto de los estándares del reinado de Galieno. En efecto, mientras que su predecesor los había hecho acuñar a razón de 80 o 90 por libra romana, con Claudio se regresa a una norma de entre 60 y 70 y con una mucho mayor regularidad en el peso de los cospeles.

Especialmente interesante es una serie de grandes medallones de oro –múltiplos de ocho áureos- acuñados en Milán al comienzo del reinado de Claudio que en su reverso representan la Concordia exercitus (un ejemplo encabeza esta entrada). Sin duda, fueron producidos para recompensar a importantes oficiales del ejército y como una forma de asegurarse su lealtad para el nuevo soberano, que, como se señaló, había llegado al trono tras la muerte de Galieno en una confusa conspiración. Estas espectaculares piezas demuestran que las cecas se encontraban en posición de acuñar piezas al más alto nivel artístico.


viernes, 1 de noviembre de 2013

El espectacular medallón de Constantino subastado por Gorny & Mosch alcanzó los 900.000 dólares


Hace algunas semanas destacaba en esta entrada a este magnífico medallón de 6 sólidos de oro de Constantino como la estrella de la subasta que Gorny & Mosch llevaría a cabo el 14 de octubre. No puedo, por lo tanto, dejar de comentar el espectacular resultado alcanzado por esta pieza que encontró nuevo dueño por 644.000 euros (es decir, poco menos de 900.000 dólares)! Una cifra ciertamente superior a la esperada.

El valor se explica porque se trata de una pieza única y de gran relevancia histórica, acuñada en Nicomedia para celebrar los 30 años de Constantino en el trono. Por otra parte, el retrato es magnífico, con todos los rasgos clásicos del estilo constantiniano y con una representación muy cuidadosa y detallada del cabello y la diadema del emperador. Los detalles pueden apreciarse en todo su esplendor gracias a la excelente conservación de la pieza.

Recordemos que los soberanos del Bajo Imperio Romano hacían acuñar estos espectaculares medallones en cantidades muy limitadas para entregarlas como regalos a funcionarios y oficiales militares de alto rango en su entorno cercano (podéis leer aquí más al respecto) y que se trata, por la tanto, de piezas producidas con especial cuidado y calidad artística. De allí su extrema rareza hoy en día y el enorme interés que despiertan entre los coleccionistas. El valor alcanzado no puede, por lo tanto, sorprender. De hecho, ya he tenido ocasión en este blog de comentar sobre otros que alcanzaron cifras semejantes.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Espectaculares piezas únicas en la próxima subasta de Gorny & Mosch


Este año no he dedicado mucha atención en mis entradas a las subastas, porque creo que ya hay muchos sitios que se especializan en este tema y hacen un buen trabajo comentándolas. Sin embargo, no puedo dejar pasar en silencio la aparición de un par de piezas especialmente interesantes –tanto desde el punto de vista numismático como desde el histórico- entre los lotes de la subasta nr. 215 de la casa alemana Gorny & Mosch que se celebrará el 14 de octubre próximo en Munich.

La subasta incluye, por supuesto, muchas otras piezas notables, pero me gustaría destacar dos particularmente llamativos por tratarse de piezas de enorme calidad que son, además, únicas e inéditas.

La primera de ellas (la imagen que encabeza esta entrada) es un argenteus de Maximiano Herculio, acuñado en Sérdica y del que sólo se conoce este único ejemplar, notable por el particular retrato de Maximiano en el anverso con una nariz más que prominente. El emperador aparece ataviado como cónsul y portando en su mano el “mapa” un rama de laurel. El valor estimado es de 5.000 euros.

La segunda es, sin duda, la estrella de toda la subasta: un múltiplo de 6 sólidos de oro de Constantino acuñado en Nicomedia para celebrar sus 30 años en el trono, también una pieza única. El retrato es espléndido, con todos los rasgos clásicos del estilo constantiniano y se ha puesto mucho énfasis en una representación especialmente detallada de la diadema imperial.


El precio estimado es de 150.000 euros lo convierte a este medallón en el lote más valioso de la subasta. La pieza había sido adquirida en el año 1972 y permaneció en manos de un único coleccionista los 40 años transcurridos desde entonces.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Magnífico medallón de Probo


En la próxima subasta de la casa alemana Numismatik Lanz que se llevará a cabo en Munich los próximos 10 y 11 de diciembre se incluye una pieza que no podía dejar de comentar aquí: este magnífico medallón de bronce de Probo.

Sin duda, una obra maestra del arte numismático romano, en una época que tradicionalmente se consideró como una de “decadencia” respecto de los estándares estilísticos del Alto Imperio. En el anverso encontramos la leyenda IMP C PROB VS-F P AVG y vemos un busto de Probo (en realidad es una representación casi desde la cintura que hace pensar en un bajorrelieve antes que en una moneda) con corona de laurel y armadura mirando hacia la izquierda. El brazo izquierdo aparece en frente y sobre el codo pasa la capa imperial (el paludamentum). La mano derecha no se percibe pero sostiene un globo con una Victoria. El nivel de detalle es muy alto y la excelente conservación de este ejemplar permite apreciarlo en todo su nivel. En el reverso, encontramos un motivo frecuente en los medallones de Probo, las tres Monetae de pie con vestido largo, cada una de ellas portando escala y cornucopia. Tienen pilas de monedas a sus pies y están acompañadas por la leyenda MONETA A-VG. 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Mi moneda antigua favorita: un medallón de Probo



Medallón de vellón bajo, 35.08 g. Anverso: IMP C PROBVS - INVIC PF AVG. Busto de Probo laureado drapeado y con coraza, lanza y escudo decorado con una escena de adlocutio. Busto de Sol tras el emperador. Reverso: MONETA AV - G Las tres Monetae, cada una portando balanza y cornucopia, y monedas a sus pies.

Hace poco me preguntaban cuál era mi moneda antigua favorita. Los que leen este blog hace tiempo saben de mi interés especial por los medallones tardoantiguos. Pero si tengo que elegir uno en especial, me quedo con este magnífico ejemplar con la representación del emperador Probo junto con Sol invicto. Lamentablemente, escapa a mis posibilidades como coleccionista. El ilustrado más abajo fue subastado en 2009 por unos 230.000 dólares.

Sol invicto antes de Probo

Si bien el culto a Sol invicto ya está atestiguado en Roma durante el siglo II d.C., fueron los emperadores de la dinastía de los severos los primeros en impulsarlo. Como señalaba en una entrada reciente, Sol invicto aparece por primera vez como motivo numismático enuna moneda de Septimio Severo. Luego, durante el reinado de Heliogábalo, sería introducido oficialmente en Roma bajo la forma del dios solar homónimo de la ciudad de Emessa.

La figura de Sol invicto se volvería cada vez más importante durante el siglo III, difundiéndose junto con otros cultos orientales. Sería el emperador Aureliano (270-274d.C.) quien reforzaría la posición del dios Sol, transformándolo en la principal divinidad del panteón romano. Su intención era dar a todos los habitantes del Imperio, civiles o militares, orientales u occidentales, un dios universal al que todos pudieran rendir culto sin que ello significara traicionar sus propios dioses. El centro del culto era un nuevo templo, construido en el año 274 en el Campus Agrippae en Roma, con grandes decoraciones financiadas con los despojos del reino de Palmira.

Sol invicto y Probo: preparando el camino al cristianismo

Probo continuaría la política religiosa de Aureliano y Sol invicto sería una figura central en sus monedas. El medallón de Probo que nos ocupa es una obra maestra que señala la virtual identificación entre el emperador, invicto en los campos de batalla, y la divinidad solar invencible. Un claro mensaje de exaltación del poder imperial. En este medallón, Sol y el emperador se muestran con perfiles perfectamente alineados, casi indistinguibles en la forma, a pesar de las diferencias en los detalles. Mediante el uso del título “invicto” en la inscripción, Probo asume el epíteto tradicional de su compañero divino. Todo refuerza la identificación entre el soberano y la divinidad, que aparece casi como su alter ego.


Aureliano y Probo eran paganos devotos y, sin embargo, su política religiosa facilitaría la transición hacia el cristianismo. El culto al sol era lo que técnicamente se conoce como “henoteísmo”, es decir, la adoración a un solo dios sin que ello implique negar la existencia de otras divinidades, constituyendo, de ese modo, un término medio entre politeísmo y monoteísmo. No sorprende, entonces, que Constantino, tras su conversión al cristianismo, adoptara la iconografía de Sol invicto como un puente perfecto para acercar gradualmente la transformación religiosa y social que estaba llevando a cabo a los habitantes del Imperio. Entre otros numerosos ejemplos, Constantino produjo el fantástico medallón de oro cuyo anverso podéis ver sobre este párrafo y que es una copia exacta del de Probo.

martes, 17 de abril de 2012

Espectacular medallón de Magnencio en la subasta 64 de Numismatica Ars Classica


Medallón de oro del usurpador Magnencio
Las subastas de la casa suiza Numismatica Ars Classica siempre se encuentran entre las más espectaculares del mundo. La Nr. 64 de monedasgriegas, romanas y bizantinas a llevarse a cabo los próximos 17 y 18 de mayo no es la excepción, pues incluye piezas de la más alta calidad e importancia para todos los períodos. Es difícil elegir un lote específico para ilustrar un conjunto tan distinguido (más de 2800 lotes en total), pero mi interés particular por el Bajo Imperio me fuerza a detenerme en este excepcional medallón del usurpador Magnencio (lote 1322).


Un usurpador


Magnencio era un militar nacido en la Galia pero de ascendencia germánica (303-353 d.C.). Tuvo una distinguida carrera como oficial que lo llevó a comandar algunas de las unidades más prestigiosas de la guardia imperial. En el año 350, ante el creciente descontento de las tropas con el emperador Constante -el hijo de Constantino que reinaba entonces en las provincias occidentales-, Magnencio fue proclamado emperador y se hizo rápidamente del control sobre toda la región. Los intentos de buscar una conciliación con Constancio II, el hermano de Constante que reinaba en las provincias orientales, fracasaron y Magnencio inició los preparativos para una guerra civil.

Propaganda en una guerra civil


Este medallón corresponde a ese período y fue acuñado entre fines del 350 y principios del 351 para celebrar la entrada de Magnencio en la ciudad de Aquileya en el norte de Italia, un paso estratégico en las comunicaciones entre las mitades occidental y oriental del Imperio.

El reverso contiene un fuerte mensaje propagandístico, Magnencio es representado entrando a caballo en la ciudad como liberador. Lleva una coraza y el manto imperial y su cabeza está rodeada por un halo. Lo recibe una figura femenina que representa a la divinidad de la ciudad, que se arrodilla delante de él, sosteniendo un cuerno de la abundancia y un rollo de papiro. Por si este motivo no fuera claro, la leyenda presenta la idea en forma expresa:  LIBERATOR·REI·PVBLICAE. En el anverso, vemos el típico retrato de Magnencio con el masivo cuello que lo caracteriza acompañado de la leyenda  IMP CAES MAG – NENTIVS AVG.

Un destino trágico


Magnencio se enfrentó finalmente a las tropas de Constancio II en la batalla de Mursa, una de las más sangrientas de la historia de Roma. Derrotado, se retiró a la Galia, donde la inactividad de Constancio II le permitió mantener el poder por un año más. Finamente, tras una nueva derrota, Magnencio, al ver que perdía la lealtad de sus tropas, terminó por quitarse la vida.

El valor estimado para este medallón es de 80.000 francos suizos y es así uno de los lotes más valiosos de esta subasta. Espero todavía dedicar por lo menos una o dos entradas más a destacar otras de las monedas más importantes de esta subasta.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Por qué acuñaban medallones los emperadores romanos?

Medallón romano emperador Nerón
Medallón de Bronce - Nerón (64.81gr.) 65 d.C.


Quienes siguen este blog saben que los medallones romanos son uno de mis temas favoritos, pero nunca había ofrecido una presentación general de este género numismático. Esta entrada es un esfuerzo por llenar ese vacío.


Definición y características generales


Normalmente, en la numismática romana se define a los medallones como acuñaciones con características semejantes a las monedas, producidas en cecas oficiales del imperio pero cuyo peso y demás características no se corresponden con el de ninguna de las denominaciones habituales del sistema monetario vigente. Durante el Alto y el Bajo Imperio Romano los emperadores acuñaron decenas de miles de medallones, tanto de metales bajos como preciosos.

Medallón romano emperador Adriano
Medallón de Bronce - Adriano (29.39 gr.) 129 d.C.


La mayoría de los medallones romanos son de tamaño mayor que las monedas habituales, por lo que otorgaban amplio espacio para que los grabadores desarrollaran su talento en sus motivos. Los medallones eran, además, piezas especiales y se ponía mucho cuidado en su diseño y producción, por lo que representan lo más logrado del arte numismático romano.

Por la gran calidad de sus motivos y por su relevancia histórica, los medallones son muy codiciados por los coleccionistas. Como fueron producidos en series mucho más reducidas que cualquier moneda, su rareza es extrema.  Por todas estas razones, pueden alcanzar valores espectaculares.


¿Por qué fueron acuñados?


Durante los dos primeros siglos del Imperio los medallones son acuñados en bronze y, con menor frecuencia, oricalco. Ya durante el reinado del primer emperador, Augusto, se produjeron algunos medallones, pero sólo raramente. Es recién durante el reinado de Nerón que encontramos más ejemplares, producidos en muchos casos con los mismos cuños utilizados para producir Sestercios (véase el ejemplar ilustrado al principio de esta entrada).
Medallón de Bronce - Cómodo (60 gr.) 189 d.C.

A partir del reinado de Adriano encontramos medallones en cantidades significativas y producidos con gran calidad. Los emperadores antoninos continuarán su ejemplo y será durante el reinado de Cómodo que se llegará a un pico de calidad (véase el ejemplar ilustrado en esta entrada). Durante todo este período los medallones fueron acuñados para ser distribuidos como regalos entre círculos de amigos y funcionarios en el entorno del emperador en ocasiones solemnes. No se trataba de presentes de gran valor material –recordemos que eran acuñados en bronce- pero de enorme valor simbólico, pues señalizaban para su poseedor de manera visible la cercanía y la confianza del emperador.

En muchas ocasiones, los medallones eran producidos por algunas ciudades como recordatorios para ocasiones excepcionales, como una visita imperial.
Medallón Romano Constancio Cloro
Medallón de oro- Constancio Cloro (26.95 gr.) 295-296 d.C.

Durante el siglo III, las características de los medallones cambian radicalmente. Si bien todavía se seguirán acuñando medallones de bronce, empiezan ahora a producirse grandes medallones de oro -y, en menor medida, plata- de gran valor material. El objetivo con el que estas piezas se producen es el mismo, entregarlas como regalos, sólo que cada vez más son los altos funcionarios y oficiales militares los destinatarios. Por otra parte, si el valor simbólico de los medallones sigue intacto, su valor material es indiscutiblemente cada vez una parte más importante de su significado. Ello puede reconocerse sobre todo en el siglo IV, en el que los medallones se acuñan como múltiplos del sólido, la denominación de oro del período.
Medallón de oro con soporte para colgante- Constancio II (9.73 gr.) 353-354 d.C.

Durante el siglo IV, la posesión de un medallón señala la pertenencia a la elite militar y burocrática del Imperio y la cercanía con el poder imperial. Es por ello que encontramos tantos medallones adaptados para ser usados como colgantes. Cumplían, de esta forma, casi la función de una condecoración.