Mostrando las entradas con la etiqueta moneda de plata. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta moneda de plata. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de marzo de 2018

Las nuevas monedas de plata de Constantino: siliqua y miliarense

Constantino I, AR Miliarense, 24 mm, 4,19 gr. 330-335, Constantinopla. Anverso: CONSTANTINVS MAX AVG, busto con diadema y coraza a la derecha. Reverso: CONSTANTINVS AVG, cuatro estandartes. CONS.

El triunfo sobre Licinio en el 324 d.C.


Tras derrotar a Licinio en las batallas de Adrianópolis y Crisópolis, Constantino se transformó en el dueño único de todo el mundo romano, una situación que no se producía en el imperio desde que Diocleciano derrotara a Carino en el 285, es decir, 40 años antes.

El triunfo sobre Licinio le significó, sin duda, a Constantino el acceso a los vastos recursos económicos del Oriente romano, pero también el hacerse cargo de una extensa región con sus propios problemas y desafíos, cuyo aparato administrativo y militar debía en muchos aspectos ser reorganizado e integrado a los nuevos principios aplicados por el emperador en Occidente.

Constantino I. 307-337 AD. Siliqua, 3,23 gr. Tesalónica. Anverso: Sin leyenda. Busto mirando hacia arriba con diadema a la derecha. Reverso: CONSTAN - TINVS AVG Victoria concorona y palma; en exergo TSE. 

El plan de Constantino para reorganizar el Oriente culminaba en su propósito de fundar una nueva capital, una nueva Roma -o, por lo menos, una ciudad pensada en una escala semejante-, en el sitio de la antigua ciudad griega de Bizancio. La considerable mejora de la situación financiera de la administración constantiniana es claramente visible en los esfuerzos emprendidos en ese momento por restablecer la producción regular de denominaciones monetarias en plata para llenar el vacío entre las piezas de vellón bajo y las de oro generado desde la discontinuación del argenteus de la tetrarquía.


Nuevas monedas de plata


Constantino reintrodujo una moneda de plata del mismo estándar que esta última, es decir, con un peso teórico de 1/96 de la libra romana (3,4 gr.). A pesar de ello, por convención, esta pieza es designada en la numismática como siliqua. El término proviene de siliqua graeca, la semilla del algarrobo, que se utilizaba como patrón para una medida de peso romana equivalente a 0,19 gramos. Este término se utiliza para la moneda que nos ocupa porque se estima que su valor metálico habría equivalido al de una siliqua de oro, o lo que es lo mismo a la 1/24 parte de un sólido constantiniano. No existe, sin embargo, ninguna evidencia firme de que este término haya sido usado en la Antigüedad para designar a esta pieza. Por otra parte, dada la relación habitual de valor entre el oro y la plata de 1/14, el valor de la nueva moneda de plata en oro habría probablemente sido mayor.


Constantino I. AD 307/310-337. Medallón de 6 siliquae (plata, 19,08 gr.), Constantinopla. Anverso: Busto de Constantino a la derecha con diadema Reverso: DN CONSTANTINVS / MAX TRIVMF AVG / M CONSZ Constantinopla sentada en el trono sosteniendo cornucopia y flor, y con el pie derecho en la proa de una galera.

A pesar de que el argenteus de la tetrarquía y la siliqua constantiniana comparten -como se mencionó- un mismo estándar, el uso de dos designaciones diferentes para las mismas se justifica en que estas piezas tienen un aspecto marcadamente diferente. En efecto, la siliqua es generalmente acuñada en cospeles mucho más delgados y anchos que los de su predecesora.

También se introdujo una segunda moneda de plata de mayor peso, acuñada en un estándar de 1/72 de la libra romana (4,55 gr.), que hoy se designa como miliarense (o miliarensis). El nombre está atestiguado a fines del siglo IV y haría referencia a que esta pieza tendría un valor equivalente 1/1000 de la libra de oro, es decir unos 0,324 gr., o 1/14 de un sólido constantiniano. También se acuñó, en menor cantidad, una moneda de plata de un estándar un poco mayor, 1/60 de la libra romana (5,4 gr.), que se conoce numismáticamente como miliarense pesada. También se produjeron, en ocasiones específicas, diversos múltiplos de la miliarense, sobre todo una triple miliarense, que habrían cumplido una función semejante a aquellos del sólido.

Las denominaciones de plata mencionadas no se acuñarían en las décadas siguientes en cantidades significativas. Antes que constituir un componente autónomo del sistema monetario, estas piezas funcionaban más bien como un complemento para las de oro. Su finalidad era probablemente contar con piezas de menor valor que pudieran complementar el espectro de las fracciones más pequeñas del sólido.


jueves, 2 de mayo de 2013

La introducción de la moneda en Italia


Estater de Bruttium - aprox. 530-480 a.C. 

La moneda fue inventada en Lidia pero fueron los griegos los que difundieron su uso por gran parte del Mediterráneo. En esta entrada os presento una pequeña discusión de como las colonias griegas del sur de la península lentamente introdujeron el uso de la moneda en Italia.

Las primeras monedas acuñadas en Italia fueron producidas en la segunda mitad del siglo VI a.C. por un grupo de prósperas colonias griegas. Las primeras fueron Sibaris, Metaponto y Crotona, a las que siguieron posteriormente muchas otras, como Tarento, Turio o Nápoles, para mencionar sólo algunas de las más importantes. Una característica peculiar de las primeras monedas de estas ciudades es el hecho de utilizar para los reversos una representación idéntica a la del anverso pero en forma incusa. La razón no es clara, quizás porque permitía apilar fácilmente las monedas.

Estater de Síbaris - aprox. 550-510 a.C.

Las ciudades griegas de Italia utilizaron las denominaciones habituales en sus metrópolis, el dracma y su sexto, el óbolo. La principal acuñación utilizada para el comercio era un múltiplo cuyo estándar variaba de una ciudad a la otra, el estater. Ante la escasez de plata en la península italiana, las ciudades griegas obtenían este metal de las fuentes más importantes en el mundo helénico (Tracia, Macedonia y las minas del monte Laurión en Ática) a través de la exportación hacia el mundo Egeo de grano, esclavos, madera y otros productos.

Las colonias griegas en Italia y Sicilia estaban fuertemente integradas a la economía del Mediterráneo pero sus contactos con el interior de la península eran escasos. El uso de la moneda había permanecido restringido a los centros urbanos en las costas y a los distritos rurales circundantes Los pueblos itálicos del interior permanecían completamente al margen de estos desarrollos y continuaban utilizando, como desde hacía siglos, barras y trozos de bronce como medios de intercambio.

Estater de Metaponto -aprox. 510-480 a.C.

Esta situación sólo comenzó a cambiar durante el siglo IV a.C., cuando el volumen de producción monetaria de las colonias griegas creció considerablemente -especialmente en las cecas más activas: Nápoles, Tarento, Velia, Crotona, Thurio y Metaponto- y se acentuó la monetarización de la economía. Este desarrollo está ligado a la transición generalizada en el mundo helenístico de los ejércitos de ciudadanos al empleo de tropas mercenarias, que incrementó enormemente la necesidad de los Estados de contar con medios de pago para hacer frente a sus honorarios. Así, por ejemplo, Siracusa y Tarento, que durante este período mantuvieron regularmente numerosos ejércitos mercenarios, se transformaron en los mayores productores de moneda de la región para financiarlos. 

Los gastos en equipamiento, abastecimiento y personal generados por las operaciones militares fomentaron la circulación monetaria e incrementaron, necesariamente, el número de intercambios. Además de ello, contribuyeron a la monetarización del interior de la península, pues muchos itálicos prestaron servicio en los ejércitos de estas ciudades y se familiarizaron de esta forma con el uso de la moneda. Los más afortunados de entre ellos regresaron seguramente a sus pueblos con las ganancias acumuladas durante años de servicio y contribuyeron a difundir tanto la moneda como el conocimiento sobre sus formas de uso. Como consecuencia de estos procesos, la circulación monetaria creció no sólo en volumen sino también en el espacio geográfico alcanzado, comenzando penetrar hacia el interior de la península, particularmente en el sur.

Colonias griegas en el sur e Italia

Paralelo a estos cambios se produjo un significativo crecimiento en la acuñación de denominaciones más pequeñas en bronce. Las razones de este cambio no son del todo claras pero, en mi opinión, la creciente demanda de circulante para cubrir los gastos militares hizo necesario preservar la plata para las piezas de mayor valor y comenzar a usar el bronce para las de menor valor.

viernes, 26 de abril de 2013

El origen de la moneda 2° parte


primeras monedas de la historia
Stater de oro, 8,05 gr.

En la última entrada vimos una explicación del origen de la moneda en Lidia. Según R. Wallace, se trató de un medio para facilitar el uso comercial del electrón. Como las piezas de este metal tenían un valor intrínseco variable por las diferencias en su contenido de oro, sólo una garantía de valor estatal podía hacer que su uso fuera práctico. En esta entrada continuo este tema considerando el desarrollo posterior de las monedas de electrón hasta su remplazo sistemas bimetálicos con acuñaciones en oro y plata.

Al acuñar el electrón con una garantía estatal, se transfirió, por lo menos parcialmente, el valor de la pieza de su contenido metálico intrínseco hacia la autoridad pública como emisora y garante de las monedas. Esta innovación permitió aprovechar de una manera sencilla, como vimos, para el financiamiento del Estado y para la actividad comercial la riqueza aurífera de los ríos de Asia Menor y por ello fue imitada rápidamente por las ciudades griegas de la zona.

primera moneda de la historia
Agregar leyenda

Stater de plata 10,66 gr.

Al transferirse la base del valor de la pieza de su contenido metálico a la garantía del Estado, se generó, para algunos autores, un fuerte incentivo para que éste obtuviera un beneficio sobrevaluando las piezas. Como afirma John Kroll -una de las mayores autoridades en este tema-, la evidencia señala que las monedas de lidia (identificables por llevar el motivo del león real en e anverso) estaban oficialmente valuadas como si su composición correspondiera al promedio natural del electrón lidio (aproximadamente 73% de oro y 27% de plata) mientras que el contenido metálico real de las piezas había sido alterado artificialmente mediante el añadido de cobre y plata para llegar a un contenido aurífero mucho más bajo (54% de oro, 44% de plata y 1 o 2 % de cobre). Este último metal se añadía en porcentajes variables en cada caso para uniformar el color de las monedas. La manipulación se traducía en una diferencia de entre el 15 y el 20% entre el valor nominal y el valor metálico intrínseco, porcentaje que representaba una ganancia para el Estado.

La manipulación del contenido metálico de las primeras monedas lidias habría llevado a una gradual pérdida de confianza en las mismas que haría necesario, finalmente, remplazarlas. A mediados del siglo VI a.C., se difundió el conocimiento del proceso de cementación que permite separar el electrón en sus componentes naturales. Ello permitió al rey lidio Creso (reinado 560-547 a.C.) reclamar todas las viejas piezas de electrón en circulación y sustituirlas por un nuevo sistema bimetálico de monedas de oro y plata acuñadas en Sardes. Ambas llevaban en su anverso la misma representación, un león enfrentado con un toro.

Creso introdujo el primer sistema monetario bimetálico de la historia con tasas de cambio fijas entre el oro y la plata. El peso de los nuevos estáteres de oro fue reducido a 10,8 gr. y, después de algún tiempo, a 8,1 gr. Los estáteres de plata pura fueron acuñados con un peso de 10,8 gr. junto con un amplio rango de fracciones de menor valor (1/3, 1/6, 1/12, 1/24, 1/48). Se cree que el peso de estas nuevas monedas fue fijado a un nivel que permitiera un fácil intercambio de las nuevas monedas de oro por los viejos estáteres de electrón.

sábado, 4 de agosto de 2012

El dodecadracma de los derrones – una de las más grandes monedas griegas


dodecadracma

El norte de Grecia fue una de las primeras regiones en acuñar sus propias monedas, pues la existencia de ricas minas de plata posibilitó un rápido desarrollo monetario. Entre las piezas más llamativas y hermosas producidas en la región se encuentran los imponentes dodecadracmas de la tribu traco-macedónica de los derrones. 

El dodecadracma fue el nominal más grande acuñado por los griegos. Por su gran valor, no se trataba de una moneda apta para transacciones cotidianas, sino que era especialmente adecuado para atesorar riquezas o para realizar grandes pagos. El dodecadracma también sería, mucho tiempo después, acuñado por algunos miembros de la dinastía ptolemaica.

Sabemos muy poco de los derrones, que habrían habitado en una parte de Peonia. Sus acuñaciones son casi las únicas fuentes de las que disponemos acerca de su historia. Se trata de piezas de una belleza arcaica muy especial, sobre todo por su gran tamaño. En el anverso del ejemplar ilustrado podemos ver a un hombre barbado (¿una divinidad?), sentado en una cesta de mimbre que conduce una biga de bueyes hacia la derecha. Por encima puede verse un yelmo corintio y entre las patas de los bueyes un implemento náutico denominado “aphlaston”. En el reverso encontramos un trisquel de piernas, el típico símbolo arcaico de los griegos.

El ejemplar ilustrado pesa 31,06 gr y dataría del período entre el 480 y el 460 a.C.

lunes, 16 de enero de 2012

La mejor moneda acuñada en 2010 según Krause Publications


Dejo un poco de lado el tema central de este blog para ocuparme de una moneda contemporánea. La encontré tan llamativa que no pude resistirme a escribir sobre ella.

La editorial Krause Publications eligió a la moneda de dos nuevos shéquels del Banco de Israel como la mejor acuñada en el año 2010. Esta moneda de plata fue escogida entre las 10 ganadoras de las categorías individuales por un panel internacional de expertos numismáticos, tal como Krause Publications hace todos los años.

Una de las primeras características llamativas de esta moneda es su carácter multilingüe. En el reverso encontramos el valor nominal expresado en hebreo y en Inglés, el emblema del Estado de Israel, en hebreo, inglés y árabe, el año de acuñación,  y el versículo "Jonás en el vientre del pez," (Jonás 2:1) en los tres idiomas. En la parte inferior del campo vemos a Jonás orando. El anverso representa al profeta en el vientre de la ballena con un diseño minimalista y curvilíneo que recuerda al círculo del Ying-Yang antes que a un motivo bíblico.

Personalmente, la encuentro muy original y atractiva, aunque reconozco que no será probablemente del gusto de todos. ¿Qué opináis vosotros?

viernes, 3 de junio de 2011

Subastarán en septiembre un ejemplar del denario “EID MAR” de Bruto, la moneda más famosa del mundo antiguo

La casa norteamericana Heritage subastará en septiembre un ejemplar del célebre denario de Bruto que alude al asesinato de Julio César en los Idus de marzo del 44 a.C. Se trata de uno de los mejores ejemplares de esta moneda con un largo "pedigrí" de subastas que comienza en el año 1930.

El célebre denario de Bruto con la leyenda “EID MAR” es considerado con justicia como la moneda más importante del mundo antiguo. Como prueba sólo basta mencionar el hecho de que obtuvo el primer puesto en la votación organizada por Harlan Berk entre algunos de los coleccionistas, curadores y numismáticos más importantes del mundo para su libro 100 Grandes Monedas Antiguas.

Esta moneda combina un singular atractivo estético con una excepcional importancia histórica y una gran rareza (hoy se conocen sólo unas 80), por lo que siempre ha alcanzado valores muy altos, especialmente cuando se trata de ejemplares en buen estado de conservación.

El ejemplar que será puesto a la venta en septiembre es uno de los mejores que se conocen (calificado como About extremely fine). Formó parte de algunas de las colecciones más distinguidas del siglo XX, y fue subastado por última vez por la casa suiza Numismatica Ars Classica en mayo del 2005, cuando alcanzó un valor de poco más de 140.000 dólares. Creo que este valor será superado ampliamente, por lo que la de Heritage en septiembre será una de las subastas del año para seguir con atención.

viernes, 14 de enero de 2011

Las monedas más bellas de mundo antiguo: un tetradracma de Regio


La ciudad de Regio fue fundada durante la segunda mitad del siglo VIII a.C. en el “pulgar de Italia” por inmigrantes griegos procedentes de Calcis en Eubea. La ubicación estratégica del asentamiento –que le permitía controlar el tráfico marítimo a través del estrecho de Messina – hizo que la ciudad prosperara rápidamente y adquiriera importantes riquezas. En el último tercio del siglo V la ciudad comenzó a producir una serie de tetradracmas que pueden ubicarse, sin duda, entre las más bellas monedas de toda la Magna Grecia.

La imagen de un ejemplar espectacularmente conservado acompaña esta entrada. Representa la cabeza estilizada de un león en el anverso, que se interpreta comúnmente como el león de nemea muerto por Heracles como uno de sus doce trabajos, y un retrato de perfil de Apolo en el reverso, dios al que los habitantes de la ciudad le rendían un culto particularmente devoto. Esta pieza se acuñó entre el 415 y el 387 a.C., una época en que las ciudades griegas de Italia y Sicilia estaban compitiendo entre sí y con Cartago en el norte de África por el control del Mediterráneo occidental. Es evidente el esfuerzo por producir una pieza especialmente lograda, comparable a las de Agrigento y Siracusa, las grandes rivales de Regio.  

Tetradracma de Regio


El artista que grabó el cuño era sumamente talentoso, recurriendo a sofisticadas técnicas para crear una imagen de belleza y poder único. La cabeza del león en el anverso utiliza la compresión para crear una ilusión de profundidad extrema, mientras que su penetrante mirada se desplaza ligeramente hacia la izquierda, como si se orientara hacia su presa. La imagen de Apolo en el reverso también se distingue por el cuidado de sus líneas.

Dicho en pocas palabras, esta pieza es una obra maestra.

martes, 11 de enero de 2011

¿Una moneda de Aníbal Barca?

shekel Aníbal Barca anverso
AR shekel (6,07 g). Acuñada en Cartago o en una ceca incierta en Sicilia, ca. 213-210 a.C. Anverso: cabeza de hombre a la izquierda, con patillas largas (¿Aníbal como Heracles-Melqart?)

Shekel Anibal Barca- Reverso
Reverso: Elefante avanzando hacia la derecha, en exergo, letra púnica aleph.

Esta espectacular moneda es una de tal vez cinco o menos en existencia. Es un ejemplar muy bien acuñado y con un excepcional grado de conservación (good, extremley fine).

Esta moneda presenta uno de los tipos más famosos entre las acuñaciones cartaginesas, un majestuoso elefante, el animal utilizado por el gran general Aníbal Barca en su célebre cruce de los alpes durante la Segunda Guerra Púnica. La cabeza del anverso ha sido normalmente interpretada como una representación de Hércules-Melqart, una deidad semita heredada por los cartagineses de su ciudad madre, Tiro. Otra interpretación ve en este busto una representación del gran general Aníbal asimilado a la figura del dios. Los investigadores modernos han rechazado esta visión algo romántica, probablemente con razón. Sin embargo, la fisonomía distinta de la nariz y otras características faciales, así como las patillas, parecen indicar que nos encontramos frente a un intento de retrato, es decir, de reproducir las características individuales precisas de una persona. Es por ello que no puede descartarse completamente que se trate de un retrato del gran comandante cartaginés, sobre todo porque no poseemos ninguna representación contemporánea de su persona.


El ejemplar ilustrado fue subastado recientemente por 46.000 dólares.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Subastas para seguir con atención. ¿Nuevos records para el valor de las monedas antiguas?

Una moneda exquisita

Por estos días he estado leyendo un excelente blog que he descubierto hace poco, Blogpolis, de Carlos, un coleccionista verdaderamente erudito, con el que he tenido el gusto de intercambiar algunos cuantos comentarios sumamente enriquecedores. En su última entrada, Carlos nos cuenta de la subasta de un espectacular y exquisito tridracma de Delfos acuñado alrededor del 480 a.C. y que se asocia normalmente con la victoria definitiva de los griegos sobre los persas en la batalla de Platea que puso fin a la segunda guerra médica, cuya imagen acompaña esta entrada. En el anverso pueden verse dos ritones con forma de cabeza de carnero y dos delfines, (que eran el símbolo de Delfos) y la leyenda DALF I KON. En el reverso encontramos una división en cuatro sectores cuadrados, conteniendo cada uno varios cuadrados con motivos en su interior, que se interpreta normalmente como una representación del techo del templo de Apolo.

¿Nuevos records para el valor de las monedas antiguas?

La pieza fue subastada por la casa suiza Numismatica ars classica, y cambió de dueños por algo menos de medio millón de dólares, lo que la ubicaría entre las monedas antiguas más caras del mundo y superando con creces el precio de base de unos 150.000 dólares. Esta subasta continúa una tendencia, que ya se ha dejado ver claramente en los últimos meses, de subas de precios de los ejemplares más codiciados. En mi opinión, es indudable que la tendencia a la devaluación de la mayoría de las monedas internacionales impulsa y seguirá impulsando en el futuro cercano de forma considerable el valor de este tipo de piezas. Si pensamos solamente en la reciente apreciación del oro y otros bienes que pueden servir como refugio de valor y si consideramos la enorme liquidez en los mercados financieros, no debería, entonces, sorprender que en los próximos años veamos ventas de piezas excepcionales por cifras que superen con creces el millón de dólares. Carlos me señala, con razón, que un segundo factor que contribuye a la suba de precios es el boom del coleccionismo, con el incremento de la demanda que ello ocasiona. Él menciona las siguientes subastas para seguir con atención en los próximos meses, pues alcanzarán con toda probabilidad nuevos records:

  • ·         Un decadracma ateniense en muy buen estado que podría alcanzar los 1.5 millones de dólares (Numismática Genevensis);
  • ·         Un decadracma de oro que podría llegar a los $750.000 (CNG - Triton),
  • ·         Un medallón bizantino que es posible que alcance el $1.000.000. (Geminis)

sábado, 30 de octubre de 2010

Las acuñaciones romanas tras la dictadura de Sila (Curso: “Las monedas como fuentes para la historia de Roma” 13° parte)

Denario de P. Satrieno - Crawford 388

Tras la muerte de Sila en el 78 a.C., la república romana funcionaría por un par de décadas dentro del marco de la constitución oligárquica definida durante su dictadura. Los vencedores de la guerra civil contra los partidarios de Mario lograrían defender sus conquistas durante ese período, pero las tensiones crecerían en forma constante haciendo claro el carácter inevitable de nuevos conflictos violentos. Sila había actuado bajo la premisa de que la desaparición de los líderes y miembros destacados de la facción vencida, unida a la concentración del poder en algunas pocas familias tradicionales de la nobilitas bastaría para asegurar la pervivencia del sistema por él diseñado, pero se trataba de un evidente engaño. Roma vivió, sin embargo, por un tiempo en esta ficción, mientras las presiones que llevarían a un nuevo estallido se acumulaban. El paulatino ascenso de Pompeyo como nuevo gran comandante durante de la década del 70 a.C. señaló las dificultades para integrar el creciente poderío de los líderes militares en la reformada constitución oligárquica e inició el camino que culminaría en una nueva serie de guerras civiles.

Denario de Manius Aquilius - Crawford 401

Las monedas de estas dos décadas nos presentan un claro reflejo de esa situación política. Durante la dictadura de Sila y en el par de décadas de funcionamiento del sistema político por él diseñado, los tipos aristocráticos iniciarían su último período de esplendor, para comenzar posteriormente, a desaparecer de forma paulatina a medida que el conflicto entre César y Pompeyo, y luego la dictadura del primero significaran un control político más centralizado de las acuñaciones. También hacen su reaparición, en este contexto, algunos ejemplares que recuperan los motivos públicos del siglo II a.C., especialmente el busto de Roma. Un ejemplo especialmente interesante es el denario de P. Satrieno, (Crawford 388), que presenta en su anverso a Roma y en el reverso a la loba capitolina

Denario de M. Volteyo - Crawford 385/1

La mayoría de los funcionarios responsables elegirán, sin embargo, representar en las monedas motivos que hacen referencia a su linaje. Un ejemplo elocuente es el denario de Manius Aquillius (Crawford 401), con el busto de virtus en el anverso y la imagen de su abuelo, el cónsul del año 101 a.C. en el reverso, exaltando su papel como responsable de haber acabado con la revuelta de esclavos de Sicilia. Los monetales que procedían de familias nuevas y poco distinguidas optaban, lógicamente, por ilustrar promesas de futuras larguezas o celebraciones en caso de ser electos (véase por ejemplo la serie de denarios acuñada por M. Volteyo que alude a los distintos festivales públicos y el comentario de Crawford 385). Más allá de la interpretación política que pueda hacerse de las monedas de este período, es importante mencionar que las acuñaciones de estos años se destacarán por un gran nivel 

sábado, 4 de septiembre de 2010

Las monedas más bellas del mundo antiguo: un decadracma de Agrigento

Decadracma de Agrigento

Otra vez me ocupo de las monedas de Agrigento. Esta vez para presentarles un impresionante decadracma de plata (¡43.22 gramos!). Sus casi cuatro centímetros de diámetro otorgaron una amplia superficie para que un excepcional artista desplegara su talento con una serie de motivos exquisitamente acabados. En el anverso podemos ver la cuadriga de Helios, el dios del sol, lanzada en su rauda carrera. Arriba y debajo de la misma, encontramos los dos símbolos de la ciudad, un águila y un cangrejo, junto con su nombre en griego. En el anverso, dos majestuosas águilas despedazan una libre sobre una roca. Una pequeña langosta a la derecha completa el campo. Una obra maestra de fines del siglo V. a.C.

viernes, 30 de julio de 2010

Otra moneda de Agrigento

Un lector me pide por mail más monedas de Agrigento, así que aquí os presento una especialmente hermosa. Se trata de un didracma de plata acuñado alrededor del 490 a.C. Al igual que en el dióbolo de oro presentado en la entrada anterior, en el anverso encontramos un águila con sus alas plegadas y en el reverso el típico cangrejo. El estado de conservación del ejemplar fotografiado es excepcional y permite apreciar el gran nivel de detalle de los motivos. Nótese la calidad del plumaje y, más sorprendente aún, la presencia de los diminutos “dientes” en el interior de las tenazas del cangrejo. El nivel de realismo hace de esta moneda una verdadera obra maestra del arte numismático griego.

domingo, 21 de febrero de 2010

Las monedas etruscas de Populonia – Anversos sin reversos

Populonia fue una importante ciudad etrusca (llamada “Fufluna” o “Pupluna” en ese idioma) dotada de un excelente puerto natural en el golfo de Baratti y que todavía hoy atrae a los visitantes por la singular riqueza de su parque arqueológico, en el que se destacan las espectaculares necrópolis. La prosperidad de la ciudad se basaba en la producción de hierro, materia prima que alimentaba, además, el gran tráfico comercial de su puerto.

Populonia es especialmente interesante desde el punto de vista numismático por el peculiar carácter de sus acuñaciones. Una marca distintiva de las monedas de la ciudad es, por ejemplo, la ausencia de motivos en sus reversos, que permanecen completamente planos en la gran mayoría de las mismas. Los anversos son, por el contrario, elaborados, con motivos de indudable inspiración griega y denotan gran habilidad por su acabado artístico y nivel de detalle.

Las tres piezas cuyas imágenes acompañan esta entrada datan de finales del siglo III a.C. y fueron acuñadas durante la Segunda Guerra Púnica. Las marcas de valor presentes en cada una de ellas indican la equivalencia con el As de bronce. La primera es una moneda de oro de 25 Asses (1,41g de peso) como lo indican las letras XXV que rodean la cabeza del león rugiente en el anverso. La segunda es una gran moneda de plata de 20 asses (8.34g de peso), como lo indica la marca XX debajo del rostro de la fiera Gorgona que nos mira de frente en el anverso. Finalmente, vemos una moneda de plata de 10 asses (4,25g de peso) con un bello busto masculino coronado de laureles.

sábado, 3 de octubre de 2009

Historia de la moneda romana – 8º parte – La evolución del denario en la primera mitad del siglo II a.C.

Denario anónimo - Crawford 176

Anverso: Cabeza de Roma

Reverso: dioscuros


Durante los años siguientes a su introducción, los denarios se acuñaron con motivos uniformes. En el anverso la cabeza de Roma con un yelmo y en el reverso los Dioscuros, es decir, los gemelos divinos Castos y Pólux. Ellos aparecen representados a caballo con una estrella por encima de cada una de sus cabezas. Detrás de la cabeza de Roma se encuentra siempre una marca (X) indicando el valor de la pieza en asses, es decir, diez. Como ya se señaló en la entrada anterior de la serie, las monedas de este período temprano son anónimas, con el tiempo se comenzó a agregar las iniciales de los funcionarios responsables de cada acuñación u otros símbolos que permiten identificarlo. Más tarde, figurarán sus nombres completos.


Denario de Furio Purpurio - Crawford 187

Anverso: Cabeza de Roma

Reverso: Luna en una biga


Después de aproximadamente 40 años de denarios con los Dioscuros en el reverso, comienzan a acuñarse piezas con otros motivos. El motivo más común es un carro conducido por un dios. Diana, Luna y Victoria serán las más utilizadas en este período temprano. En ocasiones, los carros aparecen tirados por dos caballos (se trata, entonces, de una biga) o por cuatro (una cuadriga). Los reversos muestran más variedad, pero la cabeza de Roma seguirá monopolizando los anversos hasta la década del 140 a.C. A partir de ese momento, se encuentran algunas piezas que la remplazan por otras divinidades, como Apolo o Juno.


Denario de Cn. Gellio - Crawford 232 (138 a.C.)

Anverso: Cabeza de Roma

Anverso: Marte y Nerio en una cuadriga


A pesar de que el protagonismo de los funcionarios responsables va creciendo, los denarios de la primera mitad del siglo II a.C. constituyen un claro ejemplo de acuñaciones cívicas, en las que los símbolos comunes del Estado ocupan el lugar protagónico. A partir de la segunda mitad del siglo II a.C., los motivos colectivos comenzarán a ser desplazados por otros que hacen alusión principalmente al linaje aristocrático del funcionario responsable, como veremos en la próxima entrada de esta serie.


Entradas previas de la serie "Historia de la moneda romana"

1 – Aes rude y aes signatum

2 – Moneda de bronce romano - campana

3 – Los didracmas de plata

4 – Aes Grave

5 - El "oro del juramento"

6 - La introducción del denario

7- Los tresviri monetales

jueves, 16 de julio de 2009

La más grande moneda romana de plata


Valentiniano I, 364-375 AD. Medallón de Plata, valor de 24 Miliaresia (48 Siliquae) 104,3 g. 66 mm. Acuñada en Antioquía, AD 369.

Anverso: Busto de Valentiniano con coraza y diadema

Reverso: Leyenda en cuatro líneas dentro de corona de laurel, a continuación, "AN" (Marca de la ceca de Antioquía).

La casa de subastas de Ira y Larry Goldberg acostumbra a ofrecer piezas verdaderamente excepcionales (ya hablamos aquí de la moneda romana más valiosa del mundo subastada el año pasado). A fines del mes de mayo de este año se subastó otra pieza única, cuyos detalles encabezan esta entrada.

Se trata de la moneda de plata más grande conocida del Imperio Romano, con un peso de un tercio de libra romana. La pieza fue acuñada en un momento en que este metal, era escaso. Se trata, sin duda, de una acuñación concebida como regalo para un alto dignatario o funcionario romano. Una teoría que se ha presentado, es la posibilidad de que el propio Teodosio, pacificador de Gran Bretaña en ese momento, fuera el destinatario. Otra posibilidad es que se tratase de una medalla conmemorativa del 5° aniversario de Valentiniano en el trono, que se celebró el 25 de febrero de AD 369.

La pieza alcanzó, en la subasta, un valor de 300.000 dólares.